Un colombiano muere en Maine tras un tiroteo con agentes del ICE implicados
El hombre, de 26 años, fue disparado mientras se encontraba dentro de su propio vehículo. Desde junio, se han cuadriplicado las detenciones de los agentes antimigratiorios en el Estado
Diario Vasco, , 13-07-2026Una persona ha muerto en un tiroteo en la localidad de Biddeford, Maine, durante un operativo en el que participaron agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE). Agrupaciones locales, como la Coalición por los Derechos del Inmigrante de Maine y Presente! han identificado al fallecido como un joven colombiano de 26 años que contaba con permiso de trabajo en el país. Ryan Fecteau, presidente de la Cámara de Representantes regional, ha informado en sus redes sociales del suceso, que aún se investiga. Es la segunda muerte en menos de una semana en la que los servicios antiinmigración se ven implicados. El martes pasado, un oficial abatió al ciudadano mexicano Lorenzo Salgado Araujo en Houston, Texas, durante un control de tráfico. De confirmarse la implicación directa del agente, sumarían 18 los fallecidos bajo custodia de la agencia.
«Esta mañana se ha producido un tiroteo en Biddeford. Una persona ha fallecido. El ICE ha estado involucrado. La Policía Estatal y el Departamento de Seguridad Pública se encuentran ahora en el lugar de los hechos para recabar detalles y se espera que el FBI también investigue el caso», ha publicado Fecteau en Facebook, que se ha comprometido a ofrecer más información «a medida que la vayan comunicando».
El FBI ha asegurado que han acudido de inmediato al lugar del tiroteo para prestar asistencia, pero han evitado dar más detalles. La Policía de Biddeford ha negado realizar declaraciones y ha redirigido las preguntas al ICE, que desde principios de junio ha cuadriplicado las detenciones de migrantes en el estado de Maine, llegando a cerca de 70 por día a principios de julio, según datos internos de la propia agencia.
Según informa ‘The New York Times’, varios testigos han asegurado que el agente abrió fuego contra el automóvil de la víctima mientras ésta permanecía en el interior. Asimismo, una grabación difundida en las redes muestra a los oficiales federales rodeando un cuerpo inmóvil en un cruce de Biddeford, junto a un vehículo que presenta impactos de bala en el parabrisas, y llegaban las patrullas locales. Hasta el momento, las autoridades federales han guardado silencio.
Daniel Boucher, un residente de 71 años que trabaja como cuidador y dibujante, ha relatado en una entrevista que se encontraba en el piso superior de su vivienda cuando oyó detonaciones similares a «petardos» sobre las siete y media de la mañana (hora local). Al asomarse a la ventana, según ha narrado, ha observado cómo un todoterreno blanco embestía reiteradamente a un automóvil más pequeño de igual color, al que forzaba a desviarse. Acto seguido, Boucher ha descrito que un efectivo del ICE ha descendido de la camioneta, ha abierto la puerta del otro coche y ha sacado al conductor de su interior, a quien el Boucher ha definido como joven con «heridas sangrantes en la cara y la cabeza» al que el agente tiró al suelo.
«Al principio recuerdo haber oído a la víctima gritar: ‘¡Pero si intenté parar!’», ha detallado el testigo, quien ha añadido que el oficial implicado parecía «muy angustiado, casi en estado de shock»
La gobernadora de Maine, Janet Mills, a través de un comunicado, ha calificado el incidente de «alarmante y aterrador» y ha informado de que la Policía estatal colabora con las distintas autoridades para esclarecer lo sucedido.
En el tiroteo del pasado martes en Texas, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) alegó inicialmente que el oficial disparó tras sentirse amenazado por la víctima que supuestamente intentó atropellarlo con su coche. No obstante, esta versión fue desmentida al poco tiempo por testimonios de vecinos que aportaron también vídeos. Tras desmontarse la narrativa oficial, las dependencias federales argumentaron que confundieron a la víctima –quien trabajaba en Estados Unidos como obrero en la construcción desde hacía tres décadas– con otro migrante al que vigilaban y que era su verdadero objetivo, una justificación que no devolvió la vida al mexicano, padre de tres hijos.
El suceso de este lunes se suma a varios episodios en los que, durante el último año, las patrullas fronterizas y de control migratorio recurren al uso de la fuerza –incluso letal– y posteriormente justifican la violencia como una respuesta «en defensa propia». Sin embargo, en repetidas ocasiones, estas explicaciones han acabado siendo refutadas, incluso en sede judicial, por testigos o pruebas gráficas.
El servicio federal ha causado la muerte tanto a migrantes como a ciudadanos estadounidenses, como fueron los casos de Renée Good y Alex Pretti ocurridos en Minnesota en enero y que derivaron en manifestaciones masivas por todo el país. El fallecimiento de Salgado Araujo generó protestas en el vecindario de East End en Houston, una comunidad con una elevada población hispana.
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