Ya estamos en precampaña
Asimilar el discurso de la prioridad nacional de Vox y meter en el mismo saco al nacionalismo es un gesto feísimo con un socio de gobierno
Deia, , 16-07-2026Prioridad nacional
Por si quedaban dudas de que ya estamos en precampaña, el secretario general del PSE, Eneko Andueza, se ha encargado de despejarlas con una de esas manifestaciones tan suyas, elevando el tono por encima de lo aconsejable para tener que recoger cable después. Es evidente que PSE y PNV son dos formaciones distintas y, por tanto, tendrán acuerdos y diferencias. Pero asimilar el discurso de la prioridad nacional de Vox y meter en el mismo saco al nacionalismo diciendo que buscan imponer su “prioridad nacional” con el euskera es un mensaje calculado, sí, pero un gesto feísimo hacia su socio de gobierno.
Cómo es
No me puedo resistir a volver a hablar de Mariano Rajoy, de quien muchos se acordaban mientras la selección española certificaba su pase a la Final del Mundial ante esa Francia sin franceses (según Rajoy). En su columna posterior, lejos de disculparse por la que lió el pollito, Rajoy ironizaba “Gracias a los que me encuentro por la calle […] Hay que tener buen humor para saludarme a mí”. El periodista Iñaki López hacía un buen resumen en X: “Ni una explicación del comentario racista. Acaba con un “Ustedes ya saben cómo soy”. La culpa es nuestra, vamos”.
Pobre Mariano
“Quien pensó que, tras cada partido de la selección española, don Mariano podría escribir una columna de opinión, es un genio”, analiza Gerardo Tecé en su columna de Ctxt. En ella recuerda que “la fuerza del fascismo no está en el nazi capaz de patear a un inmigrante, sino en el tipo simpaticón que cuenta chistes racistas en la sobremesa recibiendo risas”. Rajoy nos recuerda en su columna que “la gran ventaja de los pensamientos podridos es su enorme compatibilidad con el buen rollo”. Y termina: “Verás como viene algún radical y llama facha al pobre Mariano”.
Campechanismo
Otra escena de la órbita del Mundial que no quiero que se pase sin comentar es la de la Familia Real Española, muy real y muy campechana, viendo la semifinal. Por dónde empezar a comentar… ¿Los estores bajados? ¿El espacio, que parecía aquello un plató de televisión? ¿Ausencia total de agua y comida? ¿Los cuatro con sus nombres en la camiseta? ¿Las celebraciones impostadas? El cuadro está provocando no pocas chanzas en redes. Normal. Lo preocupante es que hay detrás una legión de personas dedicadas a protocolo a quienes esto les ha parecido bien.
Un signo de los tiempos
Pobre de mí, que se han acabado las fiestas de San Fermín, en las que ha vuelto a quedar claro el aplastante poder de las redes sociales. Los Sanfermines parecen ser, como tantas otras cosas, “un enorme plató para TikTok, Instagram y YouTube” (Xataka). Nadie puede parar el espectáculo, aunque la Policía Municipal se ha empleado a fondo contra quienes grababan sin permiso ni licencia mientras corrían el encierro. Ya es suficientemente peligroso de por sí para que una imprudencia provoque una caída multitudinaria o algo peor. Otro oasis libre de móviles condenado a desaparecer (como el cine), aunque espero que no.
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