Sánchez, ante el reguero de las diosas extinguidas

«Aparte la “ley de nietos”, Sánchez podría lanzar el órdago constituyente, todo antes que perder la Moncloa»

La Razón, , 30-07-2026

Pedro Sánchez contempla atónito la caída de las diosas que le rodean. El descalabro en Aragón y Andalucía ha desbaratado su política de alpargata. Zarandean al César los escombros de una gestión sin sentido. Cuatro partidos separatistas le mantienen genuflexo ante la opinión pública. Las diosas extinguidas levantan en él un incesante dolor de cabeza. La Iscariote, Yolanda Díaz, aspira a volar hasta la ONU y las demás se debaten en busca de una salida airosa. Pedro Sánchez, tal vez con alguna excepción, solo tiene la lealtad del cargo y la moqueta.

Pero no se rinde. Ha desplegado a sus hombres más eficaces para engordar el censo electoral. Necesita cerca de dos millones de nuevos españoles para subsistir. Y trabaja sin descanso para que el regalo de la nacionalidad a los inmigrantes regularizados y, sobre todo, a los hijos, nietos, bisnietos y tataranietos del éxodo republicano en 1939 alteren el resultado electoral. Las encuestas científicamente serias otorgan al Partido Popular y a Vox por encima de los doscientos escaños y dejan al PSOE sanchista en la frontera de los cien.

Pedro Sánchez, sin embargo, permanece en la lucha. Ha puesto en marcha una operación legal que podría modificar el resultado de las elecciones, borrando el reguero de sus diosas extinguidas. Aparte de la descarada compra de sufragios con el mínimo vital, Pedro Sánchez aspira a intercambiar naciona – lidad española por voto contante y sonante. Al líder socialista le aterra que la política le sustituya la silla curul del palacio de la Moncloa por el banquillo de los acusados. Y aspira a continuar con su fórmula – do ut des – intercambiando legalmente nacionalidades por votos.

Observadores expertos nacionales e internacionales certifican la agonía de Pedro Sánchez. En torno a él se desmorona el castillo de naipes que había construido junto a Sumar y sus quince agrupaciones, así como con los cuatro partidos separatistas, dos de extrema izquierda, ERC y Bildu, y dos de inequívoca derecha, PNV y Junts.

La «ley de nietos» significa el penúltimo envite desesperado. José María Aznar cree que Pedro Sánchez podría lanzar también sobre el tablero político de España el órdago constituyente. Todo antes que abandonar el palacio de la Moncloa.

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