Helena Maleno: «Los gobiernos están usando a las personas como moneda de cambio»

Para la portavoz de la ONG Caminando Fronteras la situación en Ceuta responde a políticas migratorias basadas en el chantaje

Canarias 7, Sara Toj Las Palmas de Gran Canaria, 04-08-2026

La entrada a nado a Ceuta desde Marruecos de más de 50.000 personas –según datos del Gobierno de España– dejó imágenes de un drama humanitario sin precedentes en España. Aunque la gran mayoría de ellas –se calcula que 48.300 han regresado a Marruecos– volvieron a su país, muchas no corrieron la misma suerte y murieron en el mar. Según las primeras estimaciones de la ONG Caminando Fronteras, más de 100 personas habrían fallecido tratando de llegar a nado a territorio español. Aunque se han podido recuperar algunos cadáveres, la organización alerta de que podría haber decenas de desaparecidos.

Para la activista y portavoz de este colectivo, Helena Maleno, la tragedia migratoria en Ceuta evidencia un cambio de dimensión en las políticas de control fronterizo. De esta forma, denuncia, los estados están utilizando a las personas migrantes como «moneda de cambio» en sus relaciones bilaterales.

PUBLICIDAD
¿Quieres ahorrar conmigo?

Colchón Bretaña
Trolley cabina pequeño
Batidora Pure Plus
TV Nano
Inspired by

En este sentido, Maleno explica que lo ocurrido en la ciudad autónoma la semana pasada es responsabilidad «de las políticas que se han construido en torno a las migraciones, que son de chantaje».

Pero esto no es nuevo. La experta recuerda que en 2021 Marruecos operó igual, cuando entraron a la ciudad autónoma cerca de 8.000 personas después de que el país marroquí relajara los controles fronterizos en plena crisis diplomática con España por el Sáhara Occidental. Además, en 2014 se vivió la tragedia del Tarajal, donde 14 personas murieron intentando entrar a nado a la ciudad.
La diferencia con esos escenarios es la situación geopolítica actual. «Hay un repunte verdaderamente importante del imperialismo, que está liderado desde Estados Unidos, con sus socios sionistas, y que está influyendo en la estabilidad mundial», apunta Maleno.

En este sentido, la activista defiende que «los discursos imperialistas» quieren utilizar las migraciones, un fenómeno intrínseco al ser humano, como una «amenaza híbrida». Además, añade, detrás de esta tragedia hay «intereses de las empresas de control securitario vinculadas a la tecnología sionista y a la venta de armamento».

Por ello, remarca la experta, lo que toca después de haber vivido este drama humanitario es «reflexionar sobre cómo se ha actuado y cómo se ha respondido» en estos instantes.

A su juicio, Europa «no ha estado a la altura» de un hecho como el vivido durante estos días. «No ha funcionado ningún tipo de solidaridad, los países solo se han plegado a esa geopolítica imperialista, dejando solo al Estado español», incide Maleno.

Y la peor parte, como sucede en estas situaciones, se la han llevado los civiles. La experta también critica que España no haya dado «una respuesta rápida» a esta cuestión: «Se necesitaban muchos medios humanitarios que garantizasen los derechos de estas personas, por ejemplo los de los demandantes de asilo, que continúan deambulando por las calles y no tienen acceso a este derecho». También pone de relieve la situación de la infancia migrante, ya que muchos de los menores han dormido «en la calle» a la espera de que se les dé una respuesta. Cabe recordar que, una vez se verifique que son menores de edad, la tutela pasaría a ser de la ciudad autónoma.

Muertes en la ruta canaria
La tragedia de Ceuta conecta, además, con la situación que se vive en la ruta canaria, la más mortífera del mundo. Y es que el archipiélago canario sabe bien lo que es contar sueños, objetivos y vidas perdidas en el mar. A pesar de que las llegadas a las costas canarias se han reducido un 61,2% con respecto al año anterior, la mortalidad sigue creciendo.

La activista denuncia que las políticas de externalización de fronteras no están centradas en proteger la vida de las personas y alerta de que continúan produciéndose desapariciones en el Atlántico. «Se está fracasando totalmente en la protección de la vida de las personas», incide la portavoz de Caminando Fronteras. Para muestra de ello, señala, desde principios de julio hay al menos tres cayucos procedentes de Gambia desaparecidos, lo que podría implicar «cientos de víctimas».

También cuestiona el discurso de los estados sobre las mafias y considera que la criminalización de los presuntos patrones de las embarcaciones no ha acabado con las redes criminales ni ha evitado las muertes. «La gente se sigue muriendo, sigue estando totalmente desprotegida y criminalizada», afirma.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)