El Aita Mari denuncia un bloqueo operativo en el Mediterráneo de las patrulleras libias
Los responsables del buque Aita Mari, de Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), han hecho público este jueves un comunicado en el que denuncian el bloqueo operativo en el Mediterráneo central por parte de las patrulleras libias. El barco lleva casi dos semanas de misión en la zona.
Gara, , 30-07-2026El bloqueo operativo en el Mediterráneo central por parte de las patrulleras libias ha sido denunciado por responsables del buque Aita Mari, que lleva casi dos semanas de misión en la zona.
En un comunicado hecho público, han criticado que «durante los últimos tres días, ha permanecido en la zona SAR entre Malta y Libia, donde la constante presencia e intimidación de las patrulleras libias ha condicionado gravemente la labor de monitorización y preparación para posibles emergencias».
En concreto, este miércoles, «varias embarcaciones de la Guardia Costera libia rodearon al Aita Mari mientras realizaba su labor humanitaria». Y horas más tarde, ya de noche, «un dron volvió a sobrevolar el buque, manteniendo una vigilancia constante sobre la tripulación».
Unos episodios que «se suman a una presión continuada que dificulta el trabajo de los barcos civiles presentes en la zona y genera un clima de intimidación incompatible con una labor exclusivamente humanitaria».
Ante esta situación, y con la necesidad de repostar combustible para poder continuar la misión, el Aita Mari navega hacia Siracusa. Tras la escala técnica, el buque regresará a la zona SAR «para seguir monitorizando una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo y permanecer disponible para asistir a cualquier embarcación en peligro».
Con apoyo europeo
Desde el buque de rescate se recuerda que «la Guardia Costera libia ha recibido durante años financiación, formación y apoyo material por parte de la Unión Europea en el marco de su política de control migratorio».
Critica este modo de proceder, porque resulta «inaceptable que recursos sostenidos con fondos europeos terminen respaldando actuaciones que dificultan la labor de observación y rescate de las organizaciones humanitarias y contribuyen a alejar del mar la protección efectiva de los derechos humanos».
Desde Salvamento Marítimo Humanitario denuncian que «la presión ejercida sobre los buques civiles de rescate y observación limita nuestra capacidad para desarrollar una labor esencial de vigilancia y asistencia. La presencia de embarcaciones y medios aéreos que hostigan a las organizaciones humanitarias no solo compromete la seguridad de las tripulaciones, sino que reduce la capacidad de respuesta ante posibles emergencias en el mar».
Añaden que «el Mediterráneo central no puede convertirse en un espacio donde quienes trabajan para proteger la vida humana sean objeto de intimidación. Reclamamos que se garantice el respeto al derecho internacional, la seguridad de los buques humanitarios y la posibilidad de desarrollar su labor sin interferencias ni presiones».
Y anuncian que el Aita Mari «continuará navegando con el compromiso de permanecer allí donde más se necesita, porque mientras haya personas arriesgando su vida en el mar, la presencia de medios civiles independientes seguirá siendo imprescindible».
Apoyo de Pradales
Tras conocerse la denuncia realizada por Salvamento Marítimo Humanitario en su comunicado, el lehendakari de la CAV, Imanol Pradales, ha colgado un mensaje en redes sociales en el que señala que «ofrecemos nuestro pleno apoyo al Aita Mari y a su tripulación. Quienes salvan vidas merecen respeto y protección. La dignidad humana y el derecho internacional humanitario deben prevalecer siempre».
Pradales se hizo eco de la partida del buque hacia el Mediterráneo el pasado 17 de julio, cuando, también en redes sociales, señaló que «el pasado mes de mayo tuve la oportunidad de visitar el Aita Mari», mientras destacaba que era la misión número 19 del barco de rescate.
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