EH Bildu reclama una mesa para buscar consenso sobre KAS e Insausti pide «dejar el buenismo»

La coalición reclama la autorización provisional de la iniciativa y plantea habilitar espacios para el reparto de cenas mientras se acuerda una solución estable. El alcalde, Jon Insausti, que se reunirá este jueves con miembros de KAS, defiende unas medidas «ordenadas» y pide «dejar el buenismo».

Gara, Aitor Agirrezabal, 29-07-2026

EH Bildu ha presentado una sugerencia dirigida a la Alcaldía de Donostia en la que solicita que se permita la continuidad de la iniciativa Kaleko Afari Solidarioak (KAS) y propone la creación de una mesa de trabajo entre el Ayuntamiento, la Guardia Municipal, los servicios sociales y representantes del colectivo para buscar una solución consensuada, tras la prohibición efectiva desde este martes. A su vez, durante una rueda de prensa que ha ofrecido este miércoles para hacer un balance del curso político, Jon Insausti ha invitado «a salir del buenismo y el populismo» a quienes le han criticado por prohibir la iniciativa y ha dicho que, frente a «la demagogia» y «agitación», se ha optado por «acciones ordenadas» con «recursos concretos».

La formación soberanista, en una nota, ha recordado que KAS nació en noviembre de 2020, tras el confinamiento provocado por la pandemia, cuando un grupo de vecinos comenzó a preparar y repartir cenas calientes a personas en situación de calle. Aunque la iniciativa surgió con carácter temporal, está a punto de cumplir seis años y actualmente reparte más de 300 cenas cada noche, constituyendo para muchas personas «la única comida caliente del día».

En su escrito, EH Bildu sostiene que durante estos años ha aumentado el número de personas sin hogar en Donostia, mientras que los recursos municipales destinados a cubrir sus necesidades básicas, especialmente las alimentarias, no han crecido al mismo ritmo. A su juicio, el trabajo desarrollado por el voluntariado de KAS evidencia las carencias existentes en la respuesta institucional. «Nació con el objetivo de desaparecer, para satisfacer de forma temporal y al menos en parte el trabajo que debía asumir el Ayuntamiento. Las carencias no han desaparecido, sino que han aumentado», señalan.

La coalición reconoce que la exclusión social requiere respuestas estructurales y procesos integrales que permitan salir de la situación de calle, pero considera que, mientras esas soluciones llegan, es necesario garantizar que las personas afectadas puedan acceder diariamente a una comida caliente. Por ello, insta al Gobierno municipal a autorizar provisionalmente la actividad de KAS y a alcanzar un acuerdo con el colectivo, que, subraya, «siempre ha mostrado su disposición a colaborar para acordar con el Ayuntamiento los puntos de distribución o las medidas de seguridad, entre otros».

Como propuesta concreta, EH Bildu plantea constituir una mesa de trabajo en la que participen representantes de la Alcaldía, la Guardia Municipal, los servicios sociales y Kaleko Afari Solidarioak, con «total disponibilidad» de la coalición para participar.

Entre las medidas que propone debatir en ese foro figuran la habilitación de tres espacios públicos para realizar el reparto de cenas en horarios determinados, con el objetivo de evitar aglomeraciones y facilitar la atención a las personas usuarias; dotar esos espacios de medios materiales, como alimentos y cocinas; acordar con KAS las condiciones de gestión, elaboración y distribución de las comidas; y destinar el millón y medio de euros anunciado por Lakua a financiar la continuidad de la iniciativa mediante este modelo.

Insausti: «Dejad el buenismo y el populismo»

Minutos antes de esta propuesta, sin embargo, el alcalde donostiarra ha ofrecido una rueda de prensa para hacer balance del curso político. En ella, preguntado por la polémica, ha anunciado que tiene previsto recibir mañana en el consistorio a representantes del colectivo Kaleko Afari Solidarioak para explicarles la medida, que los voluntarios conocieron durante el reparto del lunes.

«La eliminación de las cenas está motivada por la seguridad, pero no solo por ella», ha insistido el regidor jeltzale, que ha resaltado «el modelo» puesto en marcha por el Consistorio porque la actuación «solidaria» de esos ciudadanos no era «completa».

Ha sostenido que «acompañar a las personas y hacerles un seguimiento necesita una profesionalización, que tiene que venir de la mano de la administración», y por eso, ha argumentado, el Ayuntamiento «ha dado una respuesta concreta a un problema».

El regidor ha recordado que ayer, a la vez que anunció la prohibición de las ‘cenas solidarias’ anunció un incremento de medio millón de euros, hasta alcanzar los 2 millones, en la dotación asignada al programa Otorduak, para aumentar hasta más de 400 las comidas que ofrecía hasta ahora a unas 300 personas en exclusión severa y que funciona con un sistema de vales canjeables por platos en ciertos bares y restaurantes. KAS ofrecía 300 cenas diarias, por lo que, aumentando en 100 las ofrecidas a través de Otorduak, seguiría habiendo 200 personas que se quedarían sin su único plato diario.

Para Insausti, estas medidas, junto a la reciente conversión del albergue de La Sirena en recurso de los Servicios Sociales municipales, «muestran que el Ayuntamiento donostiarra está tratando de ser pionero y estructurar la problemática del sinhogarismo con acciones concretas y ordenadas, que garanticen una inclusión social y laboral».

Pese al cuestionamiento, hay que «ser valiente y poner alternativas», ha declarado Insausti, que ha rechazado a quienes le han achacado «haber comprado el discurso del PP y la ultraderecha», como ha sido el caso de EH Bildu, y les ha instado a «salir del buenismo y del populismo».

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)