La impopularidad de Sánchez y su movimiento

«Ceuta es otra derrota contundente de Sánchez, porque no hay una crisis que sea capaz de gestionar con acierto»

La Razón, , 17-08-2026

La

crisis de Ceuta

ha puesto sobre la mesa tanto la incompetencia del Gobierno socialista comunista como la impopularidad de Sánchez y sus ministros. A estas alturas es evidente que no ha sido capaz de resolver una situación catastrófica para la ciudad autónoma, que tendrá un gran coste. La «invasión» marroquí tendrá unas consecuencias demoledoras, porque actúa como elemento desincentivador para el turismo y las inversiones económicas. Los más de 10.000 inmigrantes que entraron ilegalmente y que se han quedado es un «regalo» que está teniendo y tendrá graves consecuencias. Como es un Gobierno formado, en buena parte, por mentirosos compulsivos y aventureros que necesitan el cargo para mantener el ritmo de vida no podemos creernos las informaciones oficiales creadas por La Moncloa. Sánchez ha hecho un gran esfuerzo haciendo un alto en sus preciadas vacaciones y ha tenido una reunión telemática con sus ministros, aunque

la única ministra médico, mujer y madre de la Historia

prefirió una larga entrevista televisiva organizada a mayor gloria suya. Me recuerda un conocido periodista que le hizo la siguiente pregunta pelota a Fraga: «Objeto y alcance de su visita». Y recibió un corte monumental.

Los ceutíes reciben a los ministros entre pitos y abucheos. Es una reacción comprensible ante la angustia y la ansiedad que sufren. Los profesionales de la Sanidad están indignados y se han encontrado con una ministra prepotente que se considera superior a todos. Es evidente que

es la peor enemiga de sí misma

y muestra una falta de empatía asombrosa. Era una oportunidad para actuar de una forma diametralmente opuesta y mostrarse como una médica que entiende a sus compañeros, pero prefirió ser ella misma. Es un ejemplo de sanchista de manual que considera que sabe más que nadie. Ceuta es otra derrota contundente de Sánchez, porque no hay una crisis que sea capaz de gestionar con acierto. Y lo peor es que no aprende. Un político lúcido y con sentido de Estado se hubiera quedado una semana en la ciudad en lugar de seguir con sus vacaciones de millonario. A estas alturas es evidente que odia a Ayuso, pero nunca ha reflexionado sobre las razones de su éxito. No le voy a dar ideas, porque para eso tiene a los mercenarios y pelotas que le rodean.

Francisco Marhuenda.

Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).

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