La llegada de Keiko Fujimori a la presidencia de Perú apuntala el giro a la derecha de Suramérica

Veintiséis años después de la renuncia a la presidencia por fax desde Japón de su padre Alberto, agobiado por masivas acusaciones de corrupción, asume su hija Keiko, quien se suma a los Gobiernos derechistas de Milei, Kast, Noboa y De la Espriella

ABC, Paola Ugaz Corresponsal en Lima, 28-07-2026

Keiko Sofía Fujimori, la hija mayor del expresidente peruano Alberto Kenya Fujimori, quien gobernó Perú con mano de hierro, llega a la presidencia a los 51 años. Su toma de posesión este martes en Lima marca el giro a la derecha en la… región, que se completará el próximo 7 de agosto con la investidura de Abelardo de la Espriella como sucesor de Gustavo Petro en Colombia.

Los gobiernos conservadores en Lima y Bogotá se suman, entre otros, a los de Javier Milei en Argentina, José Antonio Kast en Chile y Daniel Noboa en Ecuador, que estarán presentes en la toma de posesión de la nueva presidenta peruana. Entre los invitados para asistir al relevo en la jefatura del Estado peruano figura Felipe VI, quien estaba invitado este lunes a una cena con el presidente interino y saliente, José María Balcázar, en el Palacio de Gobierno, y acudirá a la toma de mando de Keiko Fujimori en el Congreso. También asistirá el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien mantuvo una videoconferencia con la mandataria electa. En la llamada, Fujimori le agradeció su respaldo, mientras que el dirigente español le recordó que en España obtuvo el voto de seis de cada diez peruanos.

El debut de Keiko Fujimori en la política fue circunstancial: sus padres protagonizaron una pública separación y posterior divorcio con acusaciones de tortura de su madre, Susana Higushi, contra su padre y así se convirtió en primera dama en diciembre de 1994. Ejerció el cargo hasta noviembre de 2000, cuando su padre renunció a su tercer mandato desde Japón tras huir del país por masivos casos de corrupción. La renuncia la cogió por sorpresa y todos los peruanos fueron testigos de su salida del Palacio de Gobierno acompañada de sus colaboradores más cercanos y sus mascotas favoritas, los perritos Lana y Pulga.
Tras ser primera dama, fue convencida por su padre para presentarse a congresista entre 2006 a 2011 desde su partido, Fuerza Popular. Desde 2022, se convirtió en una de las políticas con mayor poder en el país a través de su bancada en el Congreso, que estuvo aliada con los partidos Alianza para el Progreso, Renovación Popular, Perú Libre y Podemos. Antes de llegar a la presidencia, Keiko Fujimori se presentó tres veces consecutivas sin éxito, desde 2011 hasta 2026.

Durante su primer discurso como presidenta electa, anunció una nueva etapa que estará «marcada por el progreso, por la paz y por el reencuentro entre los peruanos. El Perú no necesita un gobierno que explique los problemas, necesita un gobierno que los resuelva». Para la administradora de profesión, los gobiernos que sucedieron a los de su padre no fueron buenos y por esa razón ella reivindica el legado paterno y anuncia el regreso del orden: «Vamos a hacer un reclamo de los últimos gobiernos, por supuesto, que nos están entregando el Estado de manera catastrófica. Los primeros informes que han ido llegando son realmente desoladores. Muy triste».

Antes de la toma de mando, Keiko Sofía Fujimori presentó como primer ministro a Luis Galarreta, un colaborador cercano, abogado, excongresista y que viene del Partido Popular Cristiano. A Elmer Cuba como ministro de Economía y Finanzas. Y como canciller, al excandidato a la presidencia, Carlos Espá. «Debe asumir una política exterior moderna orientada a fortalecer la presencia del Perú en el mundo, atraer inversiones, abrir oportunidades para nuestros ciudadanos y consolidar la cooperación internacional», indicó Keiko Sofía Fujimori cuando presentó a Espá como titular de la cartera de Exteriores.

«Una economía en alza»

En declaraciones a ABC, el catedrático internacionalista peruano Óscar Vidarte señala que la presidenta Fujimori «recibe un mundo económicamente bastante favorable». «Estamos en un momento importante: altos precios, muchos ingresos y el aumento de las exportaciones, aunque también la competencia hegemónica entre China y Estados Unidos y los cuestionamientos al orden liberal están cambiando algunas reglas de juego», resaltó.

«A nivel político, asume frente a un contexto favorable en el cual gran parte de los países de la región parecen alinearse a una misma línea política que se construye sobre la base del orden y la seguridad, lo que les permite dialogar con el Gobierno de Donald Trump. Salvo Brasil y México, Suramérica es una región que tiende a construir una narrativa muy parecida», indicó.

Sobre la ruptura de las relaciones diplomáticas entre Perú y Colombia, Vidarte considera que las relaciones con Colombia se van a recomponer porque De la Espriella y Fujimori comparten el mismo espacio político. A su vez, apuntó al hecho de que los problemas fronterizos entre ambos países aun no se han solucionado, dado que, para una parte de la derecha colombiana, Perú debe permitir que el río Leticia tenga acceso al río Amazonas.

El catedrático e internacionalista opina que la nueva mandataria «debe mantener una relación mas cauta e inteligente entre EE.UU. y China». Considera, en este sentido, que «en los últimos tiempos el equilibrio entre ambos países se ha roto a favor de EE.UU.».

«Gran parte de los países de la región parecen alinearse a una misma línea política, lo que les permite dialogar con Trump»

Oscar Vidarte
Catedrático internacionalista

«El 40% del PIB en Latinoamérica está dominado por México, Brasil y Chile, así que soy escéptico sobre que se hable de un giro en lo ideológico. En segundo lugar, lo que sí vemos es que hay muchos presidentes pertenecientes a la derecha y que el tradicional péndulo latinoamericano se movió, pero no sé si ese hecho genera espacios de integración y de cooperación», analiza Vidarte.

Por último, el catedrático diagnostica que «Perú se enfrenta a retos muy importantes: la presencia del Perú en el bloque de Asia Pacífico. ¿Qué se va a hacer con la integración regional en un momento en el que hay dos grandes bloques como EE.UU. y China?». «Se debe recuperar la imagen del país que ha sido muy deteriorada en los últimos años en derechos humanos y gobernanza. Tenemos muchos retos y frente a ellos no sé si el nuevo Gobierno tome acciones».

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