Ceuta: Feijóo pide expulsar «también a los menores» y busca añadir tensión contra el Gobierno

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha visitado por tercera vez el enclave africano y logra sumar al presidente ceutí al tono bronco contra Moncloa. La ministra Rego lo acusa de proponer «una barbaridad».

Gara, Daniel Galvalizi, 19-08-2026

El enclave español en el noroeste africano sigue siendo el pilar sobre el que han elegido el Partido Popular y la derecha mediática sostener su acoso y derribo, inclusive en pleno agosto, con millones de ciudadanos del Estado de vacaciones y esperando descansar.

Pero lo que no permiten que descanse es el discurso crispado y polarizante; para ello no hay agosto. Lo ha demostrado este miércoles el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ha visitado por tercera vez Ceuta y se ha reunido con su presidente, Juan Jesús Vivas Lara, miembro de su partido.

Una de las novedades de esta semana, de hecho, ha sido que al presidente de la ciudad autónoma Génova lo ha logrado llevar a su terreno. De conocido perfil moderado y cooperante con el Gobierno español (y con nada menos que 25 años en el cargo), esta semana Vivas ha acusado a Moncloa de una «pasividad absoluta» y clamó en un tono dramático inusual en él: «Es vergonzoso que Europa nos esté apoyando y nuestro Gobierno nos tenga abandonados».

Todo esto en medio de una situación difícil para la población ceutí, que denuncia las infraestructuras saturadas, especialmente la sanidad, para hacerse cargo de los miles de migrantes (muchos de ellos menores) que arribaron de manera irregular a fines de julio, en aquellas horas en las que hubo, según estimaciones del Gobierno, más de 70.000 cruces de frontera ante la pasividad de las autoridades marroquíes.

«Todos son todos»

En este contexto, Feijóo ha comparecido este miércoles en rueda de prensa en Ceuta con una clara intención de continuar tensando la conversación pública y ha dicho que asumía «siete compromisos» con el enclave, entre ellos «expulsar a todos los inmigrantes ilegales, y todos son todos, también los menores».

Asimismo, ha denunciado el «abandono» que a su juicio sufre la ciudad por parte del Ejecutivo y ha banalizado la gestión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a quien acusó de tratar esta crisis «como un simple episodio de verano», además de sumarse al argot de la ultraderecha europea y tachar de «invasión» lo sucedido.

En un intento de exhibirse presidencial, Feijóo ha asegurado que si fuera presidente no admitirá «chantajes» por parte del Reino de Marruecos y que buscaría una «relación inteligente, de vecindad y amistad», y que entre sus «soluciones imprescindibles», como las ha calificado, ha pedido un «mando único» en la gestión y ha anunciado que su partido está trabajando un Plan de Reactivación para Ceuta y Melilla de 650 millones de euros a ejecutar en seis años que «garantizará la inviolabilidad de la frontera, la mejora de las condiciones de vida y el impulso de la economía».

También ha comunicado que, una vez más, el PP acudirá al Tribunal Supremo para forzar a comparecer en el Senado (cámara en la que los conservadores ostentan mayoría absoluta) a los cuatro ministros con competencias en la situación de Ceuta y que se han negado a acudir esta semana a pesar de ser convocados y que lo harán la semana que viene en el Congreso de los Diputados. «Es hora de decir que hasta aquí hemos llegado», ha recalcado.

Rego: «Hablar de deportar a niños y niñas es una barbaridad, venga de donde venga»

Tanto lo dicho por el presidente ceutí como por Feijóo retrata el cuadro de situación por estos días: la cuestión de los retornos ha cobrado especial relevancia, y ha tenido eco incluso en la derecha europea. En la víspera se ha pronunciado el portavoz de la Comisión Europea sobre Asuntos Internos, Markus Lammert, señalando que la expectativa comunitaria es que «todos los que permanezcan ilegalmente en Ceuta sean retornados».

Por parte del Gobierno, ha sido la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego (de Sumar), quien ha respondido a las declaraciones de Vivas y Feijóo: «Hablar de deportar a niños y niñas es una barbaridad, venga de donde venga. La ley en España y en Europa es clara: escucha del menor, intervención de Fiscalía, garantía de derechos y cooperación entre países. Porque el retorno debe ser voluntario y con garantías».

«Desde el Ministerio siempre hemos priorizado la reunificación familiar cuando es posible, poniendo los derechos de niños y niñas por encima de todo. Y eso es lo que vamos a seguir haciendo. Decir ‘los niños con sus padres’ es una generalización que pasa por alto que en la mayoría de los casos estos niños o no tienen familias, o vienen de situaciones de violencia o abuso que impiden su retorno. Huyen de eso. Por tanto, devolverlos a eso es una vulneración de sus derechos fundamentales», señaló desde sus redes sociales.

En ese sentido, ha acusado a Feijóo de sumarse «a esta generalización para encubrir oportunismo político y sumarse a las posiciones racistas de Vox; es una criminalización de niños patrocinada por la sucursal del odio».

Este miércoles, el periódico ‘El País’ ha avanzado que el Gobierno analiza trasladar a unas 500 niñas migrantes a centros de acogida de la península para ayudar a destensionar la situación ceutí, y la información asegura que esta iniciativa cuenta con el apoyo del presidente Vivas.

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