Marlaska asegura que 70.000 de las 72.000 personas que entraron en Ceuta ya han regresado a Marruecos

Los ministros de Interior de la Unión Europea valoraron «la rápida y eficaz actuación de las autoridades españolas ante la situación» en la ciudad autónoma, durante la reunión de esta mañana, en la que pidieron reforzar la prevención

La Voz de Galicia, Olatz Hernández / Pedro Marín BRUSELAS / COLPISA, 05-08-2026

La Unión Europea (UE) ha expresado este martes la necesidad de mejorar su preparación ante situaciones de crisis tras la llegada de más de 70.000 personas de forma irregular a Ceuta la semana pasada. Lo ocurrido, que supuso además la muerte de al menos 75 migrantes, desató una enorme preocupación entre las capitales europeas y 22 Estados miembros firmaron una dura carta contra el Gobierno español, a quien culparon de provocar un efecto llamada con la regularización de migrantes. Este martes, los ministros de Interior, convocados de urgencia por videoconferencia han expresado su «fuerte solidaridad» con el país, que reconocen que ha gestionado la crisis de forma rápida y adecuada. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, ha asegurado tras la reunión que ya han regresado a Marruecos 70.000 de las 72.000 personas que entraron a Ceuta la semana pasada y ha añadido que se estudiarán el resto de los casos para que sean devueltos quienes no tengan derecho a permanecer en España.

El apoyo a España ha sido unánime entre los Veintisiete y los países asociados a Schengen. Los representantes de estos estados han agradecido a las autoridades españolas su «rápida y efectiva» gestión a la hora de responder a la crisis en la ciudad autónoma. Las informaciones más recientes transmitidas por España y por la Comisión indican que «una gran mayoría» de las personas que cruzaron la frontera de forma ilegal desde Marruecos han sido devueltos al país norteafricano y que no se han producido movimientos hacia la Península Ibérica o a otros Estados miembros.
Los ministros señalaron la importancia de proteger las fronteras exteriores del bloque comunitario y tuvieron una visión compartida sobre la necesidad de seguir luchando contra las mafias de tráfico de personas, el aumento de las devoluciones de aquellos que no tengan derecho a quedarse en la UE y a reforzar las fronteras europeas. Los Veintisiete reconocen la necesidad de asociarse con terceros países (como Marruecos) para combatir la inmigración ilegal y subrayaron la importancia de mejorar la preparación ante crisis del bloque, «lo que podría lograrse desarrollando sistemas de alerta temprana como la inteligencia en fronteras y el monitoreo de las redes sociales».

El bloque ha destacado la importancia de cooperar con terceros países para mejorar la gestión migratoria y de que es necesario pulir la comunicación durante momentos de crisis, para mejorar la coordinación de los Estados miembros. Esto podría ayudar a dar una mejor respuesta a «acciones de actores externos maliciosos».

El ministro de Interior y Justicia irlandés, Jim O’Callaghan, que ha presidido el encuentro de los ministros ha señalado que la UE «está unida y lista para apoyar a España». «Hemos felicitado al país por su rápida respuesta a la situación en Ceuta», ha destacado. El bloque ha reiterado que las fronteras exteriores «son una responsabilidad común» y la reunión de ministros ha servido para «que los Estados miembros accedan a las herramientas en nuestra mano, identificar en qué puntos podemos cooperar más y avanzar en la preparación colectiva de cara a la próxima reunión del Consejo Europeo en octubre».

El ministro del Interior italiano, Matteo Piantedosi, defendió la decisión de reintroducir temporalmente los controles en las fronteras aéreas y marítimas internas con España tras lo ocurrido en Ceuta no es una medida dirigida contra el país ni contra ningún otro socio europeo, sino que busca «proteger la seguridad nacional». Durante su intervención al inicio de la reunión informal de la UE para tratar la situación en el enclave español, Piantedosi también expresó «la solidaridad de Italia con el Gobierno español», según aseguró el Ministerio del Interior de Italia. Sobre los controles que ha introducido Italia a los pasajeros que llegan de España, explicó que «se trata de una decisión de precaución y organización, destinada a proteger la seguridad nacional y la estabilidad de todo el sistema europeo de control de fronteras en un momento de gran presión, como ha ocurrido en tantos otros casos». Recordó que «es una herramienta prevista por el Código de Fronteras Schengen, que muchos Estados miembros, incluida la propia España, han utilizado repetidamente en los últimos años». Y quiso subrayar que «no se trata de una medida excepcional ni de una elección inusual, sino más bien de un instrumento reglamentario estándar al que recurren los Estados cuando resulta necesario gestionar situaciones particularmente complejas».

«Quiero entender que la visión de unas imágenes impactantes, se pudo entrever algún riesgo por alguna circunstancia, o por algún interés partidista. Pero creo que lo importante es que han recapitulado al analizar perfectamente la situación», esgrimió Marlaska acerca de las críticas recibidas por algunos estados europeos, pero sobre todo por el Gobierno de Giorigia Meloni. En todo caso, el titular español de Interior zanjó que el espacio Schengen «nunca estuvo en peligro» por el régimen especial del que goza Ceuta desde 1991, ya que ninguna persona puede moverse libremente de la ciudad autónoma al continente sin un control efectivo documentado previo, al que incluso se someten los propios ciudadanos ceutíes.

Durante su comparecencia tras la videoconferencia, Marlaska ha negado que los servicios secretos españoles avisaran de que pudiera pasar «nada parecido» a la entrada masiva de inmigrantes que se registró en Ceuta el pasado 30 de julio y ni siquiera similar a lo sucedido en la crisis migratoria que sufrió la ciudad autónoma en el 2021. Al ser preguntado sobre la actuación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y tras mostrar su «confianza y reconocimiento» al trabajo de «todos los servicios de información españoles», el ministro ha recalcado que «no hubo ningún informe» ni «ningún aviso» de que «nada parecido a lo que ha acontecido pudiera pasar». «Pero no nada parecido a lo que ha acontecido, sino nada parecido a lo que sucedió en 2021, cuando entraron en Ceuta de forma irregular 10.000 personas», ha detallado el responsable del Ministerio del Interior. Y ha hecho hincapié en que «si hubiera habido alguna posibilidad de que algo así» sucediera eso «hubiera tenido cauces de información mucho más complementarios» y habría llegado a las «más altas instancias». «Creo que con eso lo digo todo. La información que había es la que se ha reseñado y han dicho otros miembros del Gobierno de España», ha defendido Marlaska, incidiendo en que sólo se podía prever que, como ocurren en otras temporadas estivales, se registrara «una elevación de las entradas irregulares».

En cuanto al papel de Marruecos en el drama migratorio y humano que provocó la oleada de inmigrantes sobre las costas de Ceuta, Marlaska apuntó que sus homólogos europeos han puesto en valor que la rápida actuación del Gobierno de España, en la devolución de los migrantes que accedieron a suelo español de manera ilegal, fue posible gracias a la cooperación con el reino alauí, con quien se ha trabajado de una forma «firme». Por todo ello, Marlaska quiso remarcar que tanto desde la UE, como desde Marruecos, España es considerada como un socio «fiable».

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