Las mafias del narco rentabilizan también la inmigración irregular: motos de agua y lanchas para cruzar el Estrecho

Las organizaciones asentadas entre Ceuta y la costa marroquí utilizan las mismas rutas y embarcaciones empleadas en el tráfico de hachís para trasladar a personas hasta el Campo de Gibraltar

La Razón, Francisco Jiménez, 17-08-2026

La reciente llegada de inmigrantes a distintos puntos de la costa gaditana tras la crisis migratoria vivida en Ceuta

ha vuelto a poner el foco sobre una realidad

que, según fuentes policiales consultadas por LA RAZÓN, lleva tiempo produciéndose con relativa frecuencia en el Estrecho de Gibraltar. Las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico han encontrado una nueva vía de negocio aprovechando la infraestructura y las rutas que utilizan para introducir hachís en España, transportando también personas desde Marruecos y desde la ciudad autónoma.

Las fuentes consultadas sostienen que estas redes están asentadas tanto en Ceuta como en distintos puntos de la costa marroquí y que utilizan exactamente los mismos medios empleados para el tráfico de drogas.

«Las organizaciones que trasladan hachís son las mismas que transportan personas»,

resumen los agentes, que insisten en que se trata de un fenómeno consolidado y no de una consecuencia puntual de la crisis migratoria en Ceuta. Según explican, las motos de agua utilizadas habitualmente para mover cargamentos de droga también sirven para cruzar inmigrantes. Si una de estas embarcaciones puede transportar entre 200 y 300 kilos de hachís, también puede trasladar a dos o tres personas en un viaje. Cuando necesitan mover grupos más numerosos recurren a embarcaciones de recreo. Entre las utilizadas con mayor frecuencia figuran pequeñas embarcaciones de pesca o recreo de entre siete y diez metros de eslora, algunas de ellas robadas previamente, en las que pueden viajar con facilidad entre 12 y 14 personas. «Sacan rendimiento de absolutamente todo», resumen las fuentes policiales.

El Estrecho de Gibraltar mantiene uno de los mayores despliegues de vigilancia marítima de España. Entre sus herramientas se encuentra el Sistema Integrado de Vigilancia Exterior (SIVE), gestionado por la Guardia Civil para la detección de embarcaciones relacionadas con el narcotráfico y la inmigración irregular. Sin embargo, las fuentes policiales consultadas aseguran que existen equipos del SIVE que permanecen fuera de servicio en algunos puntos del litoral. Según denuncian, esos sistemas «están totalmente inutilizados» y no se destinan recursos para su reparación o, al menos, esa es la percepción que tienen los agentes sobre el terreno. A su juicio, esa circunstancia limita la capacidad de respuesta frente a las embarcaciones que cruzan el Estrecho de forma constante.

Las organizaciones conocen además el terreno y adaptan sus movimientos para reducir las posibilidades de ser interceptadas.

Según explican los investigadores, las motos de agua y las pequeñas embarcaciones buscan habitualmente zonas con poca afluencia de personas para realizar los desembarcos, aunque en ocasiones utilizan también playas concurridas aprovechando la rapidez con la que pueden realizar las maniobras. Para las fuentes policiales, la respuesta pasa por reforzar la detección de estas embarcaciones y mejorar la coordinación entre los medios marítimos y los equipos desplegados en tierra para impedir que quienes llegan puedan abandonar la zona antes de ser localizados. También consideran imprescindible actuar sobre los puntos de salida. Si las embarcaciones parten desde Marruecos, sostienen que resulta necesaria una mayor colaboración para superar los obstáculos diplomáticos que dificultan las actuaciones. Si salen desde Ceuta, entienden que la actuación debe concentrarse allí mismo.

Los agentes afirman que han observado cómo algunos inmigrantes esperan en la zona portuaria de Ceuta hasta embarcar en estas motos de agua o lanchas con destino a la costa gaditana. Aseguran, sin embargo, que no siempre existen recursos suficientes para interceptar todos esos movimientos. Las mismas fuentes rechazan que la situación vivida durante los últimos días responda únicamente al episodio de presión migratoria registrado en Ceuta.

«Ahora se habla de ello por la avalancha de personas que entraron, pero esto es rutina»,

señalan. En su opinión, la llegada de inmigrantes por esta vía forma parte de una actividad habitual en el Campo de Gibraltar que rara vez alcanza repercusión pública.

Una vez que los inmigrantes alcanzan la costa o son recogidos por una embarcación de Salvamento Marítimo, pasan a formar parte del procedimiento previsto para estos casos. En el Campo de Gibraltar son trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) de Algeciras para su identificación y tramitación administrativa. Según las fuentes policiales consultadas, la permanencia en estas instalaciones suele ser inferior a un día y, posteriormente, quedan en libertad mientras continúan los procedimientos administrativos correspondientes.

La preocupación por esta evolución también ha sido expresada públicamente por el presidente de la coordinadora antidroga Alternativas, Francisco Mena, quien esta misma semana advirtió de que las redes vinculadas al narcotráfico están utilizando narcolanchas para trasladar inmigrantes y reclamó un refuerzo de la vigilancia tanto en el mar como en la costa del Campo de Gibraltar para frenar una actividad que, a su juicio, puede seguir creciendo.

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