Aseguran en Marruecos que, tras la reunión del Consejo de Seguridad Nacional, se persigue y maltrata a los inmigrantes en Ceuta

Acusan a la prensa española de silenciar deliberadamente lo que ocurre en la Ciudad Autónoma

La Razón, J.M. Zuloaga es periodista desde hace más de 50 años, especializado en información sobre el terrorismo de ETA primero y sobre el yihadista en la actualidad, 29-08-2026

La sección de Nador de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos ha publicado una declaración titulada: “¿Quién protege a los migrantes marroquíes en Ceuta?”. Asegura que, inmediatamente después de la reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad Nacional, presidida por Sánchez el 25 de agosto,

“durante la cual se declaró por primera vez el estado de seguridad nacional, se intensificó la represión contra los migrantes marroquíes que llegaban a Ceuta”.

Afirman que se están llevando a cabo operaciones de acoso en los barrios y bosques de la ciudad, lideradas no solo por personal del ejército y la policía, sino también por grupos de civiles, probablemente de extrema derecha, que se mueven libremente y a la vista de las autoridades.

Es como si se hubiera dado luz verde a todas estas bandas organizadas, enmascaradas y armadas para atacar específicamente a jóvenes marroquíes y menores de edad.

Estos actos violentos han provocado lesiones graves, sobre todo en las extremidades, mientras que un profundo temor se ha apoderado de todos los inmigrantes, quienes ahora se ven obligados a esconderse para evitar la violencia de estas “turbas enfurecidas”. A pesar de este estado de anarquía y de todas estas violaciones dirigidas específicamente contra jóvenes marroquíes y menores de edad, la asociación señaló que

la prensa española permanece en silencio y ciega.

La asociación concluyó su declaración haciendo un llamamiento a la movilización para condenar esta persecución injustificada de inmigrantes comunes que huyeron de la misma opresión y pobreza en su país de origen.

Sin entrar en otras consideraciones, porque hay afirmaciones que se desmienten en sí mismas, no dicen nada de la emboscada, planeada, contra cuatro militares desarmados, a los que varias decenas de inmigrantes apedrearon y causaron heridas. Salvo que lo hayan interpretado como un partido de beisbol espontáneo en el que los uniformados debíciaciónepeler las piedras con sus porras. Tampoco del lanzamiento de botellas con aguarrás contra ciudadanos que se manifestaban pacíficamente.

Sería conveniente que desde los dos lados de la frontera se interiorice que manifestaciones como la de la citada asoición o declaraciones que se puedan hacer en Ceuta no contribuyen a recobrar un clima de entendimiento para resolver un grave problema.

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