Torre Pacheco, tensión bajo la calma un año después de los disturbios: "¿Tenemos que estar con miedo en nuestro pueblo?"
La convivencia vuelve a ser pacífica, aunque persiste la sensación de inseguridad en algunos barrios del municipio, que continúan sufriendo incidentes
El Mundo, , 15-07-2026El pasado 25 de junio, la difusión de un vídeo en redes sociales sobre una pelea entre tres personas migrantes volvió a despertar en la localidad murciana de Torre Pacheco (41.479 habitantes) un gran revuelo y conmoción entre los residentes que fueron testigos de ella.
La agresión, que dejó a uno de los implicados en estado de gravedad tras recibir varios golpes en la cabeza con un martillo, se debió, según explicó el alcalde popular, Pedro Ángel Roca, a una fuerte discusión que estas personas habían iniciado, por motivos desconocidos, dentro de la vivienda que compartían.
Este episodio, cuyos detalles están todavía envueltos en todo tipo de rumores y especulaciones, volvió a atraer la atención y las miradas hacia Torre Pacheco, una localidad que había sido portada en todos los medios, tan solo 12 meses atrás, por verse sumida durante unos días en un clima de tensión y de conflicto nunca vistos.
Hoy, en la España que mira de reojo a la prioridad nacional y que discute sobre la regularización de inmigrantes, basta con recorrer el barrio de San Antonio, lugar donde se habían concentrado aquellos tumultos, para comprobar que la situación es, afortunadamente, muy distinta.
Es una tarde tranquila, como otra cualquiera de un caluroso mes de julio. No hay mucha gente por la calle, y el partido que en esos momentos se está disputando del Mundial centra toda la atención en una de las cafeterías más concurridas de la zona.
La cadena de televisión no es española, pero la presencia de varios aficionados congoleños que alientan a su país anima el ambiente y hace que todos los allí presentes no se muevan de sus asientos y se queden pegados a la pantalla de televisión.
A escasos metros de distancia, la pequeña rotonda, por la que hoy los coches ruedan con absoluta normalidad, era hace un año el objetivo de las cámaras de televisión y de un amplio dispositivo de la Policía Nacional, enviado hasta allí para garantizar la seguridad y la convivencia.
La madrugada del 12 al 13 de julio de 2025 fue una de las más difíciles. La brutal agresión, difundida en redes sociales apenas unos días atrás, a Domingo, un señor de 68 años, por parte de tres jóvenes de origen marroquí no residentes en Torre Pacheco, mientras paseaba a primera hora de la mañana cerca del cementerio, despertó el enfado y la indignación entre los vecinos.
Un suceso que estaba en boca de todos, que acaparó la atención pública y que también se vio, en ocasiones, distorsionado por los bulos y la desinformación que corrían por las redes en aquellos días.
Protestas de un grupo de inmigrantes, el año pasado, en Torre Pacheco.
Protestas de un grupo de inmigrantes, el año pasado, en Torre Pacheco.ARABA PRESS
Esa noche, una oleada de incidentes, altercados y lanzamientos de botellas terminó con tres detenidos y tres heridos leves. Varios grupos de jóvenes y colectivos ultraderechistas, provenientes en su mayoría de fuera del municipio, se desplazaron hasta esta localidad murciana con la pretensión de «cazar» inmigrantes y organizar patrullas vecinales.
Un año más tarde, por fortuna, la situación en el barrio de San Antonio ha cambiado.
Los vecinos se van despidiendo del día con la calma habitual desde que esos incidentes quedaron atrás. Hoy «todo está tranquilo», la frase que más se repite cuando este periódico pregunta a los residentes por la situación, aunque es muy complicado encontrar a gente que hable español y esté dispuesta a hablar con naturalidad de este asunto.
Un vecino de San Antonio y residente en este municipio desde hace siete años explica que los altercados le pillaron en Granada y que, por tanto, no vivió todo lo acontecido en esos días. Aun así, relata que la convivencia es buena y refiere como el episodio más grave la pelea que se vivió hace unos días. Sí que menciona la existencia de diversos problemas relacionados con drogas en el barrio.
En la terraza de la cafetería, Abdoul se relaja junto con un grupo de amigos. Es el único de todos ellos que se atreve a hablar en español y, al igual que el resto de sus vecinos, insiste en la tranquilidad con la que se vive hoy en el barrio.
«Al día siguiente [de que terminaran los altercados] se fueron todos», recalca en referencia a esos grupos radicales que habían llegado a la localidad, mientras observa esa avenida que un año atrás estaba tomada por coches de policía.
«Todo está tranquilo, no ha habido ningún problema», insiste al tiempo que destaca que se trataba de personas «de fuera» y de «ultraderecha», que fueron al pueblo a pelearse con los marroquíes, muchos de ellos, dice, menores de edad. Además, afirma no haber visto ni conocido al señor que fue agredido, ni tampoco a sus agresores, y acusa a los medios de comunicación de haber mentido durante aquellas jornadas. De hecho, rechaza la propuesta de sacarse una fotografía, por una mala experiencia que tuvo el pasado año con un reportero.
Vista desde la Cafetería Estambul.
