La desastrosa política migratoria del Gobierno
«Lo sucedido es un recordatorio de la fragilidad de nuestra frontera sur»
La Razón, , 30-07-2026A pesar del autobombo gubernamental y su legión de hagiógrafos, tenemos un Gobierno lleno de incompetentes como consecuencia del desprecio sanchista por el mérito y la capacidad. La crisis migratoria provocada en Ceuta confirma que Marlaska es un excelente pelotilla de Sánchez, pero un ministro incapaz de ejercer sus competencias en este y en otros temas. La depuración de mandos de la Guardia Civil y la Policía que no son de su agrado es la única materia en la que ha demostrado su ruin eficacia. Hasta 30.000 inmigrantes podrían haber atravesado la frontera. Es un indudable problema de seguridad nacional, pero a Sánchez, más preocupado por comenzar sus largas vacaciones y los problemas judiciales, no considera que se tenga que aplicar una declaración de emergencia nacional. Esta crisis necesita un mando único y Ceuta no dispone de los recursos para acoger una avalancha de estas características. Por supuesto, las fuentes gubernamentales se han apresurado a asegurar que las relaciones con Marruecos son excelentes y que el viaje de Sánchez a Argelia no tiene nada que ver. Me imagino que algún ingenuo o despistado puede creerse que miles de personas salen de las costas marroquíes sin que su Gobierno se entere. Marruecos es una democracia, pero las cuestiones importantes están tuteladas con mano férrea por su Gobierno bajo la vigilancia y supervisión del rey. Es tan evidente y conocido que ni siquiera es necesaria ninguna aclaración. Otra cosa es que fuera un hecho aislado, pero un movimiento tan espectacular confirma que alguien ha mirado en otra dirección mientras se producía. Nunca hay que olvidar la reivindicación de Ceuta y Melilla, que siempre estará presente en las relaciones bilaterales. Desde luego, lo sucedido es una llamada de atención o si se quiere un recordatorio de la fragilidad de nuestra frontera sur. Tras la humillante rendición de Sánchez ante los gibraltareños no podemos sentirnos confiados en su política con Marruecos. No le importaría regalar Ceuta y Melilla. No puede, afortunadamente, pero lo haría si le resultara útil. Y Conde – Pumpido lo declararía constitucional. Son ciudades autónomas, además, que no gobierna el PSOE, por lo que son prescindibles. El despliegue del ejército ha llegado tarde, porque es necesario fortalecer las fronteras en esos territorios españoles.
Francisco Marhuenda.
Académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España y de la Real Academia de Doctores de España. Académico correspondiente de la Real Academia de la Historia. Catedrático de Derecho Público e Historia de las Instituciones (UNIE).
(Puede haber caducado)