Son personas

La Vanguardia, David Sánchez Álvarez./Getafe, 08-08-2026

Si la llegada masiva de inmigrantes a Ceuta está siendo utilizada por terceros para generar inestabilidad o para desgastar políticamente al Gobierno, la respuesta no puede ser convertir a seres humanos en piezas de una estrategia de confrontación. Detrás de cada persona que cruza una frontera hay una historia, una familia, un miedo y una esperanza. Nadie debería ser utilizado como instrumento de presión política, sea contra un gobierno, contra un país o contra cualquier institución.

España tiene el derecho y la obligación de proteger sus fronteras, pero también el deber de garantizar que toda actuación respete la dignidad humana y los derechos fundamentales. Lo que Ceuta necesita son respuestas políticas, cooperación internacional y humanidad; no discursos que conviertan el sufrimiento de las personas en una forma de enfrentamiento.

David Sánchez Álvarez.

Getafe

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