Vista desde la Cafetería Estambul.ARABAPRESS
En una de las carnicerías árabes del barrio la visión sobre la situación actual en esencia no varía. «El ritmo ha cambiado», dice uno de los trabajadores, resaltando, al igual que el dueño del local, que no ha habido problemas de convivencia ni tampoco incidentes.
Fuera del barrio de San Antonio, la visión sobre cómo se vive en el municipio un año más tarde de aquel episodio es bastante diferente.
Son casi las nueve de la noche, el calor ya es menos agobiante y muchos vecinos emprenden su camino a casa. Alrededor del campo de golf uno de ellos apunta que, si bien su zona es tranquila, la inseguridad aumenta dependiendo del barrio en el que te encuentres.
En este sentido, denuncia que la mayoría de los conflictos e incidentes tiene lugar con los menores de la segunda o tercera generación de inmigrantes que allí residen.
Una visión que también comparte un matrimonio que pasea con su perra por una zona cercana. «Las personas mayores no se meten con nadie o, al menos, a nosotros no nos ha pasado», aseguran.
Afirman que en su barrio no suelen ocurrir incidentes, pero destacan la sensación de inseguridad que existe en el municipio. «Nosotros paseamos por aquí, que es una zona tranquila y no nos complicamos la vida. Si tienes que salir de noche a mí no me importa, pero hay gente que ya no lo hace». Y añaden: «¿Nosotros en nuestro pueblo tenemos que estar así, con miedo?».
Respecto a la sucedido el año pasado, ambos sostienen que en su barrio no hubo ningún problema, pero se vivió con «intranquilidad». «Le pasó a él, pero nos podía haber pasado a nosotros o a cualquiera»
Asimismo, otro ciudadano de Torre Pacheco expresa que «a los políticos no les interesó resolver el problema que afecta no sólo a los españoles de toda la vida, sino también a muchas familias de inmigrantes, bien integradas, que también sufren miedo a que sus hijos salgan a las calles y se dejen llevar por jóvenes violentos».
Fuentes del Gobierno municipal aseguran a EL MUNDO que mantienen «la misma postura que hace doce meses», que es que Torre Pacheco «es un pueblo en el que existe convivencia y en el que la delincuencia que se da es la misma que en otros municipios de la zona».
En esta línea, y en relación con las políticas que se aplican desde el Consistorio, critican la falta de transparencia por parte de la Delegación del Gobierno. «Aunque hemos visto un refuerzo de la presencia y actuación de la Guardia Civil este último año, y es de agradecer, no sabemos cuántos efectivos hay en total en el municipio», añaden.
Al mismo tiempo, confiesan que la «legislación tampoco ayuda a prevenir, ni a disuadir. El Ayuntamiento, aseguran, «ha sumado más agentes a la Policía Local en su presupuesto municipal de este año».
Por su parte, el delegado del Gobierno en la Región de Murcia y secretario general del PSOE regional, Francisco Lucas, ha señalado en una entrevista en la Cadena Ser que los sucesos ocurridos en Torre Pacheco el pasado año «no representan ni al municipio ni a la Región de Murcia», y ha destacado que la tasa de criminalidad haya descendido hasta en un 3% en el último año.
Asimismo, ha resaltado que la convivencia entre vecinos de diferentes orígenes sigue siendo la «tónica habitual en una localidad que lleva décadas conviviendo con la diversidad cultural»
Por otro lado, fuentes del Gobierno regional, que preside Fernando López Miras, insisten en que Torre Pacheco es un «municipio donde se produce una convivencia normalizada entre todos sus habitantes y así ha seguido ocurriendo un año después de estos sucesos».
Además, recalcan que estos incidentes «fueron provocados por personas que eran de fuera, no vecinos de esta localidad. Tanto los agresores como aquellos que acudieron a alterar la vida del municipio, procedían de otros lugares. Se ha demostrado que estamos ante un municipio pacífico, donde sus vecinos conviven con normalidad», destacan.
Este panorama permite concluir que hoy la coexistencia es pacífica y tranquila, pero continúa siendo distante. Gran parte de la población continúa viviendo con gran tensión y preocupación a que cualquier acontecimiento pueda volver a desencadenar episodios de violencia como los vividos durante el año pasado.
Aún queda un largo camino que recorrer para que la integración absoluta de estos colectivos sea una realidad y, aquí, la labor de todas las administraciones se torna esencial.
Los datos de Torre Pacheco tras una semana de conflicto
Según reveló un informe extraordinario del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (Oberaxe) dependiente del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, entre los días 6 y 22 de julio de 2025 se contabilizaron «más de 138.000 mensajes con contenido de odio», la mayoría dirigidos hacia personas del norte de África.
DETENCIONES. La directora de la Guardia Civil, Mercedes González, cifró en 150 los efectivos de seguridad ciudadana y de otras especialidades policales que se desplazaron hasta Torre Pacheco en aquellos días. Además, detalló que estos altercados se cerraron con 700 identificados, 140 denuncias, 12 auxilios y 10 detenidos.
LOCALIZACIÓN. Fuentes judiciales aseguran a EL MUNDO que el juicio por la agresión a Domingo, previsto para el mes de mayo por delito leve de lesiones, no se ha celebrado al no haberse podido citar a los investigados. El juzgado acordó una requisitoria y se espera que la vista se celebre este mes de noviembre.
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