Empresarios de Ceuta se rebelan contra el uso de polígonos como centros de acogida de migrantes
La Administración sigue sin concretar el modo de gestionar la bolsa de 'sin papeles', mientras desde la patronal advierten que la desinformación campa a sus anchas
Diario Vasco, , 28-08-2026El mundo de la empresa ha sido el último en rebelarse contra el modelo que pretende desarrollar el Gobierno para gestionar la bolsa de migrantes con carga Ceuta desde que hace un mes una marea humana tomara al asalto la ciudad autónoma, sacudiendo sus cimientos y sembrando la incertidumbre entre su población. El rumor de que este próximo fin de semana se vaya a convertir unos almacenes de la zona de Tarajal en un centro improvisado de reagrupamiento ha disparado de nuevo las alarmas entre la patronal, que amenaza con movilizarse después de que el nuevo mando único, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, reculara sobre la intención inicial de convertir los polideportivos de los centros educativos de la ciudad en centros de acogida para toda esa bolsa de indigentes que deambula por las calles de la ciudad y que en barrios como El Príncipe han arrinconado incluso a la población nativa.
«El problema está ahora en que la Administración no acaba de ser clara sobre dónde va a ubicar a estas personas, de manera que la desinformación campa a sus anchas, la sospecha adquiere rango de bulo y este de amenaza». Así lo advierte Begoña Hernando, de la Confederación de Empresarios de Ceuta, después de que industriales del polígono Alborán, junto a la frontera del Tarajal, se hayan rebelado contra el uso de pabellones como centros de acogida para esos 10.000 extranjeros que aún permanecen en el enclave fronterizo después del asalto del que mañana se cumplirá un mes.
«No se sabe muy bien de dónde ha salido eso de que van a convertir las naves industriales en un centro de internamiento. Lo que sí es cierto es que se están buscando fórmulas para reagrupar a todos los que se pueda a la espera de determinar qué se hace con ellos. Se están habilitando varios puntos, porque en algún sitio habrá que meterlos, pero nadie quiere tenerlos cerca». Ayer jueves, por ejemplo, hablaban de una zona en el Puerto que se llama Descampado, donde antes había unos chalets, lo que inmediatamente desató las quejas en las barriadas más próximas.
La situación es insostenible, con centros de acogida funcionando ya en Loma Colmenar, uno de los distritos en que se divide la barriada de El Príncipe, el acuartelamiento del Coronel Fiscer o varias naves habiolitadas ya en Tarajal. «A ver, todo empresario que tenga una nave, salvo que esta esté vacía y se la pueda alquilar a la ciudad, no ve esta operación con buenos ojos – explica Hernando – . Son muchos los industriales que tienen pabellones a modo de almacén y acceder a tu mercancía en estas condiciones constituye un problema, por no hablar de que la situación entraña riesgos y tienes que contratar seguridad privada».
Todo apunta a que el problema, lejos de mitigarse, se está agravando. «La gente está muy cansada y se nota que la paciencia se agota», abundan desde la Confederación de Empresarios. El tema de convertir los polideportivos de los colegios en centros de acogida, aunque aparcado de momento, tampoco ha ayudado a calmar los ánimos, más bien ha contribuido a agravar la situación. Las autoridades de la ciudad insisten en que la iniciativa «está parada» después de que el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, amenazara con atrincherarse dentro de estos recintos y que tendrían que sacarlo. «Y sí, puede que Vivas esté siendo muy populista, pero tiene a la ciudadanía de su lado, un favor que ya tenía ganado después de 26 años – está en su séptima legislatura – al frente de los destinos de la ciudad. Hace dos días, sin ir más lejos, la multitud que se manifestaba por las calles de Ceuta le escoltó hasta su casa».
Mientras tanto, la población se desespera ante la falta de soluciones a corto o medio plazo. El inicio del curso escolar está a la vuelta de la esquina, el 8 de septiembre para Infantil y Primaria. «Si finalmente deciden usar los polideportivos, la indignación no hará sino ganar enteros y el estallido social irá a más», advierte Begoña. «Donde estudia mi hijo, el gimnasio está pegado al edificio que alberga las aulas, hay un acceso directo. Y es cierto que mi hijo, por la edad que tiene, siempre lo llevas y lo recoges, y han dicho que van a poner seguridad… Pero lo cierto es que le dejes allí y tranquila no te quedas. El problema va a más cuando ya te metes en etapas superiores, como el instituto. En el Ampa de mi cole son muchos los padres que dicen que si se agrupa a los migrantes en los polideportivos no van a llevar a sus hijos a clase, aunque eso signifique empezar el curso sin ellos».
Pero no es esta la única arista del problema social que se cierne sobre la ciudad autónoma. Ayer, centenares de personas de dieron cita en el cementerio musulmán de Sidi Embarek, en la barriada Juan Carlos I, para enterrar los cuerpos de los doce únicos migrantes – entre ellos, una mujer – que han sido identificados, ya sea mediante pruebas de ADN o análisis dactilares, desde que se produjera el asalto masivo y la población asistiera horrorizada al goteo incesante de cadáveres, que sólo del lado español superan ya los 80. Cuerpos todos ellos que el Gobierno alauita se ha negado a repatriar pese a saber quiénes, sostienen fuentes de El Faro de Ceuta, que se remite a los registros elaborados por la Guardia Civil. «Hay un expediente judicial con todos sus datos, se sabe las identidades y que son marroquíes, pero el vecino país se ha negado a aceptarlos para dolor de sus familias», abundan fuentes del citado diario.
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