Tras prohibir las cenas, Insausti pide ahora ayuda a otros ayuntamientos

El alcalde de Donostia anunció un sistema oficial con la colaboración del Gobierno de Lakua para dar no 300 cenas, sino 400, tras prohibir la dinámica de Kaleko Afari Solidarioak. Sin embargo, ahora carga contra ayuntamientos del entorno porque entiende que no le dan el apoyo que precisa.

Gara, GARA, 11-08-2026

El alcalde de Donostia, Jon Insausti, criticó ayer la «falta de apoyo» de algunos municipios del territorio guipuzcoano tras la prohibición que ha impuesto en la capital de repartir cenas solidarias en las calles. Intenta así extender a otras localidades la responsabilidad por un problema que él mismo ha agravado con la prohibición de la distribución de comida que llevaba a cabo de modo altruista el colectivo Kaleko Afari Solidarioak (KAS).

No es la primera vez que Insausti opta por un discurso similar, ya que en alguna ocasión también ha reclamado públicamente la colaboración de municipios limítrofes después de ejecutar algún desahucio. A nadie se le escapa que de las seis localidades colindantes que Donostia Pasaia, Errenteria, Astigarraga, Hernani, Usurbil y Lasarte-Oria, todas menos la última están gobernadas por EH Bildu, principal formación de la oposición en la capital y que mantiene un discurso muy crítico respecto a las decisiones del regidor jeltzale.

En una entrevista concedida a Euskadi Irratia, recogida por Europa Press, Insausti argumentó que la gestión de las personas en situación de calle o pobreza «no es solo un reto de Donostia, sino un reto de los municipios de alrededor», y lamentó que «de ellos no he recibido ninguna ayuda», tratando así de lanzar la pelota a diferentes tejados, una versión de la tan manida frase de «si tanto te gustan los inmigrantes, mételos en tú casa».

«Cumplamos los mínimos que exige la ley. En otros municipios no se dan los mínimos que exige la ley respecto a las comidas o el alojamiento», criticó. Así, Insasuti defendió la prohibición a Kaleko Afari Solidarioak de alimentar a esas personas y aseguró que «cuando cumplamos estos mínimos, la situación mejorará un poco».

SIN FECHA PARA SUBIR A 400
La apelación del alcalde de Donostia a tener más ayuda contrasta no solo con su decisión de prohibir las cenas que paliaban a diario la necesidad de 300 personas de ingerir al menos una comida caliente al día, sino también con su compromiso de establecer un sistema oficial que aumentaría este número en un centenar, pasando de 300 a 400.

Como la prohibición se produjo antes de este incremento, la realidad es que todas las personas beneficiadas por la labor altruista de KAS se han quedado sin nada.

Jon Insausti dijo que lo haría con una aportación extra de 50.000 euros por parte del Gobierno de Lakua, aunque, por ahora, no hay más precisiones al respecto. Y no solo se han prohibido las cenas, sino que se está hostigando la continuidad de la acción solidaria mediante reparto de bocadillos. Varios voluntarios han sido identificados por la Policía Municipal, que les ha amenazado con multas.

El regidor donostiarra afirmó el domingo en “El Diario Vasco” que su objetivo es fortalecer «un sistema de acogida, acompañamiento y seguimiento sólido, realizado por profesionales y técnicos». Y aseguró que la prohibición se había determinado por «motivos humanitarios», lo que fue replicado en redes por Agus Rodríguez, uno de los referentes más conocidos de KAS: «Reivindicando la humanidad cuando tú mismo la estás negando…».

El malestar provocado por este veto se puso de manifiesto en el arranque festivo del sábado. El cañonazo suele ser un acto en el que apenas hay protestas populares, pero esta vez una gran pancarta reivindicando la labor de KAS apareció ante el escenario del lanzamiento, y también se escucharon lemas contra la prohibición.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)