“Si hay algún extranjero en mi concierto, que se vaya”: las palabras racistas de Eric Clapton que cambiaron el rock británico

Se cumplen 50 años de la creación de Rock Against Racism, plataforma creada como reacción contra las declaraciones del cantante por las que muchos años después pidió disculpas

El País, David Saavedra, 28-07-2026

En el verano de 1976, el clima de odio en el Reino Unido estaba ascendiendo por encima de las temperaturas. El partido ultraderechista National Front no dejaba de crecer en la ciudad de Blackburn acababa de obtener el cuarenta por ciento de los votos, y la violencia racista estaba cada vez más implantada en las calles. El 5 de agosto, durante un concierto en Birmingham, Eric Clapton lanzó desde el escenario un infame discurso a favor del líder fascista Enoch Powell. Muchos consideran que el alcohol o las sustancias a las que Clapton era adicto (él lo relató en sus memorias y en varias entrevistas) pudieron tener parte de responsabilidad.

“¿Tenemos algún extranjero entre el público esta noche?“, preguntó al micrófono. ”Si es así, por favor, levanten la mano. ¿Dónde están? Bueno, dondequiera que estén, creo que deberían irse todos. No solo irse de la sala, irse de nuestro país. No los quiero aquí, ni en la sala ni en mi país. ¡Escúchenme! Creo que deberíamos votar por Enoch Powell. Enoch es nuestro hombre. Creo que Enoch tiene razón, creo que deberíamos mandarlos a todos de vuelta. Impedir que Gran Bretaña se convierta en una colonia negra. Echar a los extranjeros. Echar a los wogs [término racista que se refiere a las personas de piel oscura]. Echar a los negros. Mantener Gran Bretaña blanca. Antes consumía drogas, ahora consumo racismo. Es mucho más fuerte. Malditos negros, hombre. Malditos saudíes apoderándose de Londres. […] ¡Fuera los inmigrantes! ¡Que Gran Bretaña siga siendo blanca!”.

La preocupación por el ascenso del racismo había llevado a Red Saunders, fotógrafo y entonces componente del grupo teatral Kartoon Klowns, junto a sus amigos Roger Huddle, Jo Wreford y Pete Bruno, a pensar en una organización de músicos que se denominaría Rock Against Racism. Era solo una idea embrionaria, hasta que se encontraron con el discurso de Clapton. “Estaba en mi estudio en el Soho y alguien entró muy enfadado con el nuevo ejemplar de la revista Melody Maker y dijo: ‘¿Habéis visto esto de Eric Clapton?’. Lo que leí fue terrible, pero luego escuché una cinta con la grabación y era mucho peor. Me quedé conmocionado. Yo era fan suyo y había ido a algunos de sus conciertos”, recordó Red Saunders en una entrevista.

El político ultraconservador británico Enoch Powell (1912-1998).
Harry Todd (Getty Images)
Para más paradoja, Clapton acababa de tener un gran éxito con I Shot The Sheriff, su apropiación de un tema del jamaicano Bob Marley. Esto encolerizó tanto a Saunders que decidió enviar una carta abierta a varias publicaciones musicales británicas. En ella le lanzaba la siguiente pulla: “La mitad de tu música es negra. Eres el mayor colonizador del rock. Eres un buen músico, pero ¿dónde estarías sin el blues y el R&B? Tienes que luchar contra el veneno racista, de lo contrario degenerarás en la cloaca con las ratas y todos los hombres de dinero que se aprovecharon de la cultura rock con sus chequeras y basura de plástico". A continuación, en la carta anunciaba su intención de crear una plartaforma para luchar contra el racismo presente en la música rock y solicitaba apoyo, dejando una dirección de correo postal. En cuestión de semanas, el llamamiento recibió centenares de respuestas, y Rock Against Racism (RAR) empezó a operar con grupos a lo largo de todo el país.

No solo Eric
En realidad, lo de Clapton no había sido un hecho aislado. El fascismo parecía ponerse de moda entre muchos de los músicos de la época, aunque fuese desde la provocación más o menos frívola. Sid Vicious o Siouxsie solían aparecer con esvásticas (aunque ella, años después, la cambió por la estrella de David) y también se asoció con esa estética a Joy Division, aunque es interesante recalcar que la banda de Ian Curtis participó en un concierto de Rock Against Racism en Manchester, en 1978. Fue también en el verano de 1976 cuando David Bowie encadenó varias declaraciones que dejaron bastante desconcertado a su público. Las más obscenas las lanzó en una entrevista con Cameron Crowe en la revista Playboy: “Creo que Gran Bretaña podría beneficiarse de un líder fascista. Al fin y al cabo, el fascismo es en realidad nacionalismo… Creo firmemente en el fascismo; la gente siempre ha respondido con mayor eficacia bajo un liderazgo autoritario”.

También se le citó diciendo: “Adolf Hitler fue una de las primeras estrellas del rock”. O: “Hay que tener un frente de extrema derecha que surja, lo arrase todo y lo ponga todo en orden”. Posteriormente, un fotógrafo lo captó con el brazo en alto mientras viajaba en un descapotable, aunque él siempre negó que estuviese haciendo el saludo nazi.

