La UE salva su débil unidad frente a la inmigración ilegal

La Vanguardia, Enric SierraEnric Sierra, 05-08-2026

Nuevamente, la UE salvó ayer su frágil unidad en materia de inmigración gracias a no pisar los callos de la discrepancia. La reunión de los ministros europeos de Interior se esperaba tensa por las posiciones opuestas sobre el abordaje del flujo migratorio ilegal. España asistía en minoría porque su modelo ha sido criticado, especialmente tras la crisis de Ceuta, por la mayoría de países que defienden una política migratoria dura y expeditiva.

Pero el encuentro se saldó sin daños para nadie. España obtuvo el respaldo “unánime” de sus socios europeos y millones para afrontar la emergencia humanitaria en Ceuta tras la inédita invasión de 70.000 personas que cruzaron la frontera desde Marruecos (el baile de cifras merece un capítulo aparte). Aunque el gobierno español recibió una colleja del comisario europeo de Migraciones, Magnus Brunner, que criticó la reciente regularización de inmigrantes porque “no es una buena señal para Europa”. Brunner olvidó que España batió ayer mismo el récord de afiliados a la Seguridad Social (22,5 millones) gracias a esa regularización.

Por su parte, los seis países que defienden la apertura de centros de deportación fuera de la UE recibieron el compromiso de que se estudiará la financiación de estos equipamientos en la próxima negociación del presupuesto comunitario. Tampoco hubo críticas a la decisión unilateral de Italia de suspender el tratado de Schengen y Marruecos salió indemne porque ni a España ni a Europa le conviene contrariar al propietario de la llave de la puerta sur europea, por muchas sospechas de connivencia que haya en el asalto de Ceuta. Así que todos contentos porque la culpa es de las mafias y su capacidad de desinformar en las redes sociales. Nadie sabe quiénes son ni quien las mueve y son casi imposible de cazar, a pesar de la investigación anunciada por la Audiencia Nacional.

Estas mafias han burlado la estrategia europea de colaboración con los países de origen y tránsito de la inmigración ilegal que reciben mucho dinero y, a menudo, miran hacia otro lado. Y también han dejado en muy mal lugar a la inteligencia española que, según Marlaska, no previó el asalto. La unidad de la UE se salvó ayer por la campana, hasta la próxima crisis.

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