Ocho horas y media

Gara, Amparo LASHERAS, 03-08-2026

Ocho horas es el tiempo de una jornada laboral. En menos de ese tiempo se podría llegar en avión a Montreal y hacer un viaje de ida y vuelta para comer en Canarias. Un vuelo a Nueva York, desde Euskal Herria, dura 8 horas y unos minutos, lo mismo que viajar en coche a Lisboa, a Cádiz o a París. Se podría hacer un maratón de las series preferidas y los cinéfilos de izquierda disfrutar viendo Novecento y Rojos en la misma tarde. Leer a destajo toda la prensa o lanzarse a la aventura de una noche loca en cualquier fiesta de verano. Lo que ustedes imaginen y quieran. Ocho horas dan para mucho, incluso para cambiar la vida. También para esperar y desesperar.

Y en eso, en lo de hacer esperar y desesperar, Osakidetza marca la pauta. He comprobado que ocho horas y media en el Servicio de Urgencias de Gasteiz constituye un auténtico campo de observación humano y sociológico, una prueba para la paciencia y una tajante evidencia del deterioro de la sanidad pública en la CAV.

Les describo la situación. Acudo por una posible lesión en la rodilla tras una caída. Siete horas en la sala de espera de Traumatología, 10 minutos de atención y 1 hora y 45 minutos de espera para entregarme el informe. Mientras, a mi alrededor, pacientes doloridos con esguinces, narices, brazos y tobillos rotos, un pasillo blanco sin apenas actividad médica y unas consultas, aún más blancas y vacías. Me pregunto si esta escena tan surrealista es permanente o se deberá a los recortes de verano que, según la dirección de Osakidetza, no existen. El tiempo se detiene en la pantalla que ha dejado de llamar a los enfermos. Las auxiliares se van, han terminado su jornada laboral. Mi hija habrá llegado a Montreal. En las últimas 8 horas, miles de jóvenes marroquíes han intentado cruzar la frontera y, una vez más, el Tarajal se ha convertido en un lugar de muerte. Todas las horas de 59 vidas se han acabado en 15 minutos. Ocho horas y media, en realidad, un instante de desesperanza en la Europa que nos ha tocado vivir.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)