Eric Clapton con una camiseta en la que se lee “Estoy con un estúpido”.
Vincent McEvoy (Redferns)

The Clash en el escenario durante el concierto Rock Against Racism en 1978.
Val Wilmer (Redferns)
Rock Against Racism comenzó de forma modesta, en noviembre de 1976, con un concierto en un pub del este de Londres encabezado por la cantante de jazz Carol Grimes y la banda de reggae Matumbi, y finalizó con una jam session con componentes de todas las bandas, algo que se acabó por convertir en uno de los distintivos de sus eventos, donde se fomentaba, ante todo, la colaboración musical interracial. A lo largo de toda la geografía británica se organizaron conciertos con muchos de los mejores grupos de la época, como los antes citados Joy Division, Elvis Costello, Buzzcocks, Aswad, Gang Of Four, The Mekons, Graham Parker, Stiff Little Fingers o Au Pairs. Algunos no llegaron a tocar en sus eventos, pero también mostraron su apoyo, como los Sex Pistols. “Desprecio al National Front. Nadie debería tener derecho a decirle a otra persona que no puede vivir aquí por el color de su piel o su religión… ¿Cómo puede alguien votar por algo tan ridículamente inhumano?”, declaró su cantante, John Lydon. El movimiento incluso se extendió a otros países, como EE UU, Irlanda, Francia, Bélgica, Holanda, Suecia, Alemania, Noruega, Dinamarca, Australia y Sudáfrica, donde también se organizaron pequeños grupos.

El momento culminante se produjo en abril de 1978, con una marcha de cien mil personas que recorrió Londres desde Trafalgar Square al Victoria Park de Hackney. Allí se celebró un festival al aire libre encabezado por The Clash, X-Ray Spex y la Tom Robinson Band (un grupo entonces muy en boga, y cuyo líder fue, además, el primer músico punk abiertamente gay y militante). Todo lo concerniente al evento se narró en el premiado documental White Riot, de 2019. En una época de desencanto, aquel concierto dio esperanza y un propósito al movimiento punk, entonces sumido en el nihilismo. Volvió a poner de moda la idea de que la música popular podía ser un motor de cambio y, en cierto modo, sentó las bases del Live Aid, que se celebraría siete años después, aunque con una naturaleza diferente. Además, consiguió que ser antifascista se considerase cool y contribuyó a que el National Front se desplomase.

El concierto Rock Against Racism en 1978.
Mick Gold (Redferns)
Los más escépticos con este relato opinan que, en realidad, fue Margaret Thatcher quien desactivó al partido ultraderechista al asumir su ideario político desde el poder, pero eso no ensombrece los logros de RAR. Como declaraba la cineasta Gurinder Chadha (Quiero ser como Beckam) en The Guardian, la organización también ofreció esperanza a los asiáticos y afrodescendientes que temían que toda la nación estuviera en su contra. “Antes de Rock Against Racism existía la idea de que era aceptable ser racista, pero pudimos comprobar que había otras personas dispuestas a alzar la voz contra el odio racial y a hablar de una Gran Bretaña diferente”.

Clapton se disculpa
David Bowie rápidamente se desmarcó y avergonzó de sus declaraciones de 1976, justificándolas por su desaforado consumo de cocaína y su obsesión de entonces por Friedrich Nietzsche, y donó una importante cantidad de dinero a la Anti Nazi League, otra asociación que surgió en paralelo a Rock Against Racism. Eric Clapton, en cambio, no se llegó a retractar claramente de sus declaraciones hasta muchos años después. Fue, de hecho, un tanto perseverante en su posición. En 2004, por ejemplo, calificó a Enoch Powell de “escandalosamente valiente” en una entrevista con la revista Uncut, y remarcaba que su país “estaba invitando a personas a que vinieran a trabajar como mano de obra barata y confinarlas en guetos”. En su autobiografía, de 2007, declaró que él se había mostrado “deliberadamente inconsciente” con respecto al conflicto racial, y una prueba de ello se puede inferir de su entrevista de aquel mismo año en el programa televisivo The South Bank Show, donde dijo que él no era racista pero todavía creía que los comentarios de Powell seguían siendo relevantes.

El público del concierto Rock Against Racism en 1978.
Virginia Turbett (Redferns)
Finalmente, en 2018 mostró un arrepentimiento más claro durante una presentación del documental Eric Clapton. Life In 12 Bars: “Me doy asco a mí mismo por aquellos comentarios chauvinistas y fascistas. En aquella época, saboteé todo en lo que me involucré. Me avergonzaba mucho de quién era, una especie de semirracista, lo cual no tenía sentido. La mitad de mis amigos eran negros, salí con una mujer negra y defendí la música negra”. En los últimos años, su posicionamiento político ha llamado la atención en otros ámbitos. Por ejemplo, ha tocado en conciertos a beneficio de la Countryside Alliance, una asociación muy beligerante a la hora de defender la caza del zorro. Y, en 2020, grabó junto a Van Morrison el tema Stand And Deliver en contra del confinamiento y la obligación de llevar mascarilla. Un año después publicó el tema This Has Gotta Stop, donde reincidía sobre los mismos temas y se posicionaba en contra de las vacunas, aduciendo que todo eso erosionaba las libertades civiles. En 2022 contrajo el coronavirus y tuvo que cancelar varios conciertos. En 2023, grabó la canción Voice Of A Child contra la intervención israelí en Gaza y organizó un concierto benéfico por los niños de Palestina.

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