Sánchez, en La Mareta y el caos, en Ceuta

«A veces me pregunto de dónde ha sacado Sánchez a esta legión de indocumentados a los que ha hecho ministros, altos cargos o ciegos seguidores de su movimiento»

La Razón, , 20-08-2026

Nunca he vivido en un palacio, pero me imagino que la vida se ve distinta y me temo que, en algunos personajes, se produce una disociación de la realidad. Es muy habitual recordar la idea de «Tiberio en Capri», como ejemplo, ya que el emperador se retiró a esa bonita isla y desde Villa Jovis gobernó el Imperio durante los últimos diez años de su vida sin volver a Roma. Teniendo en cuenta la hostilidad a Sánchez en las calles y la desazón que le produce Madrid, gobernada por Ayuso, podría retirarse a La Mareta. La realidad es que España no necesita ni a su Gobierno ni a sus ministros y altos cargos. Con que trabajen los funcionarios, no me refiero a los miles de eventuales que ha nombrado, nuestro país funcionaría mucho mejor. Los días pasan y es evidente que la situación en Ceuta sigue siendo catastrófica. Por supuesto, los grandilocuentes anuncios de Albares, Marlaska y Bolaños, por citar algunos ministros, asegurando que todos los inmigrantes ilegales regresarían a Marruecos, no se han cumplido. No era más que propaganda para nutrir al aparato mediático del régimen.

Los sanchistas no cejan en su cacería a Ayuso e insultos al PP, pero pretenden que se pongan a las órdenes del Gobierno socialista comunista para resolver el problema. Es cierto que puede parecer una broma, pero es verdad. Los medios y columnistas

no piden ni responsabilidades ni dimisiones. Lo mejor son los que defienden la normalidad ceutí y aducen que los que hablan de enfermedades y delincuencia son islamófobos, como pontifica esa figura irrelevante conocida como Barbie Gaza. Es como la ministra Sira Rego, que asegura que lo que propone el PP es ilegal. Al escucharla, pensé que era otra mala jurista como Óscar Puente, pero en este caso es una osada diplomada en nutrición que da lecciones a los que sí tienen esa formación. Lo bueno de los ignorantes en estas materias, como Rego o Barbie Gaza, es que no

les causa ningún problema hacer el ridícul

o, porque son activistas a las que les resulta indiferente la verdad. A veces me pregunto de dónde ha sacado Sánchez a esta legión de indocumentados a los que ha hecho ministros, altos cargos o ciegos seguidores de su movimiento.

Francisco Marhuenda.

Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).

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