La España diversa y mestiza que desafía el relato nacional de las derechas juega la final del Mundial

Público, Víctor López, 20-07-2026

“El fútbol si sirve para algo es para integrar la sociedad (…), somos ejemplo de la integración”, reivindicó Lamine Yamal antes del partido entre Francia y España. La antesala: unas declaraciones racistas en las que Mariano Rajoy acusaba a Les Bleus de tener en su banquillo a demasiados futbolistas negros, prueba fehaciente del pasado colonizador de Francia en Camerún, Argelia, Togo, Costa de Marfil o Mauritania.

Lamine Yamal es hijo de padre marroquí y madre ecuatoguineana. El delantero nació en Esplugues de Llobregat (Barcelona), pero creció y vivió desde pequeño en el barrio de Rocafonda (Mataró). El vestuario de la selección española lo completan otros ocho catalanes, cinco vascos y un gallego; tres migrantes de primera o segunda generación, un defensor de los derechos LGTBIQ+ y un negacionista de la crema solar, colega, además, de Dani Desokupa. La Roja se ha convertido en una suerte de espejo de la sociedad española, una sociedad diversa y multicultural, una sociedad que la derecha y la extrema derecha se empeñan en negar. El Mundial de Fútbol, sin embargo, hace que las filias y fobias del entramado ultra queden –al menos, temporalmente- fuera de juego.

“El fútbol está completamente insertado en la sociedad. Las tensiones y la polarización también se ven en los estadios. Lo que ocurre aquí es que confluyen distintas vías en apoyo a la selección porque pesa más la necesidad imperiosa de sentirse ganadores del Mundial. La afición no hace por tanto un análisis profundo de la procedencia o los gustos de cada jugador”, defiende María Cappa, periodista y coautora de También nos roban el fútbol (Akal). “La gente aparca las batallas culturales e ideológicas en momentos puntuales, como puede ser una competición internacional. Lo vimos también cuando España ganó el Mundial de fútbol femenino en 2023. El machismo, la xenofobia y los discursos de odio que promueven los partidos políticos de derecha y extrema derecha volverán a recalar más pronto que tarde en el ámbito deportivo”, lamenta David Moscoso, catedrático de Sociología del Deporte en la Universidad de Córdoba.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)