Scott Marshall, el concejal del PP al que el Gobierno le deniega la nacionalidad: «Suena todo muy raro»

A pesar de que el edil del Ayuntamiento de Benahavís nació y vive desde siempre en Málaga, el Ministerio de Presidencia dice que «no está integrado» y le pide que supere un examen de nivel básico de español

La Razón, Fran Cárceles, 09-07-2026

Scott Marshall nació en Málaga el 8 de mayo de 1975. Su padre, de 84 años, tiene la nacionalidad española desde hace 25 y fue, según recuerda, «de los primeros extranjeros en llegar a Benahavís» –el pueblo en el que residen desde siempre–, además de «el primer hijo predilecto» de este municipio ubicado entre Marbella y Estepona. Casado en España, tiene dos hijos nacidos en Málaga, que también son españoles. Entre medias queda él: nacido, criado y escolarizado aquí e incluso concejal del PP en el Ayuntamiento de Benahavís desde hace siete años, pero

todavía británico a ojos del Estado.

Según cuenta a La Razón,

la idea de pedir la nacionalidad llegó a raíz del Brexit. Además, su entorno y su padre llevaban tiempo animándole porque «llevo aquí toda la vida». Durante años, admite, el pasaporte británico –que su padre le asignó cuando nació– no le había generado ningún conflicto, motivo por el que, «quizá por desidia o pereza», no la solicitó antes. «Éramos parte de la Comunidad Europea y no había diferencias», explica. Tras la salida del Reino Unido de la UE, inició

un trámite que imaginó «sencillo», pero que ha acabado siendo «indignante» a la par que «cansado»

, sentencia Marshall.

En este contexto, en plena discusión política por la

regularización extraordinaria de inmigrantes

, el proceso impulsado por el Gobierno que se ha cerrado con casi 1,2 millones de solicitudes en toda España, más del doble de lo previsto, y con más de 161.000 en Andalucía, el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes

ha denegado la nacionalidad por residencia a este edil del PP

que nació en suelo español hace más de 50 años.

«Suena todo muy raro, no es normal y coincide que soy del PP»

Afirma que esta situación le «duele» a partes iguales en lo personal y en lo jurídico. «No creo que haya un expediente más limpio que el mío», adelanta, para matizar que le gustaría saber «cuantas personas de las que entran en España aportan, entre otras cosas, antecedentes penales» como, insiste, sí ha hecho él. El equipo jurídico que lo acompaña «tampoco entiende qué pasa», insiste Marshall, que asegura que «me gustaría pensar que ha sido el fallo de un técnico», aunque duda de que algo así pueda ocurrir.

«Suena todo muy raro, no es normal y coincide que soy del PP». A partir de ahí «que cada uno saque sus conclusiones», matiza.

El edil presentó la solicitud hace tres años. En la documentación, a la que ha tenido acceso La Razón, constan, entre otros extremos, su nacimiento en Málaga, su residencia en España desde 1975, su vida laboral, el certificado de antecedentes penales y el académico. Ese expediente educativo fue aportado como

prueba equivalente para acreditar tanto el idioma como los conocimientos constitucionales y socioculturales.

Asegura que le trasladaron que aquello sería «un mero trámite» porque «había nacido, vivido, estudiado y trabajado siempre en España». La previsión era que todo se resolviera «rapidísimo», pero

la resolución concluyó que «no acredita el suficiente grado de integración en la sociedad española».

«¿No estoy integrado en España habiendo nacido, estudiado y criado a mis hijos aquí? ¿Dado de alta en la Seguridad Social desde 1999 y siendo concejal desde hace siete años?», se pregunta durante la entrevista.

El motivo para negarle la nacionalidad es que no demuestra conocer el idioma español

mediante el examen DELE A2 (un nivel muy básico, pero que se pide como requisito) ni el certificado de la prueba CCSE, que demuestra sus conocimientos constitucionales. «No es que no quiera hacer el examen, es que no tengo por qué hacerlo, ya que mis estudios convalidan todo eso», defiende.

Una

«ironía de la vida»

, dice Marshall, que se acentúa aún más si se atiende a sus responsabilidades públicas. En este punto, subraya la «paradoja» de que se le pida acreditar el idioma cuando «soy concejal de Turismo, Extranjería, Comunicación, Desarrollo Local y Nuevas Tecnologías y represento a Benahavís en los medios y de cara al público».

Ahora le toca

interponer un recurso contencioso – administrativo en los juzgados

, algo que, espera, porque, insiste, «si no sería ya demasiado raro», le de «directamente» la nacionalidad española.

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