Echenique acusa al Gobierno de convertir el mar de Ceuta en una frontera mortal: “Las barreras servirán para que muera más gente”

El dirigente de Podemos denuncia que las nuevas estructuras flotantes instaladas en El Tarajal aumentan el riesgo de ahogamiento y vulneran el derecho humanitario al asilo, mientras Interior defiende su legalidad y asegura que la Guardia Civil mantiene vigilancia permanente

La Razón, , 04-08-2026

La polémica estalló tras el mensaje publicado por Pablo Echenique en sus redes sociales, donde acusó al Gobierno de

Pedro Sánchez de haber convertido el mar de Ceuta

en una “frontera mortal” con la instalación de las nuevas barreras flotantes en el espigón de El Tarajal.

El diputado sostuvo que estas estructuras “van a hacer más probable que la gente muera ahogada” y que su función real es “violar con más eficacia el derecho humanitario al asilo”. La crítica se produjo apenas unas horas después de que el Ministerio del Interior confirmara que el sistema de contención marítima se encuentra ya plenamente operativo, en un contexto marcado por el aumento de llegadas a nado y por la cifra oficial de 72 personas fallecidas intentando alcanzar la costa ceutí desde Marruecos.

Un dispositivo que Interior defiende como compatible con la legalidad

El Gobierno ha respondido a las acusaciones asegurando que la infraestructura cumple con la

sentencia del Tribunal Supremo

sobre devoluciones en frontera y que su objetivo es

ordenar el flujo migratorio

en la zona marítima de Ceuta.

Fuentes del departamento que dirige

Fernando Grande – Marlaska

sostienen que la

Guardia Civil

mantiene un dispositivo permanente de vigilancia y que las barreras se protegen y conservan de forma continua para garantizar su funcionamiento.

El delegado del Gobierno en Ceuta,

Miguel Ángel Pérez Triano

, ha confirmado que se ha reforzado la presencia de

Fuerzas y Cuerpos de Seguridad

y

Fuerzas Armadas

, alcanzando casi

3.000 efectivos

desplegados en la ciudad autónoma.

Aun así, la tensión política no ha disminuido. Las imágenes difundidas en las últimas horas, en las que se observa a agentes intentando contener la llegada de migrantes a nado, han alimentado la percepción de que la nueva infraestructura no solo no reduce el riesgo, sino que podría

incrementarlo

al obligar a los migrantes a bordear zonas más profundas y peligrosas.

Echenique ha insistido en que el Gobierno está aplicando una política “

cruel y contradictoria con su discurso progresista

”, y que las barreras representan una continuidad de las estrategias de contención utilizadas en anteriores crisis migratorias.

Críticas desde la izquierda y preocupación humanitaria

Organizaciones de derechos humanos han alertado de que las barreras flotantes podrían

aumentar el riesgo de ahogamiento

y dificultar el acceso al

derecho de asilo

, especialmente en un momento en el que las llegadas a nado se han disparado.

Desde el entorno político de Echenique se considera que la medida supone una

deriva preocupante

en la gestión migratoria del Ejecutivo, que estaría priorizando la contención física sobre la protección humanitaria.

El Gobierno, por su parte, defiende que las nuevas estructuras son

necesarias para garantizar la seguridad fronteriza

y evitar situaciones de descontrol como las vividas en años anteriores.

Sin embargo, la controversia crece en un contexto marcado por la presión migratoria, el aumento de fallecidos y la sensación de que la frontera sur

se enfrenta a una crisis que exige respuestas más amplias

que la instalación de barreras flotantes.

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