Al menos diez muertos durante el cruce de la frontera en Ceuta

Ceuta vivió ayer una nueva jornada de tensión en su frontera con Marruecos, con llegada masiva de migrantes, fuertes reacciones institucionales y un debate político reavivado sobre la gestión migratoria que pone al Ejecutivo en el punto de mira. Hubo al menos 10 muertos.

Gara, Markel DE BILBAO CATEDIANO, 31-07-2026

La llegada constante de migrantes que vive desde hace 10 días Ceuta, fronteriza con Marruecos, vio ayer por la mañana cómo miles de personas llegaban desde suelo marroquí con poco más que un bañador y unas chancletas. Al término de esta edición, eran ya diez los cuerpos recuperados por la Guardia Civil.

Fue pegados a las rocas y bordeando el espigón del Tarajal, que marca la frontera común, como muchos de los migrantes consiguieron llegar a territorio español. Otros cruzaron el paso nadando, asistidos por precarios flotadores que les ayudaron a no hundirse a causa del cansancio. Vídeos grabados por los vecinos de la ciudad mostraban cómo la Guardia Civil, encargada del control del paso fronterizo, se limitó a observar y dejar pasar a la multitud que cruzaba. Los agentes tuvieron que abrir la verja para evitar que se formara un tapón.

A mediodía, los Gobiernos español y marroquí acordaron revisar e implementar medidas para la devolución a Marruecos, lo antes posible, de todas las personas que entraron por durante la mañana a la ciudad autónoma. Aun así, cientos de personas siguieron cruzando la frontera por la tarde, en un goteo constante del que no había una cifra total al cierre de esta edición.

Alrededor de 1.500 personas entraron en Ceuta en los último días. Así lo manifestó no solo el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, sino que la Junta de Portavoces de la Asamblea exigió por unanimidad al Gobierno español cerrar la frontera, desplegar al Ejército y declarar la emergencia nacional. Esta última petición había sido rechazada en días previos, pero ayer por la tarde, el Ejecutivo comunicó su decisión de movilizar las unidades del Ejército de Tierra destacadas en Ceuta.

Para explicar lo vivido ayer en la ciudad autónoma, sectores de la derecha española y el propio Gobierno, aunque de forma distinta, hicieron referencia a que el Tribunal Supremo dictaminó hace tres semanas que no se puede aplicar la «devolución en caliente» a quienes llegan a nado a la costa, ya que la ley exige superar un elemento físico de contención, como una valla, y los medios tecnológicos y el mar no lo son.

Otros apuntaron al arma «diplomática» que los migrantes representan para el rey de Marruecos, Mohammed VI, y que ha sido utilizada de forma reiterada. El fortalecimiento de las relaciones entre Madrid y Argel puede ser la razón para que, una vez más, Rabat instrumentalizara la desesperación de sus ciudadanos.

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