Un Bizum para la inmigración en la UE
Nos hace falta una Europa que sepa repartir mejor los problemas y la gestión de fronteras
ABC, , 11-08-2026No es cierto que un marroquí en bañador necesite menos documentación para entrar en Ceuta que un italiano en avión en España, aunque el primero lo consiga gratis y el segundo, pagando tasas aeroportuarias. Pero podríamos enfrascarnos en el no paralelismo por obra y gracia … de Marruecos y de Meloni. Lo que no podemos es repartir culpas a partes iguales. Ni en lo geopolítico ni en lo económico. Marruecos y Meloni han conseguido, juntos pero separados, lo que Trump y Putin llevan tanto tiempo soñando: que Europa empiece a agrietarse. Desde dentro. Si el Brexit nos hizo más fuertes en lo conceptual, la marcha de Ceuta ha surtido el efecto contrario en lo terrenal. La UE no está unida ante uno de sus grandes retos: el asunto de sus fronteras. En el Bizum europeo de la inmigración, Meloni no quiere participar del conjunto. El ‘yo me lo guiso yo me lo como’ es lo contrario a esta unión y a cualquier otra. No importa quien empiece primero. ¿O sí? Sánchez también rechazó su parte de Bizum de la OTAN. Claro que igual sabe que, según de donde puedan llegarnos amenazas, a ver cómo se iba a activar el Artículo 5. Si nos atacan a uno nos atacan a todos… excluidas Ceuta y Melilla. Su Schengen también es particular. Debe ser difícil hacerles entender a los italianos el régimen especial de nuestras ciudades autónomas al otro lado del Estrecho. Ellos tienen dos enclaves fuera de Italia, pero nada que ver: uno está en Suiza y el otro en los Alpes. Otro no paralelismo.
Ahora bien, en las lides de la inmigración, Italia sabe de sobra cómo va el tema. Y, sin embargo, Meloni no sólo ha decidido no echar una mano ante la marcha de Ceuta, sino hacerlo al cuello. A ratos no sé si es bueno o malo. Sobre todo, porque la UE tiene ahora más claro que tiene un problema. Se llama frontera con Marruecos. Todo lo que sea no dejar a España sola gobierne quien gobierne ante ella debe parecernos bien. Todo lo que sea poner el debate de la inmigración sobre la mesa, también. Y así, quizá Marruecos por dejadez de linde e Italia por exceso de celo de la misma no vayan a hacer una UE más débil sino más fuerte. Más consciente de sus debilidades, como la falta de información y de control de fronteras, y de sus formas de resolverlas, que siempre pasan por un mejor reparto de esfuerzo, medios y presupuesto.
La Unión Europea es la casa de la abuela rica que los nietos no saben cómo van a repartirse, porque sus padres murieron sin testar. Sucede que la abuela no murió, sino que ésta no era humana sino diosa. Clásica y mediterránea. Christopher Nolan podrá interpretar ‘La Odisea’ como quiera porque los gringos son libres de hacerlo. Los europeos no podemos: aquí somos herederos de Ulises, Penélope y Eumeo. Sobre todo de Eumeo, cuidador de lo nuestro. No venimos de otro sitio, por raíces, no sabemos reinterpretar los cantos. Como Ulises, igual nos relajamos a veces y nos dejamos engatusar un rato, pero al final sabemos cuál es nuestro sitio. Está en nuestro ADN.
No nos hace falta una nueva Unión Europea. Nos hace falta una Europa que sepa repartir mejor los problemas y la gestión de fronteras.
De la no colaboración entre los pueblos también se sale, se empeñe quien se empeñe. En lo migratorio como en lo económico. Bizum nació en 2016 en España para gestionar pagos más rápidos como una gran colaboración entre entidades. Participan en ella casi todas las nacionales, con más del 95% de cuota de mercado. Nunca tuvimos una herramienta más rápida para repartir gastos.
Igual nos hace falta un Bizum europeo para la inmigración. Una plataforma con un mismo sistema, un mismo objetivo, que comparta datos y promueva un reparto justo del gasto y el esfuerzo. Le guste o no a Meloni.
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