Rabat recrudece el espionaje en España como refuerzo a la presión migratoria
Pese a los tratados de amistad, el CNI viene detectado desde hace más de dos décadas redes marroquíes centradas en políticos, saharauis, opositores y comunidades inmigrantes
Canarias 7, , 09-08-2026España y Marruecos prometieron una cooperación «franca y leal» el 7 de abril de 2022, apenas tres semanas después de que Pedro Sánchez consumara su giro histórico sobre el Sáhara Occidental. Pero lo cierto es que para entonces el móvil del presidente y los de varios ministros ya habían sido infectados y espiados con Pegasus. Es más, el CNI llevaba para entonces prácticamente dos décadas alertando de la actividad frenética de las redes de agentes de Rabat en territorio español. Y el problema crece porque la virulencia y expansión del espionaje del país vecino es cada vez mayor. Y es que hasta el Consulado marroquí en Madrid se ha visto envuelto en oscuras tramas de los servicios secretos, según ha certificado públicamente la contrainteligencia española.
La inmigración, con avalanchas humanas como la de la pasada en Ceuta que movilizó a más de 72.000 personas es el ariete más visible de la presión geoestratégica marroquí. Pero hay no es el único, tal y como constatan los documento de seguridad nacional consultados por este periódicos esta misma semana. El espionaje es su otra gran apuesta: menos estridente, más constante y, según fuentes de los servicios de información españoles, la actividad más agresiva contra España después de la rusa y la china y «muy por encima» de otros países con «actividades de inteligencia» en España como Corea del Norte, Irán, Venezuela o Cuba.
La crisis de Ceuta ha devuelto al primer plano la cara más aparatosa de esa estrategia. Según la conclusión de los servicios españoles conocida esta semana, Rabat no habría diseñado el movimiento inicial, pero dejó hacer y explotó políticamente la crisis. Interior lo desmiente.
Pero las menciones a la «estrategia híbrida» que el Gobierno se empeña en negar estos días para no irritar al régimen de Mohamed VI se repiten una y otra vez en los documentos oficiales. La inmigración desborda una frontera en unas horas, pero detrás está el espionaje de Rabat, que explican fuentes cercanas a ‘La Casa’ lleva «desbocado» en territorio nacional desde «finales de 2004», meses después de los atentados del 11-M.
Sentencias e informes confidenciales revelan la extensión del espionaje marroquí y sus conexiones con consulados
Rusia y China juegan en otra liga tecnológica. Marruecos no posee una capacidad propia comparable para penetrar redes oficiales o atacar sectores estratégicos, explican las fuentes consultadas. Su fuerza está sobre el terreno. Es, según esos responsables, el servicio extranjero con más agentes y colaboradores desplegados en España. Servicios diplomáticos, asociaciones, confidentes y contactos políticos o religiosos forman este ecosistema secreto de Rabat, impulsado de forma exponencial por el régimen de Mohamed VI tras descartar maniobras más directas como la fallida toma del peñón de Perejil en 2002.
Los informes públicos de Seguridad Nacional no escriben el nombre de Marruecos (cosa que sin hacen ya sin disimulo con Rusia), pero describen el método. En esos papeles, el CNI no habla de nuevas operaciones militares convencionales como la del verano de hace 24 años en el desangelado islote, sino de «guerra hibrida» dirigida desde el otro lado del estrecho. El documento anual de 2022 alertó de servicios hostiles centrados en controlar a «sus respectivas colonias» para localizar opositores y alinear posiciones internacionales con sus intereses. También avisó de coberturas científicas, académicas y tecnológicas. La Estrategia de Seguridad Nacional sitúa el espionaje, la influencia, la inmigración y los ciberataques entre las herramientas utilizadas para explotar vulnerabilidades y presionar a otros gobiernos.
(Puede haber caducado)