Feijóo lanza su plan para blindar Ceuta frente al «abandono» de Sánchez y advierte a Rabat: «España no admite amenazas»

El presidente del PP regresa a la ciudad autónoma, promete un refuerzo de la frontera y asegura que «España tiene la fuerza» para defenderse de una «invasión»

La Razón, Pepe Luis Vázquez, 19-08-2026

Quince días después de su primera visita, el líder del Partido Popular regresó este miércoles a Ceuta con un plan de acción debajo del brazo para atajar de una vez por todas la

«crisis de seguridad nacional, orden público y salud»

derivada de la «invasión» que tuvo lugar el pasado 30 de julio.

Luego de reunirse con el presidente ceutí,

Juan Jesús Vivas

, con el que compareció en rueda de prensa,

Alberto Núñez Feijóo

denunció el «abandono» del Gobierno a una «ciudad agotada». Una vez más cargó contra

Pedro Sánchez

, que se resiste a poner fin a sus vacaciones en Lanzarote – «a costa de todos los españoles», disparó – para hacerse cargo de la emergencia, y lamentó que el desembarco de ministros no ha «traído una propuesta concreta».

Por tanto, y frente a la pasividad que ve en el Ejecutivo, el jefe de la oposición desgranó hoy siete propuestas para devolver la normalidad a la ciudad autónoma y, sobre todo, evitar que vuelva a producirse una situación parecida a la actual en el futuro. Siete medidas que puso a disposición de la Moncloa y que, en caso de que no se apliquen ya, asumió como compromisos electorales.

La primera: un

«mando único ya». Feijóo lamentó que, pasados 20 días del asalto masivo, ni siquiera se ha convocado el Consejo de Seguridad Nacional.

«Aquí no hay nadie, excepto el presidente de la ciudad autónoma»

, martilleó.

La segunda: «El regreso voluntario o la expulsión de todos los que han entrado ilegalmente». E incidió: «Todos. Cuando digo todos son todos. Todos tienen que regresar». En ningún caso, recalcó,

«puede crearse el precedente perverso de otorgar derechos a quien ha participado en una invasión ilegal atentando»

contra la soberanía española.

Prosiguió el líder popular con un apartado clave: la relación con Marruecos. Ante un Gobierno que «lleva años de diplomacia secreta con Rabat y hoy Ceuta es el resultado visible de su política exterior», expresó su deseo de

«mantener la mejor de las relaciones»

con régimen alauí, «de amistad y de vecindad».

Pero, eso sí, en su tercera promesa, advirtió: «Esa relación tiene que levantarse sobre dos condiciones que no exigen matices. Una es el respeto, otra es la reciprocidad.

La integridad territorial de España no se cuestiona. Ni en Ceuta, ni en Melilla ni en las aguas españolas. Eso es respeto y reciprocidad».

El Gobierno, censuró Feijóo, ha «subcontratado la llave de la frontera sur de Europa a la buena voluntad de Marruecos». En su opinión: un hecho «inadmisible». Porque «la seguridad de Europa», alegó «no puede depender de una nación extranjera».

En cuanto al comportamiento de Marruecos, lanzó un mensaje bien rotundo: «España no busca enemigos, no busca conflictos, no amenaza a nadie.

Pero España no va a admitir amenazas ni chantajes».

Es más, en el cuarto punto de su plan, Feijóo consideró que nuestro país debe «usar todos los medios» a su alcance para protegerse.

«España tiene la fuerza, la ley, los medios y los aliados necesarios.

Lo que ha faltado es un Gobierno dispuesto a utilizarlos».

La quinta medida: «Garantizar la inviolabilidad de la frontera», que en el asalto masivo «se bordeó nadando» y ahora «no se protege con una barrera de boyas».

El presidente del PP aseguró que «es necesario un plan de protección de la frontera» con una

«prolongación del perímetro fronterizo mar adentro, empezando por el mar de Tarajal»,

principal punto de entrada. Además de un «refuerzo permanente de la Guardia Civil y de la Policía Nacional» y con más «tecnología», como un «sistema permanente integrado de vigilancia marítima y costera».

En ese sentido, volvió a recordar la necesidad de reformar la Ley de Extranjería para corregir los efectos de la sentencia del Supremo (que amparó a un inmigrante que cruzó a nado la frontera) y,

como adelantó LA RAZÓN

, propuso cambiar la Ley de Asilo. Porque, matizó: «Una cosa es pedir protección internacional por la puerta y otra tirando la puerta abajo».

Finalmente, sexta y séptima medida, el presidente del PP exigió el

«reconocimiento europeo de Ceuta»

, que tiene que venir de la mano de su presencia en las instituciones europeas, y abogó por un plan de «reactivación» de la economía en las dos ciudades autónomas dotado con unos 650 millones de euros.

Feijóo trasladó su preocupación por la «inacción» del Gobierno y advirtió de que se puede crear un «problema serio» de seguridad en España con «graves incidentes» si nada cambia.

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