Medio millón de suecos viven en barrios controlados por clanes
La Policía tiene identificadas al menos a 40 bandas asentadas en el país, donde captan a menores y se dedican al negocio de la droga, los robos, las extorsiones o la prostitución
Canarias 7, , 26-08-2026Mediodía, ola de calor en Rosengård, distrito de Malmö. A la puerta de un restaurante de comida rápida, un joven saca una pistola y descerraja varios tiros contra uno de los comensales, delante de la abundante clientela. La fiscal Anna-Sara Karlsson informará después que el sicario es un menor y que ha sido reclutado por un hombre de 20 años, también detenido, que se gana la vida captando chavales para los clanes criminales a través de miles de anuncios en aplicaciones cifradas para cometer «delitos violentos graves, especialmente encargos de asesinato, pero también de ventas de droga«.
En 2025, se produjeron en Suecia 84 homicidios relacionados con este mecanismo, 42 con armas de fuego. Desde 2016 se han registrado casi 2.800 tiroteos, con 385 muertos y 930 heridos. La mayoría de los incidentes con disparos y explosiones están vinculados a conflictos entre redes criminales, clanes familiares o grupos organizados con estructura jerárquica, que se dedican a la droga, la prostitución, los robos, el blanqueo y la extorsión. El uso de armas automáticas, artefactos y sicarios jóvenes es característico de estas organizaciones, que se hacen con el control de barrios enteros en los que imponen su propia ley.
La Policía sueca tiene identificados al menos a 40 clanes, desde los Alikhan, establecido en Gotemburgo y originario del Kurdistán iraquí, al igual que los Barzani, hasta las bandas de origen somalí como Musa o Ali/Aden. Otros son de procedencia balcánica, como los Krasniqi o los Berisha, que trafican además con armas, o árabe, como Al-Salem o Al-Hasan. También los hay de ascendencia turca, como el clan Yildiz, que controla importantes redes económicas informales.
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