Las empresas dan formación exprés a inmigrantes para cubrir sus vacantes

Los programas piloto de cualificación para personas extranjeras les ayudan a conectar con sectores que necesitan trabajadores de manera urgente

El País, Ilier Navarro, 13-07-2026

Hay sectores que están en jaque por la falta de mano de obra: no encuentran empleados para cubrir sus vacantes. Ante este panorama, la incorporación de trabajadores inmigrantes puede aliviar esta escasez de talento, aunque en algunos casos necesitan cualificación. Por ello, grandes compañías, de la mano de sus fundaciones, impulsan planes piloto de cualificación que conectan las necesidades de diversas industrias con personas extranjeras que quieren trabajar cuanto antes. El impacto es triple: crean oportunidades de empleabilidad, mejoran su integración social y dotan de personal a empresas con serias dificultades para cubrir vacantes.

La inmigración es clave para el mercado de trabajo español. El proceso de regularización extraordinaria, que finalizó el 30 de junio, ya arroja sus primeros resultados: los datos de la Seguridad Social muestran que 159.097 inmigrantes ya regularizados están cotizando, el 77% con contrato indefinido. Pero su impacto viene de antes. En los últimos siete años España ha sumado 2,94 millones de cotizantes, de ellos, casi el 43% nació fuera de sus fronteras.

Desde la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) reconocen su impulso: son más del 15% de los cotizantes y el 21% de la fuerza laboral, con una presencia significativa en hostelería, construcción y transporte, así como en sectores esenciales como los cuidados y la agricultura. “La necesidad de incorporar personas migrantes se extiende a una amplia gama de perfiles, tanto de cualificación media como alta, reflejo de la diversidad de nuestro tejido productivo”, confirman fuentes de la organización.

Incluso en industrias de alto valor añadido, como la de tecnologías de la información, la ingeniería o las energías renovables, los extranjeros pueden contribuir a paliar la escasez de talento. “El gran desafío no es solo cuantitativo, sino de adecuación de competencias. Necesitamos mejorar el match entre las capacidades disponibles y las demandadas mediante sistemas ágiles de reconocimiento de competencias y una mayor implicación del sector empresarial en la definición de perfiles profesionales”, explican desde la patronal.

Ante este reto, algunas grandes compañías y organizaciones han puesto en marcha una serie de programas piloto para formar a este colectivo y acelerar su incorporación al mercado laboral. Es el caso de la Fundación Laboral de la Construcción con su Programa de Cualificación y Empleo para extranjeros regulares o en proceso de regularización. Incluye asesoramiento previo, planes de cualificación y recualificación e intermediación con empresas que necesitan incorporar personal. Los cursos son presenciales, de 30 a 60 horas de formación en albañilería, instalación de placas de yeso laminado, yesista, solador-alicatador, pintura y operador de maquinaria de obra pública. La organización prevé poner en marcha otros planes formativos más extensos para mejorar su especialización.

En el caso de la Fundación Iberdrola, cerca del 80% de los beneficiarios de sus programas formativos han nacido en el extranjero, aunque también hay españoles descendientes de inmigrantes. “Un requisito es que tienen que estar regularizados. Con el proceso de regularización, creemos que va a haber una mayor participación”, señala Teresa Rodríguez de Tembleque, responsable de programas sociales y formación. Acceden a módulos de carretillas y logística, de pescadería y carnicería para trabajar en los mercados, y de hostelería, para ser contratados como camareros o pinches de cocina. En programas de este tipo, una inserción laboral del 50% es alta, comenta. En Almería y Extremadura tienen cursos de 150 horas de formación y prácticas para mujeres y jóvenes vulnerables, que les permiten empezar desde cero en pymes de electricidad e instalación de placas solares. “Hay una alta necesidad de pequeños instaladores con conocimientos básicos a los que las empresas les van enseñando más”, explica.

La Fundación Mapfre también cuenta con cursos vinculados a sectores con demanda inmediata de empleados. Con Taller de Aprendices ofrecen formación básica en dos líneas: en oficios como carpintería, fontanería, electricidad, albañilería y pintura, y en el sector autos, con formación en chapa y pintura, con la posibilidad de ser contratados en talleres proveedores de la aseguradora. “Es un proyecto redondo porque encaja oferta y demanda: una serie de sectores que no encuentran profesionales y unas personas que no pueden trabajar. La característica es la urgencia, es decir, que se tienen que poner a trabajar mañana mismo”, explica Lola Moya, directora de fondos sociales de Fundación Mapfre.

Un total de 64 personas se han formado en oficios vinculados a la construcción en cuatro centros: el 95% acabó el curso y, de ellos, tres de cada cuatro encontraron empleo. Ahora, han ampliado a ocho los centros formativos. Y el itinerario de autos, de 200 horas, con dos cursos de pintura y uno de chapa, tiene 45 alumnos. Se imparten en Madrid y, a partir de septiembre, en Sevilla y Murcia. “Es una formación técnica muy práctica supervisada por Cesvimap (su centro de I+D), porque tienen que salir preparados para saber cómo funciona un taller”, explica Patricia Couceiro, su coordinadora.

Auto y construcción
Algunos cursos tienen un enfoque más social, además de laboral, como En Marcha, de la Fundación Mapfre y la Z Zurich Foundation. “Surge de la necesidad de apoyar a jóvenes migrantes sin referentes familiares o extutelados, pero formándoles para que puedan trabajar en los proveedores de servicios de nuestras compañías”, explica su coordinador, Adrián Gutiérrez. Participan 39 chicos de 21 años de media que viven en centros de acogida de San Juan de Dios en Barcelona y Lleida. Con este apoyo, pueden cursar dos itinerarios. Uno les permite acceder a un certificado de profesionalidad en electromecánica y carrocería. Y otro cuenta con dos FP básicas de auxiliar de construcción o de carpintería e instalación de muebles. Los empleados de ambas aseguradoras participan como mentores dentro de sus planes de voluntariado y, con vistas al próximo curso, valoran extenderlo a Málaga.

Estas iniciativas suelen ir de la mano de oenegés, que seleccionan a los alumnos más comprometidos. “Buscamos entidades que ofrezcan formación en áreas con una alta demanda de empleo. Les pedimos que hagan esas prospectivas con empresas para que la formación no sea un fin en sí mismo, sino una vía para que las personas encuentren un empleo”, subraya Teresa Rodríguez de Tembleque. El fin es facilitar su integración con una oportunidad de trabajo y, a la vez, resolver la necesidad de mano de obra, crítica en determinados sectores.

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