«Ese día todo cobrará sentido»: así es la campaña que ha puesto en máxima alerta a Ceuta por el temor a un nuevo asalto

Seis plataformas, decenas de chats y cientos de miles de usuarios alientan el incierto llamamiento a repetir la avalancha humana del 29 y 30 de julio

Canarias 7, Melchor Sáiz-Pardo, 12-08-2026

El viernes 31 de julio, a las 8.52, una cuenta anónima lanzó en Facebook una pregunta: «¿Qué sucederá el día 15/8/2026?». Horas después de la entrada de decenas de miles de personas en Ceuta el miércoles y jueves anterior, ya circulaba la fecha de un segundo intento: este sábado 15 de agosto. El temor es real. Interior y Defensa llevan días tratando de blindar la ciudad autónoma por tierra y por mar.

La convocatoria se ha extendido fuera de cualquier control por las redes. La Guardia Civil la considera «real y documentada» y le atribuye capacidad de movilización. Los documentos de Seguridad Nacional consultados por este periódico insisten, sin embargo, en que resulta imposible anticipar si este llamamiento tendrá una respuesta real y, menos aún, predecir si desembocará en una entrada masiva o cuál podría ser su magnitud.
Los análisis oficiales, realizados a partir de fuentes abiertas, coinciden en formular una advertencia: existe riesgo de materialización, pero nadie puede medir todavía su alcance. Hay zozobra entre los responsables del Departamento de Seguridad Nacional y muy pocas certidumbres. A día de hoy, ni siquiera el CNI ha logrado acreditar con certeza quién está detrás de aquel primer mensaje que encendió la mecha. Y a día de hoy, en ‘La Casa’ nadie se atreve a adelantar qué puede pasar el sábado en Ceuta.

Los informes oficiales detectan coordinación a pequeña escala, mensajes sincronizados y ofertas de transporte y alojamiento

Sea como fuere, lo cierto es que el llamamiento para un nuevo asalto a la ciudad autónoma se mueve ya por seis plataformas y alcanza a comunidades que reúnen a cientos de miles de usuarios. Facebook, WhatsApp, Instagram, TikTok, Telegram y X forman el ecosistema por el que circulan las convocatorias, las consignas y los mensajes. Facebook sirve de escaparate y captación; Instagram y TikTok convierten frases y vídeos en contenido viral; Telegram deriva usuarios hacia chats; WhatsApp acoge las conversaciones más concretas. No aparece un cuartel general. Lo que hay son grupos pequeños, usuarios que saltan de una comunidad a otra y mensajes reenviados casi al mismo tiempo, destaca un alto responsable de los servicios de información de la Policía.

Desde el 1 de agosto se repite en WhatsApp una consigna deliberadamente ambigua: «Ese día todo cobrará sentido». El 3 de agosto, una publicación en el grupo de Facebook «Alhucemas, puerta de Ceuta» fue más tajante: «Hermanos, al atardecer y al amanecer del día 15 todo el mundo entra». La discreción, los cambios de fecha y el temor a la vigilancia conviven con el entusiasmo, las dudas y las advertencias de quienes consideran el plan imposible.

Los informes de los servicios de inteligencia españoles contabilizan en las últimas horas hasta una treintena de grupos activos de WhatsApp con más de 2.000 participantes. Desde hace dos semanas funcionan también cinco grandes comunidades de Facebook que suman más de 210.000 membresías. Esa treintena de grupos de WhatsApp y las cinco comunidades de Facebook concentran así una parte significativa de la actividad, aunque el llamamiento se extiende mucho más allá y circula también por Telegram, TikTok, Instagram y X.

Las cifras que maneja Seguridad Nacional son enormes: decenas de miles de mensajes y cerca de 200 millones de visualizaciones en alrededor de dos millares de cuentas de Telegram, X, TikTok, Facebook y WhatsApp. Responsables de los servicios del Estado advierten, sin embargo, de que una parte muy importante de ese tráfico procede de contenidos informativos difundidos por medios panárabes, y no de convocantes o posibles participantes. «No existe un contador fiable de reclutadores y mucho menos una estimación solvente de asistentes», relata un destacado responsable de las fuerzas de seguridad de Ceuta.
El Consejo Nacional de Derechos Humanos de Marruecos siguió 23 grupos de Facebook con más de 1.086.000 membresías declaradas y una media superior a 1.400 publicaciones diarias. Después, parte de ese contenido migró hacia foros de empleo, grupos locales y chats más pequeños. Ese movimiento constante complica todavía más al CNI y al Departamento de Seguridad Nacional cualquier cálculo fiable sobre la respuesta que puede tener la convocatoria del próximo sábado.

