Euskadi reclama ser «escuchada e informada» cuando se produzca un reparto de migrantes de Ceuta

Melgosa pide «un plan estructural» y trasladala preocupación del Ejecutivo por las consecuencias en los sistemas de acogida y protección en Irun

Diario Vasco, A. González Egaña, 04-08-2026

Cuatro días después de la entrada masiva de migrantes a Ceuta a través del espigón fronterizo de El Tarajal, el Gobierno Vasco advirtió de que el refuerzo en la muga anunciado por Francia, que ya está, «nos obliga a reconocer de inmediato qué consecuencias puede tener» esta crisis en Irun, en la frontera norte, en los sistemas vascos de acogida y protección. «Euskadi siempre está dispuesta a colaborar, pero como siempre debe estar informada, escuchada y presente en todas las decisiones», reclamó ayer la consejera Nerea Melgosa en referencia a un eventual reparto de estos jóvenes migrantes. Según las últimas cifras facilitadas por el Gobierno de Ceuta, las instituciones locales tienen bajo su tutela a 862 menores. Sin embargo, son muchos los responsables en esta materia que se aventuran a afirmar que con el paso de las horas aumentará esa cifra hasta llegar al millar, en una red asistencial que de manera oficial está preparada para atender a 29.

El Ejecutivo de Imanol Pradales, a través de la responsable de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, mostró su «dolor» por las personas que han perdido la vida y su «solidaridad» con sus familias, con la ciudadanía de Ceuta y con quienes están trabajando sobre el terreno. «Lo ocurrido es de una gravedad extraordinaria y confirma algo que el Gobierno Vasco lleva tiempo advirtiendo, la migración hace mucho que dejó de ser una realidad coyuntural», remarcó Melgosa.

En palabras de la consejera, esta crisis «no puede seguir gestionándose mediante parches, repartos de urgencia o decisiones adoptadas sin contar con los territorios que después deben responder», por lo que exigió al Gobierno de España y a la Unión Europea, una respuesta «inmediata, coordinada y plenamente respetuosa con los derechos humanos», pero también «un plan estructural de migración, con planificación, financiación y responsabilidades claras».

Preguntada en una comparecencia en San Sebastián por si el Ejecutivo central ha contactado con el vasco de cara a la posible acogida de algunas de las personas llegadas a Ceuta, – allí quedarían entre 3.000 y 5.000 – la consejera señaló que no porque aún no están ni «cuantificadas». En todo caso, recordó que hace una semana hubo una petición de una Conferencia sectorial de Migración que «no se pudo convocar porque no hubo asistencia de diferentes comunidades autónomas» y anunció que el Gobierno Vasco solicitará al central un encuentro «bilateral» para abordar la política migratoria.

Melgosa reiteró que al Gobierno Vasco hace «mucho tiempo que le preocupa la política migratoria» y, por eso, lleva dos años «pidiendo que haya un plan estructural» en esta materia, por lo que desconoce a «qué estamos esperando». Desde su llegada a Ajuria Enea, el lehendakari Pradales ha reclamado que Euskadi sea reconocida como ‘frontera norte’ por su especial ubicación en la ruta de migración que desde el sur de la Península tiene a Francia como destino. De hecho, la consecución de esa distinción permitiría al Ejecutivo vasco contar con más medios y fondos para atender a los migrantes, sobre todo en la zona de Irun.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)