Marlaska insiste en que no hubo «ningún informe» del CNI que alertara de la avalancha

El ministro del Interior considera «satisfactoria» la reunión con sus homólogos europeos y pide a Italia que repiense el cierre del espacio Schengen

Diario Vasco, Pedro Marín, 04-08-2026

La existencia o no de avisos previos del CNI se ha convertido en uno de los principales focos de la polémica tras la avalancha migratoria en Ceuta. El ministro del Interior, Fernando Grande – Marlaska, volvió a negar la mayor y aseguró que no hubo ninguna alerta de que pudiera acontecer una crisis migratoria de la magnitud que padeció Ceuta en la última semana. Marlaska, que eleva a 72.000 los migrantes llegados a la ciudad autónoma, insiste en que no hubo «ningún informe» del cuerpo de Inteligencia que alertara de «nada parecido» a la avalancha de personas que cruzaron la frontera y llegaron a nado a las costas ceutíes, aunque transmite su «confianza» en el CNI. De este modo, el ministro de Interior asegura haber recibido el reconocimiento de sus homólogos europeos por cómo se ha atajado la crisis, y se enroca en que la llegada masiva de migrantes estuvo provocada por las mafias y la sentencia del Supremo.

«Mi confianza, mi reconocimiento al trabajo del CNI. Dicho esto, no hubo ningún informe ni aviso de que nada parecido a lo que ha acontecido pudiera pasar, ni nada parecido a lo que sucedió en 2021 cuando entraron de una forma irregular 10.000 personas», precisó el ministro. Estas explicaciones las repitió en reiteradas ocasiones a lo largo de la rueda de prensa celebrada este martes, después de que los servicios de inteligencia españoles lanzaran varias alertas desde la pasada primavera de que Marruecos podía volver a utilizar la presión migratoria como herramienta de «guerra híbrida» contra España, tal y como han confirmado fuentes de los servicios de información a este periódico.

Unos avisos que desde Interior se han negado en todo momento, con unas palabras que incluso han sido interpretadas como un cuestionamiento de la labor del CNI a la hora de alertar de lo que aconteció en Ceuta la pasada semana. De hecho, tal fue la situación que la titular de Defensa y máxima responsable de los servicios de inteligencia, Margarita Robles, salió al paso de forma rotunda este lunes y exhibió una defensa cerrada de sus agentes. «El trabajo realizado por todos los servicios de inteligencia españoles ha sido excepcional», aseveró Robles con contundencia, descargando de responsabilidad al CNI del cruce de decenas de miles de inmigrantes de la frontera de Ceuta con Marruecos.

Marlaska compareció este martes tras la videoconferencia extraordinaria de los ministros del Interior de la UE, convocada con urgencia después de que la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen recibiera dos cartas en las que se exigía una respuesta coordinada europea —una de Pedro Sánchez y otra de 22 países europeos—, para hacer frente a la crisis migratoria sucedida en Ceuta en la última semana, y establecer una hoja de ruta para abordar futuras situaciones del mismo calibre. En este sentido, el ministro del Interior considera «satisfactoria» la reunión mantenida con sus socios europeos, en la que imperó un tono «constructivo», y asegura que su homólogo italiano no le trasladó ninguna crítica por su actuación en la ciudad ceutí, por lo que le pidió que «repensara» el cierre del espacio Schengen con España.

«Quiero entender que la visión de unas imágenes impactantes, se pudo entrever algún riesgo por alguna circunstancia, o por algún interés partidista. Pero creo que lo importante es que han recapitulado al analizar perfectamente la situación», esgrimió Marlaska acerca de las críticas recibidas por algunos estados europeos, pero sobre todo por el Gobierno de Giorigia Meloni. En todo caso, el titular de Interior zanjó que el espacio Schengen «nunca estuvo en peligro» por el régimen especial del que goza Ceuta desde 1991, ya que ninguna persona puede moverse libremente de la ciudad autónoma al continente sin un control efectivo documentado previo, al que incluso se someten los propios ciudadanos ceutíes.

En cuanto al papel de Marruecos en el drama migratorio y humano que provocó la oleada de inmigrantes sobre las costas de Ceuta, Marlaska apuntó que sus homólogos europeos han puesto en valor que la rápida actuación del Gobierno de España, en la devolución de los migrantes que accedieron a suelo español de manera ilegal, fue posible gracias a la cooperación con el reino alauí, con quien se ha trabajado de una forma «firme». De esta forma, Marlaska volvió a eximir de responsabilidades al país vecino por su laxitud a la hora de frenar a sus ciudadanos en la frontera con Ceuta, a pesar de que Robles también se mostró distante en ese sentido, no sólo con el titular de Interior sino con el discurso mantenido por el Gobierno, al exigir responsabilidades al reino alauí. Por todo ello, Marlaska quiso remarcar que tanto desde la UE, como desde Marruecos, España es considerada como un socio «fiable». «Marruecos nos ve como socio fiable y fuerte. Si no fuera así, no habría aceptado el retorno», quiso zanjar el ministro del Interior.

Por último, Marlaska aseguró que los trabajos con la monarquía de Mohamed VI han conseguido que, de los 72.000 inmigrantes que nadaron hasta las costas ceutíes durante la pasada semana, 70.000 hayan retornado a Marruecos. «Estamos con los trámites de resolver la situación de legalidad del resto de personas que permanecen en España, y aquellas que no tengan derecho evidentemente serán expulsadas», cercioró Marlaska. No obstante, el ministro negó que se estén reforzando las fronteras en Ceuta y Melilla, a pesar de que el presidente del Gobierno tachó de «ataque a la integridad territorial de España» lo sucedido en Ceuta. Marlaska, por su parte, lo limitó a una «crisis» provocada por las mafias y de un episodio «excepcional y extraordinario».

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