Un barbero inmigrante deja comida gratis en la puerta de su local para devolver la ayuda que recibió al llegar: "Lleven lo que necesiten"
Thales Bauer, un brasileño afincado en la localidad portuguesa de Trofa, instaló este jueves una mesa con alimentos frente a su barbería para que cualquiera que esté pasando apuros pueda llevarse algo, sin preguntas ni condiciones
La Razón, , 24-07-2026El mostrador que ha montado en la
Rua Conde São Bento
, junto a la rotonda de Catulo, en pleno centro de
Trofa
, no tiene caja registradora ni cartel de precios. Encima hay productos básicos dispuestos de manera ordenada y un mensaje que invita
a acercarse sin reparo.
La iniciativa nace de una experiencia propia que su autor no ha olvidado, ni siquiera ahora que ha conseguido levantar un negocio, formar a otros jóvenes como
barberos
y echar raíces en el distrito de Oporto. "Cuando llegué a Portugal
pasé cinco días sin comer.
Me ayudaron portugueses que me tendieron la mano. Nunca me olvidé de ese gesto", relata en un mensaje incluido en un post de Facebool.
La deuda que se paga con comida
Bauer cruzó el Atlántico con lo puesto y los primeros tiempos fueron ásperos. Comenzó
cortando el pelo
en su propia casa y practicando con la cabeza del hijo de una vecina que hoy es clienta habitual. Aquellos meses le dejaron una certeza: la frontera entre salir adelante y quedarse atrás depende muchas veces de que alguien aparezca en el momento justo. Ahora que su situación es estable ha decidido que su local no abra solo para quien puede pagar un
arreglo de barba.
El barbero no pide justificantes ni comprueba identidades. "Si estás necesitando, puedes venir,
traer tu bolsita y llevar lo que haga falta
para tu casa. No tengas vergüenza". Escogió la tercera semana del mes a propósito, porque sabe que es la cuesta
más empinada
para muchas familias que aguardan el ingreso de un
salario
o que directamente han dejado de tener ingresos.
Una clienta convierte el agradecimiento en altavoz
La historia cruzó la puerta de la barbería gracias a una mujer que frecuenta el establecimiento y que escribió un mensaje encendido en redes sociales. "Dicen que los inmigrantes no son bienvenidos.
Sí, yo también lo digo
, pero de aquellos que llegan sin querer respetar nuestras costumbres y reglas, queriendo mantenerse en la ilegalidad. No es el caso de Thales Bauer,
un brasuca fantástico
“, publicó. En el mismo texto recuerda que el barbero empezó trabajando en casa y que hoy no solo tiene su propio espacio, sino que también enseña el oficio a otros chavales.
La publicación, recogida ya por medios locales como
O Minho
, incluye la dirección exacta del local y un llamamiento directo: "Quien esté necesitado,
que vaya, sin vergüenza
, porque quien tiene vergüenza pasa hambre, y sabemos que hay mucha miseria encubierta". El propio Bauer ha querido dejar por escrito lo que le empuja a actuar así. Reconoce que él ya vivió esa realidad y que hoy, “gracias a Dios”, puede devolver una parte de lo que recibió.
"
Que Dios bendiga a cada persona que ayuda
y a cada persona que recibe", concluye el mensaje que acompaña a la mesa de alimentos.
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