Los operativos del ICE, en el punto de mira: "Trabajó 35 años para conseguir los papeles. Murió antes de recibirlos"

Washington da la orden de suspender las detenciones en controles de tráfico tras la muerte de Lorenzo Salgado Araujo y Joan Sebastián Guerrero

El Mundo, Pablo Scarpellini, 16-07-2026

Lorenzo Salgado Araujo llevaba 35 años viviendo y trabajando en Estados Unidos. Construía casas en el área de Houston, tenía su propia empresa y una familia, casado con su novia desde la adolescencia en México y con tres hijos nacidos en EEUU. Tras más de tres décadas como indocumentado, había dado el paso de regularizar su situación. Estaba esperando su permiso de trabajo. Pero el 7 de julio se encontró con el azote de los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Agentes sin identificar dentro de dos vehículos sin marcar le pegaron un tiro mientras conducía hacia el trabajo. La herida en el abdomen le causó la muerte.

El lunes, un colombiano de 26 años, Joan Sebastián Guerrero, fue abatido por agentes del ICE en un pequeño pueblo de Maine, Biddeford. Tenía permiso de trabajo y número de la Seguridad Social, casado y con un hijo de tres años. Aún así, agentes de Inmigración no dudaron en abrir fuego contra su coche, alegando que el joven de Bucaramanga se dio a la fuga cuando trataron de detenerle. En un comunicado, el Departamento de Seguridad Nacional indicó que el agente del ICE disparó por temor a que el joven colombiano “comprometiera la seguridad pública”. Como en el caso de Salgado, no existen vídeos que corroboren la versión del Gobierno.

Un agente del ICE mata a tiros a un colombiano durante una operación migratoria en MaineEL MUNDO
Y el martes, un hombre de 28 años murió atropellado por un camión mientras huía de agentes de inmigración en St. Augustine, Florida. Tres muertos en una semana que llegan en plena oleada de redadas de inmigración por todo el país a raíz de una orden del presidente Donald Trump solicitando un mínimo de 2.000 arrestos diarios, según citan varios medios en EEUU.

Los operativos de agentes del ICE se han reactivado en algunas ciudades de Estados Unidos, lo mismo que las protestas por todo el país. De momento, el propio ICE ha dado la orden de suspender las detenciones en controles de tráfico tras la muerte de dos personas que ni siquiera eran el objetivo inicial de las autoridades. Una medida que Trump se apresuró a criticar y afirmó que el ICE está “haciendo un GRAN trabajo, uno que hay que hacer”: “Debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces de ICE en la lucha contra la delincuencia: ¡LOS CONTROLES DE TRÁFICO!”.

Jorge Mario Cabrera, portavoz de la Coalición por los Derechos Humanos del Inmigrante de Los Ángeles (Chirla, por sus siglas en inglés), atribuye la decisión a “la presión pública que está afectando al Gobierno de Trump, y así como antes estaban interesados en mostrar su poder militar e intimidar en las calles de todo el país, ahora han optado por una actitud más calmada”. Los arrestos siguen, explica Cabrera, “pero los agentes se van antes de que llegue el público a protestar”.

El Mundial de Fútbol también ha supuesto un respiro “por la mala imagen que han preferido no dar a nivel internacional durante el torneo con redadas en los estadios”, explica a EL MUNDO. “Es otra señal que indica que les está afectando la opinión pública”. Cabrera sostiene que “la gente está reaccionando al hecho de que esto jamás fue un operativo migratorio para deportar personas que fueran un peligro para la sociedad, sino un operativo racista con la intención de cambiar el color de la sociedad estadounidense a una que fuese más blanca”.

No es la primera oleada de incidentes mortales a manos de agentes del ICE. El año arrancó con la muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses en plena operación de redadas masivas en Minnesota. Renée Good, madre de tres hijos, perdió la vida cuando un agente disparó contra su vehículo en marcha. Unos días más tarde, Alex Pretti, un enfermero de 37 años que había participado en las protestas contra la redadas, fue abatido a tiros por un agente del ICE. Recibió múltiples disparos por la espalda mientras varios agentes le sujetaban en el suelo.

En septiembre del año pasado, un cocinero mexicano de 38 años, Silverio Villegas, perdió la vida tras recibir disparos de agentes federales en Chicago. En marzo de ese mismo año, Rubén Ray Martínez, de 23 años, murió tras ser tiroteado por un agente de una unidad de investigación dependiente del ICE en un control de tráfico en South Padre Island, en Texas. El agente que disparó fue identificado como el supervisor especial Jack Stevens, quien alegó haber actuado en defensa propia, asegurando que vio a un compañero, Hector Sosa, “caer sobre el capó” del vehículo. Un informe de patología forense determinó que Martinez murió por “múltiples heridas de bala”, calificando su muerte como homicidio y señalando que recibió tres disparos.

En una emotiva rueda de prensa, Ronaldo Salgado recordaba a su padre como un “hombre trabajador y de familia” que “no deseaba otra cosa en la vida que mantener a su esposa y ver a sus hijos convertirse en grandes personas. Tras casi 35 años trabajando para darnos el sueño americano, decidió iniciar el proceso para alcanzar su propio sueño americano mediante un permiso de trabajo. Nos aseguramos de cuidar hasta el último detalle, completamos toda la documentación y acudimos a todas las citas. Estaba a punto de obtener su estatus legal”.

52 muertos en año y medio
Es una víctima más de una administración ya ha duplicado el número de fallecidos en custodia gubernamental con respecto al primer mandato de Trump. De acuerdo a cifras de la organización Médicos por los Derechos Humanos, un total de 52 personas han muerto en centros del ICE en el último año y medio, “con una tasa de mortalidad que se encuentra en su nivel más alto en más de una década” y se ha duplicado con creces desde el inicio del segundo mandato del republicano. “Dicha tasa es casi cuatro veces superior a la registrada durante la administración Biden y más de dos veces y media mayor que la de la primera administración Trump”, asegura el informe.

Cabrera asegura que las cifras de detenciones que se había propuesto Trump tras asumir el poder en enero de 2025 no se han cumplido. “Por eso la nueva orden que ha emitido de alcanzar los dos mil arrestos diarios, con el fin además de evitar que haya escrutinio sobre otros problemas que tiene, como la guerra en Irán o la ley de vivienda que se ha negado a firmar. Cargar contra los inmigrantes es una medida muy efectiva para distraer la atención”.

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Trump prometió deportar a nueve millones de personas durante su mandato y en el primer año se ha quedado en 675.000, según datos del DHS. A comienzos de 2026, ICE promediaba más de 1.000 arrestos diarios, casi el doble que el año anterior, aunque muy por debajo de la meta de 3.000 fijada internamente por Steve Miller, el cerebro detrás de la cacería de inmigrantes de Trump. Cerca de 70.000 personas permanecen bajo custodia de ICE en un día cualquiera, y la gran mayoría no tiene condenas penales.

Era el caso de Joan Sebastián Guerrero, el joven abatido en Maine. “Realmente es un dolor muy grande el que nos han causado”, dijo su padre, Omar Durán, a Noticias Caracol. “Era una persona de bien, una persona criada con valores” que trabajaba para sacar a su hijo adelante, primero limpiando en una clínica veterinaria, y por las tardes haciendo entregas a domicilio con su coche, el mismo en el que perdió la vida en una intersección de Biddeford.

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