Harrera Sarea denuncia las muertes de siete personas sin hogar en Donostia desde noviembre de 2025

La asociación desvela que sus voluntarios han llegado a ser identificados policialmente «por impartir clases de castellano» a jóvenes sin recursos

Diario Vasco, Martin Ruiz Egaña, 31-08-2026

La red ciudadana de acogida Harrera Sarea ha denunciado este lunes que, desde noviembre de 2025, siete personas sin hogar han perdido la vida en las calles de Donostia, «cinco de ellas como consecuencia de situaciones a las que les ha llevado la vida en la calle». En una rueda de prensa ofrecida en la entrada al Ayuntamiento de Donostia, han criticado la actitud que ha adoptado la Policía Municipal desde que se prohibieran las cenas solidarias de KAS hace ya más de un mes. «Se están llevando a cabo numerosos desalojos y actuaciones de limpieza dirigidos contra las personas que viven en la calle», recalcan.

Desde el colectivo señalan «todo tipo» de actuaciones por parte de la policía local de San Sebastián. «Amenazas para que abandonen los lugares en los que duermen, rotura y destrucción de sus pertenencias, tiendas de campaña rajadas, retirada y desecho de sus objetos personas, y un largo etcétera».

Y, según añaden desde la propia asociación, estas actuaciones no se han dado exclusivamente con estas personas sin hogar, sino que los voluntarios que trabajan con ellos también han tenido que vivir «situaciones graves y violentas». Recriminan a la Guardia Municipal identificaciones y amenazas de sanción «en el interior de la Biblioteca de Tabakalera a voluntarias acompañadas de hijos menores por compartir la merienda con jóvenes sin hogar» o «por impartir clases de castellano» a estas mismas personas. «A las personas migrantes se les exige constantemente que se integren, que aprendan el idioma. Sin embargo, cuando hacen ese esfuerzo en espacios organizados por personas voluntarias (ante la falta de plazas suficientes en los cursos oficiales), se encuentran con situaciones de hostigamiento, trabas y obstáculos», reclaman desde Harrera Sarea.

Por otra parte, en la rueda de prensa han querido destacar los plazos que tiene que seguir una persona en situación de calle hasta acceder a un recurso estable. «Tiene que esperar entre 3 y 4 meses para conseguir una cita con una trabajadora social. A esto se suman otros 3 meses para poder empadronarse y, una vez acumulados 6 meses de empadronamiento, puede solicitar una entrevista de valoración».

Después, tiene que aguardar «aproximadamente un mes para recibir una resolución y acceder a una lista de espera de varios meses antes de conseguir entrar en algún recurso». En total, calculan desde la red de voluntarios que «una persona puede pasar entre uno y dos años viviendo en la calle sin ningún tipo de recurso estable ni apoyo efectivo».

Portavoces de la asociación consideran una contradicción «decir que Donostia es el municipio que más iniciativas lleva a cabo en este ambito cuando, al mismo tiempo, es el único municipio que criminaliza la solidaridad, prohíbe iniciativas como las cenas solidarias o adopta medidas de presión e intimidación hacia voluntarios que ayudan a las personas sin hogar». Expresan que estas actitudes son «profundamente discriminatorias y racistas» y lamentan que «en pleno siglo XXI tengamos que estar viviendo este tipo de situaciones».

Para finalizar, han proclamado que «ayudar no es un delito, no podemos normalizar que la solidaridad sea vigilada, perseguida o amenazada con sanciones cuando se dirige a personas en situación de sinhogarismo, sean migrantes o no».

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