El Gobierno expulsó el año pasado a un yihadista entrenado por el Estado Islámico que llegó a nado a Ceuta
En 2025 también retornó una mujer de la ciudad autónoma que viajó a Siria para unirse a las filas del ISIS
Canarias 7, , 11-08-2026En enero del año pasado, un yihadista especialmente entrenado fue expulsado de España tras haber cruzado de forma ilegal la frontera de Ceuta. Su caso es similar a los de miles de personas que hace dos semanas cruzaron el espigón del Tarajal para entrar a territorio español por mar: el terrorismo islámico llegó a nado en 2024, cuando ya se utilizaba esa orilla para llegar hasta Ceuta.
La crisis provocada en Ceuta por la llegada de miles de emigrantes ha vuelto a poner bajo la lupa la seguridad de la frontera sur de España y Europa. Tanto en esa ciudad autónoma como en Melilla existe desde hace años un control especial para intentar evitar que los terroristas islámicos utilicen los flujos migratorios para llegar a Europa.
El caso de este yihadista es singular. Llegó a nado a Ceuta y nada más pisar suelo español fue identificado por la Guardia Civil. En un primer momento, se le condujo al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Posteriormente, pasó a un alojamiento en Málaga perteneciente a la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), donde tramitó una solicitud formal de asilo en España. En ese tiempo, los servicios de investigación del instituto armado averiguaron que en 2016 se había marchado de su país natal, Túnez, para incorporarse a los grupos armados del Estado Islámico. Esta persona había recibido entrenamiento guerrillero y cursos sobre el manejo de armas y explosivos. Con esos datos fue calificado de «amenaza muy identificable», por lo que se tramitó su expulsión a Siria.
Este caso aparece recogido en el balance del 2025 realizado por el Memorial de Víctimas del Terrorismo. El año pasado, y también vinculado con Ceuta, se produjo una situación relacionada con el Estado Islámico: el retorno a España de una ceutí que en 2014 viajó a Siria para casarse con un yihadista. En ese momento, el poder del Califato y la potencia de sus redes de captación hicieron que decenas de mujeres se fueran al país árabe para unirse a las actividades del grupo terrorista. Tras el desmoronamiento del Estado Islámico, esta mujer y su hijo de nueve años fueron capturados y conducidos a los campos de prisioneros creados por los kurdos. En noviembre de 2025 fue repatriada y, tras ser arrestada por la Policía Nacional, quedó en libertad provisional.
Operación conjunta
Desde el punto de vista de la lucha contra el terrorismo, Ceuta no ha sido el lugar en el que más detenciones se han producido. De las dos ciudades autónomas situadas en la otra orilla del Mediterráneo, Melilla ha tenido una mayor actividad policial contra los grupos yihadistas. Mientras que en la primera de las ciudades no hubo arrestos ese año, en la segunda se detuvo a nueve sospechosos, con lo que la lista total de supuestos terroristas detectados desde 2016 asciende a 61. En ese mismo tiempo, en Ceuta se ha arrestado a la mitad.
Pese a esa diferencia, algunas de las operaciones más importantes contra las redes yihadistas se han desarrollado en Ceuta. En 2024, una redada conjunta de la Policía Nacional y la DGST marroquí detuvo a nueve personas, seis en España uno de ellos en suelo ceutí y tres en Marruecos, uno de ellos en la localidad fronteriza de Castillejos. Según se avanzó en su día, este grupo tenía previsto cometer un atentado para, posteriormente, unirse a las filas del Estado Islámico del Sahel. Las edades de los arrestados en España oscilaban entre los 25 y los 60 años. Todos ellos tenían antecedentes por delitos comunes.
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