La comunidad argentina crece en Barcelona: “Uno se siente como en casa”

A miles de kilómetros, más de 50.000 migrantes esperan la gran final del Mundial contra la selección del país en el que viven

El País, Lorraine Delorenzo, 18-07-2026

Diego La Loggia (Buenos Aires, 42 años) llegó a Barcelona hace siete años con la ilusión de vivir del fútbol. Preparador físico profesional, forma parte de una generación de argentinos que dejó su país para probar suerte en España y, con un fuerte vínculo con el deporte, eligió la ciudad donde también construyó su vida su ídolo, Lionel Messi. Después de vivir en primera persona la histórica final del Mundial de Qatar en 2022 (que Argentina ganó en los penaltis a Francia), se prepara para otra el próximo domingo, esta vez en Barcelona, la ciudad que hoy considera su casa, en el país que enfrentará su selección.

Como uno de los más de 50.000 residentes argentinos en la capital catalana, ha sido testigo del crecimiento y la transformación de la comunidad durante los últimos años. “Está lleno de panaderías, empanadas, milanesas y churrasquearías. Uno se siente como en casa en Barcelona”, afirma. Originarios de un país donde a Maradona se le venera como a un dios y tiene en Messi a un sucesor, si algo les une, es el fútbol. Esta vez buscan un gran espacio para ver la final, ya que comparten ciudad con el otro finalista: algunos se citarán en bares, hoteles o domicilios.

La Loggia estuvo el miércoles entre los cientos de argentinos que ocuparon el parque de las Glòries para celebrar el pase a la final. “Me he sorprendido con la cantidad de gente”, comenta sobre un espacio que se convirtió espontáneamente en punto masivo de encuentro. Allí, cada domingo, varios grupos se reúnen sobre el anochecer para compartir el tradicional mate entre amigos. La presencia de tantos argentinos en la ciudad no siempre fue así. La Loggia, que ya había vivido durante un año en la capital catalana en 2014 y regresó definitivamente en 2019, ha percibido con claridad el cambio. “Antes era Miami. Ahora buscan Barcelona creo que por la playa, la seguridad y la estabilidad. Yo tengo pasaporte italiano y quería venir aquí a vivir una experiencia”, reflexiona.

Población nacida en el extranjero por los principales países de nacimiento y nacionalidad en Barcelona

Nacionalidad españolaNacionalidad del resto de la UEOtra nacionalidad
Argentina
17.804
19.183
12.802
Colombia
16.564
29.773
Perú
19.054
23.070
Venezuela
14.552
16.994
Pakistán
6.248
25.327
Ecuador
18.490
7.042
Marruecos
6.815
17.864
Italia
23.844
Honduras
6.774
15.286
China
20.079
Francia
15.341
Brasil
5.988
7.725
Rusia
13.186
Filipinas
5.481
9.995
Bolivia
10.006
República Dominicana
9.939
India
12.056
Chile
5.583
México
5.132
4.925
Estados Unidos
7.463
Fuente: Ajuntament de Barcelona. EL PAÍS
Las personas nacidas en Argentina ya constituyen el principal colectivo de vecinos de Barcelona nacidos en el extranjero y se acercan a las 50.000. Sin embargo, solo unas 12.900 se identifican en el padrón con el pasaporte latino. Según los datos del Ayuntamiento, gran parte posee doble nacionalidad, principalmente española y italiana, lo que dificulta conocer la dimensión exacta de la comunidad.

Población extranjera en Barcelona del país más frecuente

MarruecosEcuadorItaliaPakistan
10.000
20.000
30.000
40.000
50.000
2000
2005
2010
2015
2020
2025
3.099
3.905
4.637
5.456
5.456
18.483
27.180
31.901
30.985
29.979
24.558
23.030
22.597
22.893
22.351
23.310
24.279
25.035
25.692
26.993
29.272
31.500
36.276
39.863
41.759
44.233
45.803
50.052
53.415
54.036
Fuente: Ajuntament de Barcelona. EL PAÍS
Los italianos, desde 2013, son la nacionalidad que más ha crecido en Barcelona, por delante de marroquíes, pakistaníes y ecuatorianos. Por ello, el cruce de los datos apunta a que una parte significativa del colectivo italiano está integrada por ciudadanos argentinos que han obtenido la nacionalidad y figuran en el padrón únicamente como italianos.

Aunque sea ciudadano europeo, La Loggia pasó por las dificultades propias de cualquier migrante latino recién llegado. Debía homologar su titulación como preparador físico y obtener las licencias exigidas por la UEFA, ya que su título de entrenador de la Conmebol no era válido en Europa. “Tenía la ilusión de que sería una ciudad para vivir del fútbol”, comenta.

Con la intención de facilitar la llegada de argentinos como Diego, Celina Achiary, instalada en Barcelona desde 2015, creó hace tres años La Filial, una comunidad que conecta a los recién llegados con negocios, profesionales y experiencias vinculados a Argentina. Su red ofrece desde descuentos en marcas, restaurantes hasta actividades de yoga, pilates, teatro o asesoramiento de abogados y gestores. Todos argentinos. “Llegar a un nuevo país, empezar de cero y enfrentarse al tema de los papeles no es fácil. Quería hacer algo para dar la bienvenida y ofrecer un abrazo cálido al que llega”, explica. La idea surgió cuando, después de varios años en la ciudad, comenzó a percibir la llegada de cada vez más compatriotas. “Ahí me di cuenta de que lo que yo tanto extrañaba, o lo que faltaba aquí en Barcelona, eran en realidad los afectos”, recuerda.

Para Achiary, “el argentino que viene aquí busca pertenecer a un círculo, algo que lo haga sentirse cerca de casa”. Pero afirma que no pretende crear una burbuja cerrada. También está intentando establecer una colaboración con el Consorci per a la Normalització Lingüística para facilitar el acceso de sus miembros a cursos de catalán.

Esa voluntad de integración ha marcado también la vida de Andrea Cardinali, que llegó a Cataluña en 2001, en plena crisis económica argentina de entonces. Cardinali regularizó su situación durante el proceso impulsado por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y, tras años de trabajo, obtuvo la nacionalidad española. Estudió catalán, se involucró en la vida cultural de la ciudad y ha trabajado en proyectos vinculados al Ayuntamiento. Más de 20 años después de aterrizar en la capital catalana, nota que las camisetas de la selección argentina se han multiplicado, “igual que los negocios de empanadas.”

A casi 10.000 kilómetros de Buenos Aires, Cardinali espera el partido entre el país donde nació y aquel en el que ha construido los últimos 25 años de su vida con el corazón partido. “Hoy juego con las dos selecciones”, bromea. Y para ella, muchos catalanes le acompañan y siguen a Argentina durante el Mundial por su vínculo con Messi, una figura que durante más de dos décadas unió Barcelona con el país sudamericano. “Hay una argentinidad que se contagia con Messi por toda Barcelona”, celebra.

De momento, los grupos de WhatsApp de los hinchas —como se conoce en Argentina a los aficionados— acumulan miles de mensajes. “¿Y si vamos a la Oveja Negra?”, propone uno. “Nooo, mejor en casa. Podemos estar nerviosos en paz”, responde otro. Uno de esos grupos, con más de 500 integrantes, busca un lugar donde seguir la final. Quieren vivir el partido juntos, en comunidad, y repetir la imagen que dejó la última celebración, cuando más de 14.000 aficionados argentinos se reunieron en el Arc de Triomf de Barcelona para festejar la conquista del Mundial de 2022.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)