Interior retrasa la nueva valla marítima en Melilla y refuerza la seguridad de la ciudad
Instala una separación provisional en el dique, pero no sobre el mar como pide el Tribunal Supremo para evitar entradas como en Ceuta
La Razón, , 05-08-2026El Ministerio del Interior está retrasando la instalación de la prolongación de la frontera marítima entre Melilla y Marruecos. Esa falta de separación física fue la que facilitó la entrada de 72.000 personas hace seis días en Ceuta, gracias a una reciente sentencia del Tribunal Supremo que establecía que a las personas que lleguen a nado a territorio español no se las puede devolver en el momento ya que no rebasan una separación física, como ocurre en las vallas fronterizas.
Interior llevaba años postergando los trabajos en el Tarajal (Ceuta) al que fue obligado por una sentencia anterior del alto tribunal. Tras la mayor crisis migratoria en el norte de África, la secretaria de Estado de Seguridad emitió una orden interna en la que daba amparo legal a los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil para ampliar la frontera. El resultado ha sido una valla flotante en Ceuta de 500 metros de largo y casi dos metros de alto, por encima y por debajo de la superficie. La barrera está acompañada de unas boyas fondeadas y un canal intermedio para que pudieran navegar las embarcaciones de la Guardia Civil que la protegen.
El mismo escrito de Interior aplicaba para Melilla, donde se tendrá que instalar un sistema similar para que, si se producen entradas irregulares, los agentes puedan expulsar a los inmigrantes. Sin embargo, casi una semana después de lo ocurrido en la otra ciudad autónoma, el ministerio está «estudiando» cómo llevarlo a cabo, según fuentes policiales sobre el terreno. Por el momento, el Gobierno está instalando vallas de obra en el dique sur de Melilla, que ejerce como frontera terrestre y marítima en la zona sur de la ciudad autónoma, separándola del puerto de Nador (Marruecos), para posibilitar los rechazos en frontera en caso de un intento de entrada irregular por vía marítima como el de Ceuta.
Estas separaciones tienen unos dos metros de altura y se están instalando en el tramo final del dique sur, a partir de la última garita de vigilancia de la Guardia Civil hasta la rotonda con la que termina, que hasta ahora era una zona sin vallado y solo había escolleras.
Esta zona, en total 140 metros de longitud –de los 500 que mide el dique sur–, se ha cubierto con vallas finas similares a las que se emplean en la construcción, diferentes a las del resto del perímetro fronterizo de Melilla, que son más altas, robustas y finalizan con los denominados peines invertidos para impedir su escalada. Aunque ya está todo cubierto de vallas, su instalación no ha finalizado porque en la zona hay material por el suelo, partes sin rematar y los últimos enrejados carecen de unas barras superiores para reforzarlos, también tirados por la zona a falta de que los operarios los coloquen, según explica Efe.
Mientras tanto, Interior ha decidido reforzar la seguridad de la ciudad autónoma de Melilla ante el miedo de que se produzca alguna entrada masiva en los próximos días. A los contingentes de Policía y Guardia Civil allí desplegados, esta semana han llegado dos nuevos módulos de intervención rápida del GRS (Grupos de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil), integradas por 18 agentes y un sargento, que se suman a los equipos de natación, intervención y rescate (NIR) desplazados inicialmente, según fuentes de la delegación del Gobierno. Por parte de Policía Nacional se han enviado 50 agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP), nuevos pilotos de drones y diverso material operativo, entre ellos vehículos y nuevos sistemas de vigilancia.
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