La muerte de un inmigrante marroquí durante su detención provoca graves disturbios en Bolonia
Los agentes que le provocaron la muerte podrían librarse de ser investigados gracias al 'escudo penal' de Giorgia Meloni
Canarias 7, , 21-07-2026La muerte el pasado domingo en Bolonia de un hombre de origen marroquí, cuando estaba en el suelo inmovilizado por dos agentes de Policía mientras pedía sin éxito ayuda, ha abierto una profunda polémica en Italia, con organizaciones y manifestantes que denuncian el presunto racismo institucional y un uso excesivo de la fuerza. La concentración convocada el lunes en esta ciudad italiana para exigir justicia para el fallecido, que se llamaba Abderrahim Fakir y tenía 42 años, acabó degenerando en graves altercados por las calles de la ciudad, donde se vivieron incidentes violentos con automóviles quemados, barricadas por las calles y otros actos vandálicos. En los enfrentamientos entre los manifestantes y la Policía resultaron heridos 80 agentes, según denunció el sindicato policial Siulp.
La polémica se ha visto agravada porque se teme que con el último decreto sobre seguridad aprobado por el Gobierno de Giorgia Meloni será difícil que acaben siendo investigados los dos agentes implicados en la muerte de Fakir, que tenía una empresa de mudanzas y residía desde hace años legalmente en Italia. También podrían ser acusados los cuatro sanitarios que acudieron al lugar de la detención, pero que sólo intervinieron cuando les autorizaron los policías, como marcan los protocolos. Entonces el hombre ya no daba señales de vida. Tanto ellos como los miembros de las fuerzas de seguridad se beneficiarán del llamado «escudo penal» contemplado por el decreto del Ejecutivo, que introduce mayores garantías procesales cuando se actúa en cumplimiento del deber o en legítima defensa.
El arresto y la muerte de Fakir fue grabado por un vecino en un escalofriante vídeo que recuerda a las imágenes del fallecimiento de George Floyd, el afroamericano asesinado por un agente de Policía en Mineápolis en 2020 mientras se quejaba de que no podía respirar. Aquel caso acabó provocando enormes protestas en Estados Unidos que el Ejecutivo de Roma teme que sean emuladas en Italia. «Lo que ha pasado en Bolonia es inaceptable», afirmó este martes Meloni refiriéndose a los incidentes acaecidos en la capital regional de Emilia-Romaña. La primera ministra señaló que debe buscarse «la verdad hasta el final, sin prejuicios ni descuentos para nadie», de manera que se aclaren las «eventuales responsabilidades» en la muerte de Fakir. No obstante, consideró «injustificable» y una «grave irresponsabilidad» que este caso se utilice para atacar a las fuerzas de seguridad y para cometer actos vandálicos.
Crisis psicótica
La familia del fallecido condenó los incidentes de Bolonia mientras la Fiscalía trata de aclarar la dinámica de la detención del inmigrante, iniciada después de que sufriera una crisis psiquiátrica que le llevó a increpar a un vecino que estaba entrando en un garaje. También le dio patadas al vehículo policial, por lo que los agentes le rociaron spray de pimienta inmovilizándolo luego en el suelo con la ayuda de otra persona. Como se ve en el vídeo grabado por un vecino, Fakir pidió ayuda sin que nadie respondiera hasta que después de varios minutos dejó de moverse. Fue entonces cuando intervinieron los cuatro sanitarios, quienes solo pudieron certificar la muerte del hombre, que al parecer sufría de episodios de asma, según contó uno de sus amigos. «Lo que ha pasado nos deja dolor, rabia y muchas preguntas», comentó Yosra Fakir, la sobrina del fallecido, quien junto a otros familiares exigieron «justicia, no venganza». En la concentración convocada en memoria de Fakir hubo gritos en contra de la Policía, a la que se acusó de «matar» a este inmigrante de origen marroquí.
La polémica sobre el uso de la fuerza motivada por el fallecimiento de Fakir coincide con otro caso que ha provocado una gran exposición mediática en el país: la confirmación la semana pasada por parte del Tribunal Supremo de Italia de la sentencia de 14 años y 9 meses de prisión para el joyero Mario Roggero por asesinar a dos atracadores en 2021. Los magistrados consideraron que no actuó en defensa propia, pues siguió disparando con su pistola por la calle contra los ladrones, que llevaban armas de juguete. Roggero se justificó por el «terror» que le provocó el atraco, acrecentado por haber vivido otro robo años atrás en su tienda. La confirmación de la sentencia ha propiciado críticas contra la Justicia por parte del viceprimer ministro y líder de la Liga, Matteo Salvini, quien ha pedido incluso un indulto especial al presidente de la República, Sergio Mattarella.
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