Sí se ha detectado coordinación a pequeña escala. En los chats se votan días y destinos, se intercambian previsiones y se discuten provisiones. Algunos participantes aparecen en varios grupos y actúan como puentes entre comunidades. Hay mensajes casi idénticos publicados con pocos minutos de diferencia. También circulan ofertas comerciales relacionadas con transporte, material y alojamiento, junto a advertencias sobre posibles estafas. «Son indicios de facilitación y oportunismo económico; no prueban la existencia de una dirección única», recalcan los documentos policiales españoles consultados por este periódico.

Esos mismos papeles ponen el acento en la edad de los supuestos aspirantes al salto del fin de semana. En encuestas internas, la mayoría de quienes respondieron dijo tener entre 14 y 17 años. Algunos preguntaron qué ley se les aplicaría o dieron por hecho que España no podría devolverlos. El conocimiento jurídico que circula es fragmentario y, a menudo, falso. La expectativa se alimenta con mensajes que presentan la frontera como abierta, el asilo como automático o el traslado a la Península como garantizado.

La llamada al 15 de agosto se alimenta de desinformación, cuentas virales y grupos que saltan de una plataforma a otra

El precedente inmediato ayuda a explicar la fuerza de ese mensaje. El 8 de julio se hizo pública la ya extendida sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones de personas que llegan a nado. El fallo no concedía residencia ni impedía el retorno. Establecía que, si no se había superado un elemento físico de contención, no procedía aplicar el rechazo especial en frontera y debía tramitarse el procedimiento ordinario de devolución. En Facebook, esa precisión desapareció.

Entre el 8 y el 31 de julio, un estudio de ‘Maldita.es’ localizó 1.171 publicaciones en árabe de 727 usuarios, con más de 150.000 reacciones, 14.000 comentarios y 7.000 compartidos en más de 200 grupos. Solo el 30 de julio hubo 695 publicaciones, frente a una media anterior próxima a diez al día. Doscientas quince eran copias idénticas de un texto que prometía, de forma engañosa, que no habría expulsión inmediata. Los servicios secretos españoles, admiten fuentes cercanas a ‘La Casa’ consultadas por este periódico, «evidentemente» conocieron aquel ‘boom’ de mensajes y se dio el «aviso pertinente». El Ministerio del Interior insiste en que no hubo informes del CNI que alertaran de la inminencia del salto de finales de julio, que se saldó con la entrada de al menos 72.000 personas y más de un centenar de fallecidos a ambos lados de la frontera.

Los mensajes de aquellos días, como los de ahora, aludían a personas de Fnideq, Tetuán, Tánger, Casablanca, Salé, Marrakech y Agadir. Otros usuarios, definidos como «perfiles influyentes» en los documentos oficiales, dicen residir en Roma o Estambul. También han aparecido prefijos argelinos, turcos o daneses. Ninguno de esos datos permite geolocalizar a quien escribe: una biografía puede ser cierta, falsa o estar desactualizada.

Sin pista ‘oficial’ de Rabat
La confusión sobre el origen de la convocatoria del salto del 29 y 30 de julio y del llamamiento a repetirlo el próximo sábado impide señalar responsables. Este periódico, al menos hasta ahora, no ha tenido acceso ni ha podido consultar documento oficial alguno que atribuya la dirección de esas convocatorias al Gobierno marroquí, a sus servicios de seguridad, a Argelia, a un partido, a una ONG o a una organización criminal concreta.

Los documentos elaborados por los analistas de la seguridad del Estado describen una arquitectura de tres capas: coordinación privada, difusión pública y microreclutadores. El resultado es un ecosistema descentralizado en el que se mezclan frustración juvenil, imitación entre iguales, intermediarios, negocios clandestinos, cuentas virales y desinformación.

Ahora, ambos lados conocen la fecha. España ha reforzado la vigilancia y Marruecos ha desplegado controles en carreteras, estaciones y accesos al norte. Esa presión puede reducir una concentración el día 15, adelantarla, retrasarla o fragmentarla. La publicidad de la convocatoria ya está alterando las conversaciones: algunos grupos votan otras jornadas y otros expulsan a quien pregunta demasiado. El foco, de momento, sigue encendido. El 10 de agosto, cinco días antes de la cita, una cuenta de Instagram publicó dos veces la misma fórmula sobre Ceuta y Fnideq: «Nuestra cita es el 15/08/2026». Una copia no tenía comentarios. La otra seguía allí.

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