Frederiksen, la pesadilla socialdemócrata que persigue a Sánchez desde la pandemia a la "traición" de Ceuta
La primera ministra danesa, correligionaria del presidente del Gobierno, se une a la italiana Meloni en plena crisis con España
El Mundo, , 10-08-2026La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, ha elegido claramente bando en la pugna que Giorgia Meloni, primera ministra italiana, mantiene con el presidente español, Pedro Sánchez, tras la entrada a Ceuta de 72.000 migrantes irregulares desde Marruecos. Ambas mandatarias firmaron ayer un comunicado donde rechazan «la inmigración descontrolada», piden «centros de repatriación en terceros países» y defienden «los valores cristianos sobre los que se fundamenta Europa».
No supone ninguna sorpresa, por mucho que Frederiksen sea socialdemócrata, correligionaria en teoría de Sánchez, que la jefa del Gobierno danés elija a Meloni, con quien, aparte de tener gran sintonía personal, comparte una visión sobre la inmigración. A lo largo del tiempo, la primera ministra ha discrepado de Sánchez en todo un abanico de políticas: extranjería, disuasión nuclear, gasto en defensa e incluso reparto de los fondos de la UE tras la pandemia.
Esta última cuestión, precisamente, fue la que comenzó a poner de relieve sus diferencias con el líder del PSOE. Frederiksen destacó como uno de los dirigentes de la UE más reacios a conceder las ayudas que Sánchez solicitó en Bruselas para contrarrestar la crisis económica causada por el covid. Suya fue una de las declaraciones más contundentes de aquellos días. «Debemos destinar fondos a los países más afectados, pero identificar solidaridad con deuda común es una premisa incorrecta. Queremos ser solidarios, pero no pagar las deudas ajenas», manifestó en abril de 2020.
Durante su mandato, iniciado en 2019, Frederiksen ha convertido a los socialdemócratas en un partido inequívocamente crítico con la inmigración, mucho más cercano a la línea de Meloni que a la de Sánchez. Hasta el punto de considerar que sus estrictas políticas de extranjería son una línea roja innegociable a la hora de formar Gobierno.
Pide defender «la herencia cultural cristiana de Europa»
Frederiksen lidera actualmente una coalición cuatripartita con los socialistas (un partido ligeramente más izquierdista que los socialdemócratas), los moderados (centroderecha) y los social-liberales (centro-izquierda). Condición imprescindible para entrar en el Ejecutivo era que todas las formaciones aceptaran la política migratoria de la primera ministra.
En el comunicado con Meloni, en plena confrontación de la dirigente italiana con Sánchez, Frederiksen deja muy claro su posicionamiento: «No vamos a aceptar una migración incontrolada hacia Europa. Y nos hemos puesto al frente de una política de extranjería firme. Tanto en casa como en Europa. Nadie puede negar que la migración ilegal ha tenido consecuencias negativas para nuestras sociedades. Aumento de la delincuencia, presión sobre nuestro estado de bienestar y debilitamiento de la confianza de la población. Es especialmente preocupante cuando los migrantes ilegales, que no tienen derecho a estar en nuestros países, cometen delitos graves, trafican con drogas o llevan a cabo agresiones sexuales».
Ahora, además, Frederiksen, que ya proclamó su entusiasmo por la Casa Real de Dinamarca algo inusual entre los líderes socialdemócratas, dice defender también los valores cristianos. «Reconocemos la herencia cultural cristiana de Europa y deseamos protegerla», escribe junto a Meloni. «Esperamos que las personas que vienen a nuestros países y desean hacer de Europa su hogar respeten los valores europeos y no nos impongan una forma de vida que no deseamos».
La prensa danesa, escéptica con la versión que dio Sánchez de Ceuta
Las dos mandatarias fueron ya las impulsoras de la carta conjunta firmada por 22 líderes de la UE el pasado día 1 en que, tras lo sucedido en Ceuta, se exigía responsabilidad al Gobierno español. «Es absolutamente crucial que tengamos el control de las fronteras de Europa», rezaba el texto. «La presión que estamos viendo en las fronteras exteriores de la UE exige una respuesta inmediata y contundente. En primer lugar, de España y Marruecos. Pero todos los países de la UE deben permanecer unidos en torno a la seguridad y la protección de nuestras sociedades».
España no es un país que suscite excesiva atención en Dinamarca, pero la invasión fue portada en todos los medios daneses. Desde entonces, la tónica general, independientemente de las líneas editoriales, ha reflejado un notable escepticismo hacia la versión de los hechos presentada por Sánchez y sus ministros. Tanto respecto al papel jugado por las mafias dedicadas al tráfico de personas, debido a la falta de pruebas, como respecto a la expulsión de casi todos los llegados en el día del asalto fronterizo, dado que resulta evidente que varios millares permanecen en Ceuta.
Los titulares de prensa, en cualquier caso, han sido bastante más llamativos que de costumbre. «Ceuta estalla: ‘Pedro Sánchez es un hijo de puta y el mayor traidor del mundo’", fue el que, citando a un manifestante, encabezaba un reportaje en Ceuta del enviado de Berlingske, uno de los principales diarios de Dinamarca.
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