Rajoy calienta el España-Francia diciendo que el equipo de Deschamps «no tiene franceses»

«Declaraciones racistas». En eso han coincidido políticos de derecha e izquierda franceses tras la irrupción de Mariano Rajoy en las vísperas de la semifinal Francia-España. Para el expresidente español, su rival «no tiene franceses».

Gara, Ramon Sola, 12-07-2026

La selección francesa «ha ganado todos los partidos en los que participó en este Mundial y ocupa la primera posición del ranking FIFA. Tiene, además, una plantilla de altísimo nivel. Eso sí, sin franceses». Este comentario –¿provocación? ¿intento de chiste? ¿retranca rajoyniana?– de Mariano Rajoy en el medio digital ‘El Debate’ ha soliviantado a casi todas las fuerzas políticas francesas. Una polémica importante tratándose de un expresidente español, y que curiosamente apenas está teniendo eco en el Estado español.

Todo ello ocurre en los prolegómenos de la semifinal España-Francia que se jugará el martes. Rajoy, al que tras pasar por La Moncloa le ha dado por ejercer de comentarista futbolístico –más bien hooligan– ocasional, lo escribió tras la victoria en cuartos ante Bélgica. Se nota que se vino arriba, quizás demasiado. El artículo acababa así: «Yo tengo una corazonada: vamos a ganar. A falta de razonamiento, un presentimiento». No es Manolo el del Bombo, pero tampoco el «jarrón chino» con que se compara a los expresidentes, por el habitual miedo a molestar.

Rajoy lo ha conseguido sin duda, y entre todos los sectores políticos. El ministro francés del Interior, Laurent Nuñez, le ha respondido: «Si esa declaración es exacta, es absolutamente inaceptable. No refleja en absoluto lo que es Francia».

De derecha a izquierda

Nuñez ha explicado a Rajoy que «Francia es un país de diversidad, donde todo el mundo puede desarrollarse y encontrar su lugar». Y ha lamentado que este tipo de comentarios puedan alimentar ataques racistas contra jugadores de la selección como Kylian Mbappé, que ya ha estado en la diana de otros políticos de derecha desde países como Paraguay.

Desde el PS, su líder Olivier Faure le ha dicho algo parecido: «El equipo de Francia solo está compuesto por franceses. Francia no es una nación étnica, no tiene color de piel ni religión. Es una nación política reunida en torno al lema republicano. Por mucho que le pese a la derecha racista».

Más ministros han salido al paso de la boutade del exlíder del PP. Para la ministra de Ultramar, Naima Moutchou, «con cada victoria de ‘Les Bleus’ resurgen las mismas obsesiones e insultos racistas. No se trata de meros ‘deslices’. Es un odio metódico y normalizado hacia Francia y lo que esta representa».

Aurore Bergé, ministra encargada de la Lucha contra la Discriminación, ha hablado claramente de «manifestaciones racistas»: «Es hora de que cesen y de que el deporte vuelva a ser simplemente deporte: un ámbito donde se juzga a las personas por su talento y nada más».

Otra voz ha sido la de Manuel Valls, con quien Rajoy tuvo buena relación cuando fue primer ministro francés a la vez que él lo era español. Este también sin medias tintas: «Mariano Rajoy. Me senté frente a él, como europeo, como jefe de Gobierno. Por eso sus palabras no solo me indignan, me duelen. No lo creía capaz de ello».

«No es una ocurrencia, es una confesión –ha seguido Valls–. Porque lo que cree no ver en ese equipo no son nacionalidades. Son colores de piel. Es decir que, para él, un negro no puede ser francés. Eso se llama, simplemente, racismo. Y qué desconocimiento de nuestra historia, a veces atormentada pero rica por su diversidad y ligada a un antiguo imperio colonial en cinco continentes».

¿Y España sí?

En el Estado español no ha habido declaraciones significativas sobre esta polémica. Quizás porque desde la derecha y la ultraderecha también se pone en duda reiteradamente la «españolidad» de su selección y se hacen «bromas» sobre Nico Williams, Lamine Yamal o Aymeric Laporte (sobre todo cuando el equipo pierde o juega mal, claro).

Por aportar un dato objetivo, los franceses podrían ponerse al mismo nivel y responder que más de la mitad del combinado de Luis de la Fuente lo forman catalanes y vascos: 14 sobre un total de 26 futbolistas. Sin contar a dos canarios y un gallego.

Este domingo tarde el actual presidente, Pedro Sánchez, sí ha querido meter el dedo en la llaga o bien evitar un conflicto diplomático por declaraciones ajenas. Ha salido a templar gaitas en estos términos: «Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios. España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo».

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