La estrategia de Orriols para las municipales de 2027: absorber a Junts
Aliança Catalana afronta las urnas el año que viene tras pasar de ocho a más de veinte regidores desde 2023
La Razón, , 03-08-2026La aspiradora de Aliança Catalana está funcionando a buen ritmo para absorber candidatos de otras formaciones políticas para fortalecer su presencia en las elecciones municipales. En 2023, solo obtuvieron ocho concejales. Seis en Ripoll lo que llevó a su líder, Silvia Orriols, a la alcaldía, uno en Manlleu y otro en una pequeña población de Lleida, Ribera d’Ondara, en la comarca de la Segarra. Ahora, la formación de la ultraderecha xenófoba y antiislamista cuenta con 20 regidores y ha «robado» a dirigentes de Junts per Catalunya a Carles Puigdemont que en 2027 se presentarán con Aliança Catalana.
Silvia Orriols es la líder indiscutible de la formación y ha impuesto su criterio en la estrategia a seguir ante las elecciones municipales y generales. En estas últimas, Aliança no se presentará porque no les interesa «la gobernabilidad de España». Según dijo Orriols, en el Foro Nueva Economía, su partido aspira «a restituir el Estado catalán, a librarnos del yugo español. No queremos ni gobernar ni hacer ingobernable España, consideramos que es una competencia de los españoles, de la misma manera que el destino de Cataluña es competencia de los catalanes».
Junts, y también ERC, son duramente criticados por participar en la política española por Aliança que asume el papel de ser el único partido genuinamente independentista. Junts considera que la no presencia de los de Orriols en unas generales les favorece, sin embargo la presencia de su más directo competidor o su ausencia, es irrelevante porque todas las encuestas reducen su representatividad en Madrid a un máximo de cuatro diputados. Hoy, los de Carles Puigdemont tienen siete.
En las municipales, algunos dirigentes de Aliança propusieron solo presentarse en Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona, y en las ciudades donde tuvieran asegurada la representación para poder ir armando un partido que ahora recibe un aluvión de afiliaciones. Su propuesta chocó con la opinión de Silvia Orriols que decidió que Aliança debía presentarse en cuántos más sitios mejor. Con esta consigna, el partido se ha puesto manos a la obra en varios movimientos.
El primero fue fichar concejales independientes y de la órbita de Junts en pleno ejercicio de sus funciones. Así Aliança ha pasado a 2 regidores sumando a los elegidos de 2023 a concejales de Amposta, Sant Antoni de Vilamajor, Bellpuig, Bagà, Amer –donde nació Puigdemont–, Vilaverd, Santpedor, Roda de Ter y Sant Feliu de Buixalleu. En total 6 de Junts, 2 de ERC y 3 independientes, a los que habría que sumar 4 concejales de Berga y Vic que flirtean con Aliança Catalana y que pueden ser el embrión de su lista municipal, también provenientes del mundo convergente.
El segundo ha sido fichar candidatos en municipios muy pequeños en la ruta del Eje Transversal, la C – 25, desde Cervera a Girona, dónde las encuestas de otros partidos le dan unos pingües resultados, pero no solo en esta zona sino en toda Catalunya.
Y un tercero, consolidar candidaturas en las poblaciones medias y grandes. En las cuatro capitales catalanas, y en grandes ciudades como Manresa o Vilanova i la Geltrú, Aliança Catalana ha tenido que tirar de cantera porque, sobre todo, los regidores y candidatos de Junts le cerraron las puertas. Pero se las abrieron en Cambrils –37000 habitantes–, Sant Andreu de Llavaneres –12.000– y Castellò de Ampuries –12.000–. En Cambrils, el actual jefe de filas de Junts y concejal intentó que se pasara todo el grupo municipal, pero solo se ha ido él y será el candidato en la población por Aliança. En Llavaneres, el candidato es el promotor de la moción de censura a Joan Laporta, presidente del Barça, en 2008 y candidato de Junts en 2019 y 2023; y en Castellò d’Ampuries, la candidata será la que fue candidata al Senado por Girona en 2023.
Aliança también ha forzado la máquina en el ámbito del PSC pero el resultado no deja de ser anecdótico. Una funcionaria municipal será la candidata en Sabadell, 225.000 habitantes, un exregidor en Tiana, 9.000, y un excandidato número 7 en 2011 por el PSC en Tortosa, 36.000.
Septiembre será un mes clave porque Aliança sigue moviendo fichas en muchas poblaciones y la dirección de Junts se muestra incapaz de contener la sangría que amenaza con acabar con su tesoro más preciado. Junts, y antes Convergència i Unió, ganaban en número de regidores las municipales. Si bien perdían en las áreas metropolitanas y en las medianas y grandes ciudades, solo ganaron en Vic y Sant Cugat, sumaban en los pequeños pueblos lo que les permitía controlar consejos comarcales y diputaciones. Este trofeo lo pueden perder porque las previsiones en las áreas metropolitanas son cercanas al fracaso más absoluto y la penetración de Aliança Catalana puede eliminar de las arcas de Junts a más de 400 concejales.
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