Líderes de derecha y ultraderecha arropan a Fujimori en su investidura
Perú vivió ayer su noveno cambio de presidente en diez años con la investidura de Keiko Fujimori, que tomó el mando arropada por líderes de derecha y ultraderecha. Había prometido mano dura y anunció que los militares liderarán las operaciones de seguridad.
Gara, , 29-07-2026Keiko Fujimori juró ayer como presidenta de Perú para el quinquenio 2026-2031, consolidando la tendencia regional de fortalecimiento de liderazgos derechistas y ultraderechistas afines al mandatario de EEUU, Donald Trump. La hija y heredera política del autócrata expresidente Alberto Fujimori inauguró así su periodo presidencial en una ceremonia en el pleno del Congreso que escenificó el retorno del fujimorismo al Gobierno después de que, hace casi 26 años, su padre dimitiera por fax desde Japón tras destaparse un gigantesco escándalo de corrupción y, posteriormente, fuera encarcelado por crímenes de lesa humanidad y corrupción.
Arropada por líderes de la derecha y la ultraderecha latinoamericana y europea, con los que se reunió como el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo antes de asumir oficialmente como presidenta, Fujimori juró el cargo con el compromiso de preservar «la soberanía nacional, la libertad y la democracia», velar «por la integridad física y moral de todos los peruanos, en especial de quienes han sido históricamente postergados» y trabajar «por un país seguro, próspero y unido».
Entre sus homólogos de América Latina presentes, los presidentes ultras de Argentina, Javier Milei, y de Chile, José Antonio Kast, y el derechista ecuatoriano, Daniel Noboa. También acudió el mandatario izquierdista de Uruguay, Yamandú Orsi, mientras que la mexicana Claudia Sheinbaum y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no asistieron.
La nueva presidenta, que basó su campaña en promesas de mano dura, anunció que «durante los estados de emergencia, las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente las operaciones de seguridad y control interno en estrecha colaboración con la Policía Nacional» en las zonas declaradas en emergencia para enfrentar el embate del crimen organizado y la delincuencia&flexSpace;«hasta restablecer plenamente la seguridad» en el país, que enfrenta su peor crisis de seguridad en décadas, alimentada por la presencia de bandas criminales locales y extranjeras.
Fujimori sostuvo que su Gobierno va «a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas». «Allí donde el crimen organizado, el narcotráfico y la minería ilegal hayan arrebatado el control al Estado, haremos uso de todas las herramientas que la Constitución pone a disposición del Gobierno», remarcó.
«Esto va a ser una repetición de lo que pasó con su padre», declaró a AFP César Fuentes, un jubilado de 80 años, quien teme que sus estrategias contra la inseguridad deriven en abusos.
«Empezaremos a escribir nuestro futuro por los próximos cinco años, ni un día más», sostuvo Fujimori ante los temores que suscita en la oposición un eventual intento de perpetuarse en el poder, como intentó hacer su padre.
«Ningún Gobierno podrá hacer avanzar a Perú si continúa alimentando la división», declaró Fujimori, al afirmar que buscará la «reconciliación nacional» en un país donde la figura de su padre ha fracturado la nación.
(Puede haber caducado)