La solución
Tan sencillo como que desde Rabat se indique a los que han entrado ilegalmente en Ceuta que regresen al solar patrio
La Razón, , 29-08-2026Han estado los Leones de las Cortes pendientes de las comparecencias ministeriales sobre la crisis de Ceuta y no han escuchado ninguna solución definitiva para resolver el problema creado por la invasión. Se atribuye a Albert Einstein la máxima de que “la formulación de un problema, es más importante que su solución”.
Piensan los felinos que de eso se trata. ¿Quién generó el problema, por acción u omisión?: Marruecos. ¿Quién tiene la solución?
No vale en este caso decir que se les devuelva a los que han entrado ilegalmente.
Es mucho más sencillo, pedir desde Rabat a esas personas que hoy ocupan las calles de Ceuta que regresen inmediatamente. Saben perfectamente quiénes son y poseen la capacidad de convencer a sus nacionales que cojan el camino de regreso.
Suena a una solución infantil, por irrealizable, pero no es cierto. Las autoridades del vecino país saben ser lo suficientemente persuasivas para, bien a través de sus familias o directamente, aconsejarles que regresen al solar patrio.
De hacerlo, supondría un gesto importante de amistad y buena voluntad hacia España, que reafirmaría los lazos que se han consolidado en los últimos años. Declaraciones como las que ha realizado en los últimos días su ministro de Justicia contribuyen justamente a lo contrario, en especial aquella en la que decía que cómo iban a parar a unos jóvenes que lo único que hacían era viajar a territorio marroquí, por Ceuta.
Alimentar a los medios, más o menos próximos al poder, con reflexiones sobre la genialidad que ha supuesto la invasión ya que, internacionalmente, ha puesto sobre la mesa un asunto de colonización; o asegurar que en Ceuta se está poco menos que torturando a los inmigrantes invasores, no ayudan precisamente a resolver el problema.
No cuesta tanto. Además, si como dicen los ministros españoles Rabat nada tuvo que ver en la organización de este enorme lío, razón de más para hacer un llamamiento a que los inmigrantes ilegales regresen voluntariamente, como, de hecho, están
haciendo algunos con cuentagotas probablemente desencantados al comprobar las mentiras que habían leído en las redes sociales.
Contribuir a que la invasión se interiorice, lo hacen algunos expertos españoles, como un capítulo de guerra híbrida contra España, resulta peligroso. Son muchos los lazos e intereses comunes que unen a ambos Reinos, muchísimos los marroquíes que viven y trabajan pacíficamente en nuestro país. En los tiempos que vivimos, piensan los felinos del Congreso, no estamos para conflictos bélicos más o menos soterrados, sino para una sana convivencia lo que no excluye que haya discrepancias, como pasa siempre entre vecinos.
Que haga el gesto el que corresponda.
T
odo lo dicho, sin exonerar de responsabilidad al Gobierno español por no haber sabido defender una de sus fronteras, porque medios e información tenía.
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