Negocio redondo
Gara, , 28-07-2026Del pan y circo del romano Juvenal al opio del pueblo del franquismo, el futbol se erige cada vez más en baluarte de los valores, los valores capitalistas: un negociazo espectacular propio del rey Infantino Midas, que pretenden disfrazar de apasionante juego ecuménico, urbi et orbe, del estadio al mundo previo pago, con la bendición de los mandamases en sus palcos. Hete aquí además que en el balompié España ha hallado por fin la dichosa Unidad de Destino en lo Universal: guardametas y goleadores vascos, alguno incluso vasco-africano; catalanes marroquí-guineanos; canarios y extremeños y andaluces todos ellos emigrantes; colchoneros conspiranoicos; y hasta un entrenador de chaqueta y corbata, todo un caballero español, un truhan y un señor.
Cada uno de ellos se ha embolsado en este aquelarre publicitario más pasta que un trabajador en diez o doce años. Si hay que jugar en Quatar y bañarse en petrodólares, pues adelante; si hay que dorarle la píldora al tarado de Trump, pues palante. Y es que somos así: pragmáticos, todo sea por la pasta.
Eso sí, con el noble fin de fomentar los regocijos públicos, orgasmar con el júbilo del gol, fundirnos en ese gozo colectivo que nos compense de la mediocridad de la vida.
(Puede haber caducado)