Una crisis que desestabiliza a Europa

Sánchez anuncia un refuerzo de la frontera de Ceuta y afronta la insolidaridad de países que reclaman la exclusión de España de la libre circulación

Diario Vasco, Editorial DV, 31-07-2026

El progresivo retorno a territorio marroquí de la mayoría de los 60.000 indocumentados que desde el miércoles cruzaron ilegalmente a Ceuta encauza la peor crisis en la frontera sur de Europa. El episodio de entrada masiva por mar y tierra deja el trágico balance de al menos 57 fallecidos recuperados de las aguas, que se suman a los treinta registrados desde enero. La tensa visita de tres horas de Sánchez concluyó con el anuncio de medidas para robustecer el control fronterizo. Además de aumentar la dotación de las fuerzas de seguridad y mantener el apoyo del ejército, Sánchez entendió finalmente el mensaje contenido en la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio que prohibía la devolución exprés de los inmigrantes irregulares llegados por mar. Los jueces precisaban que no era posible expulsarlos sin miramientos porque no habían violentado una barrera física como los que saltan una valla. El presidente anunció la colocación de boyas, que teóricamente cumple la indicación judicial. E insistió en dos argumentos que mueven a la incredulidad. Por un lado, el supuesto aliento que la laguna legal proporcionó a las mafias que trafican con personas; unas redes criminales que, en tal caso, tendrían capacidad para paralizar incluso a la policía marroquí. Por otro lado, la colaboración que estaría prestando Marruecos para resolver un problema que difícilmente se habría gestado sin su colaboración al menos pasiva.

Una vez que Europa ha normalizado la asociación con regímenes autoritarios para gestionar sus fronteras exteriores, los chantajes periódicos no evitan que la parte agresora obtenga muestras de renovada confianza como las que llegan a Rabat desde Madrid y Bruselas. Lo sucedido ha desestabilizado a Europa. La primera ministra italiana corrió a reclamar la imposible exclusión de España del espacio comunitario de libre circulación Schengen, secundada ya a destiempo por Dinamarca o Finlandia. La solidaridad de Macron trajo aparejado el aumento de los controles fronterizos en la muga de Irun. Las fuerzas conservadoras se sacuden la responsabilidad común y pasan la factura a Sánchez por su falta de sintonía con el portazo a la inmigración que triunfa en la UE. Trump aconseja a los europeos elegir a presidentes como él. Y el premio de la infamia es para el ministro de Seguridad israelí, que desafía a Madrid a que «dé refugio a toda la población de Gaza» que ha conseguido sobrevivir a la inhumanidad del Gobierno del que forma parte.

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