Una colombiana reflexiona sobre su primer día trabajando en España: “En unas horas hice lo que en 20 años”

Era la primera vez que trabajaba en sus cuatro años en nuestro país y acabó agotada: "Admiro a mis amigos emigrantes"

La Razón, , 01-08-2026

Comenzar a trabajar nunca es fácil.

Uno se enfrenta a retos nuevos y que muchas veces son exigentes desde el primer día, tanto a nivel físico como mental. La rutina cambia por completo y

el tiempo libre se reduce drásticamente a cambio de un salario

, indispensable para salir adelante cuando se tiene cierta edad y no se puede depender de los padres. Provoca estrés, agotamiento, especialmente en

unos jóvenes que comprueban como tienen que madurar a pasos agigantados.

El cambio todavía es más drástico cuando uno está lejos de su país

ya que algunos detalles pueden cambiar y complicar el día a día. Uno de ellos es el idioma, una traba que muchos españoles intentan superar al llegar a países como Suiza. El camino también se produce en multitud de casos de forma inversa, con

personas extranjeras llegando a España para trabajar.

Uno de esos casos es el de

Lorena, una colombiana que lleva cuatro años en España y ha comenzado a trabajar

, explicando cómo fue su primer día mediante un vídeo en su cuenta de TikTok en la que suma más de 881.000 seguidores.

El primer día de trabajo de una creadora de contenido

Ella fue totalmente sincera en su vídeo: "

Acompáñenme en mi primer día trabajando en España. L

a verdad es que llevo 4 años en este país y no he trabajado". Realmente sí lo había hecho, pero no de manera física ni de cara al público como en este caso, que está preparando ensaladas: "

He tenido trabajos remotos

, trabajos en línea, trabajos digitales y, como ustedes saben,

también vivo de las redes sociales.

Y eso también es trabajar".

Tuvo incluso tiempo para quejarse por la ola de calor que castiga a todo el país:

"

¡Qué calor del diablo! Apaguen el sol". También sacó el lado positivo: “Lo bueno es que estoy a solo 10 minutos caminando, así que no me quejo”. Una vez llegó a su nuevo puesto de trabajo empezaron los lamentos: "

Una disculpa a mi mamá por todas las veces que no la ayudé en la cocina, porque

en unas horas hice lo que en 20 años".

Explicó su puesto y lo que hizo en este primer día:

"

Ya vieron que es un sitio de comida saludable.

Estos días, obviamente, son de formación y realmente e

spero que mi déficit de atención me permita retener toda la información

que recibí hoy". No estuvo nada cómoda:

"

Llegó un punto en el que me sentí como en ’Overcooked’". Se refiere a un videojuego cooperativo de cocina en el que los jugadores tienen que preparar y servir platos contrarreloj mientras gestionan una cocina caótica.

Admiración a sus compatriotas

Llegó un momento en el que sus fuerzas se acabaron:

“Sentí que iba a colapsar, y más con este calor, porque estamos en pleno verano, nena”. Quiso poner en valor a aquellos que cada día trabajan en estos oficios:

"

A mis amigos emigrantes los admiro muchísimo, porque sé que a diario hacen estos trabajos o incluso más duros,

y aun así siguen luchando por sus sueños". Ella acabó al límite: "

Voy saliendo de mi primera chamba. Sinceramente, guau, guau, guau.

Me duelen los pies.

Creo que tampoco traje los zapatos correctos y, además, tengo una uña encarnada. Entonces, imagínate tú".

Ella quiso dar algunos consejos a los inmigrantes que busquen trabajo en España:

"

Buscar ofertas en hostelería y servicios

: suelen recibir a migrantes y ofrecer formación en el puesto". También recomendó

“c

onectar con la comunidad

ya que otras personas que emigraron pueden recomendar lugares y dar apoyo práctico" y lanzó un aviso: "

Hay que p

repararse para jornadas dinámicas

porque la flexibilidad horaria y la rapidez ayudan a consolidar el empleo".

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