Ceuta, lo que no cuadra del relato
La Voz de Galicia, , 06-08-2026ace una semana que una marea humana de 72.000 personas se abalanzó sobre Ceuta. Una semana después, y sin necesidad de ser un experto en geopolítica ni un analista del CNI, hay algunas cosas que no encajan y que no se entienden en la versión, tanto del Gobierno como de la oposición.
«Las mafias están detrás de todo». Las mafias son grupos organizados cuyo objetivo es ganar dinero. Son estructuras que cobran un dineral a los africanos que quieren cruzar a Europa. En lo visto el jueves en Ceuta es complicado entender dónde está el negocio, por qué iban las mafias a animar a los migrantes a cruzar a nado, a informarles de que por esa vía no se les puede «devolver en caliente». Estarían disparando contra su negocio. «Los servicios de inteligencia no sabían nada». Es muy extraño. Si se está acusando a las mafias de difundir el mensaje en redes sociales, y el mensaje se viralizó para convencer a 72.000 personas de que se echasen al mar, resulta poco creíble sostener que un servicio de inteligencia, aunque fuese el más pobre de los servicios, no las detectase.
«Marruecos está colaborando desde el primer minuto». Difícil de creer. Hace cinco años que no hay una invasión masiva, y la última, en el 2021, con 10.000 personas entrando, quedó lejos de las cifras de la de la semana pasada. Y, de repente y durante unas horas, se volatiliza cualquier control por parte de las autoridades de Rabat. Y, de repent,e pasadas otras 24 o 48 horas, todo vuelve a la normalidad y deja de entrar una marea humana en Ceuta.
«Es una crisis migratoria por la regularización del Gobierno». Es el argumento de la oposición, pero tampoco se sostiene. Los que realmente querían entrar en España son los cientos de subsaharianos que permanecen en Ceuta y que, literalmente, afirman que prefieren morir en España antes que volver a Marruecos. El resto, en chanclas y pantalón corto, sin mochila, sin pertenencias, ya han cruzado de vuelta a su país. Alguien los azuzó y entraron con lo puesto, desconociendo seguramente a qué iban, siguiendo a la manada. Para la regularización hacía falta cumplir una serie de requisitos, entre otros, llevar cinco meses en España.
«Es consecuencia de la falta de medios policiales». Ningún despliegue de policías, guardia civiles o soldados es capaz de contener una avalancha de 72.000 personas. Sobre todo, porque un país como el nuestro, respetuoso con los derechos humanos, bajo ninguna circunstancia se va a poner a disparar indiscriminada y masivamente contra los miles que llegan.
Nunca sabremos si hubo una organización con fines políticos por parte de Marruecos, si se pusieron de perfil o fueron negligentes. Lo que está claro es que es un problema muy complejo, que no se explica por los motivos que nos están trasladando. Porque el fenómeno no responde a una crisis migratoria, las mafias no ganan con este movimiento, es muy extraño que el CNI se enterase prácticamente por la prensa y que cientos de policías, o incluso los 3.000 efectivos que hay ahora mismo desplegados en Ceuta, no hubieran podido frenar la avalancha si Marruecos no colabora
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