La delincuencia en las calles y las cuentas pendientes con ERC añaden más presión a Illa en la sesión de control

PP y Vox denuncian una crisis de seguridad mientras los republicanos reclaman avances en el despliegue de los acuerdos de investidura

La Razón, José Antonio Lavilla, 08-07-2026

En una sesión de control marcada por los recientes incendios en Cataluña, la seguridad ciudadana y el cumplimiento de los acuerdos con ERC han añadido más presión al Govern en el Parlament. PP y Vox aprovecharon el pleno para lanzar críticas al ejecutivo por el aumento de la delincuencia y reclamar medidas más contundentes contra las bandas criminales, mientras los republicanos volvieron a exigir avances concretos en dos de los compromisos clave de la legislatura: el despliegue de los Mossos d’Esquadra en puertos y aeropuertos y la financiación singular para Cataluña.

El líder del PP catalán, Alejandro Fernández, insistió en la existencia de una crisis de seguridad en las calles y denunció que cada vez es más habitual ver a delincuentes armados mientras los agentes carecen, a su juicio, de herramientas suficientes para actuar. Fernández aseguró que los Mossos sufren un elevado número de agresiones durante sus intervenciones y acusó al Govern de contribuir a la “humillación” de los cuerpos policiales por las limitaciones en el uso de dispositivos como las pistolas táser. Además, sostuvo que las grandes organizaciones criminales están encontrando en Cataluña un lugar donde instalarse y ajustar cuentas.

Illa respondió con ironía, sugiriendo que el dirigente popular tiene una “vocación frustrada de policía”, y salió en defensa de los Mossos. El presidente negó cualquier menosprecio hacia el cuerpo y reivindicó la labor que desempeñan diariamente para garantizar la seguridad.

El tono se endureció todavía más con la intervención del secretario general de Vox, Ignacio Garriga. El dirigente vinculó la inseguridad con las políticas migratorias y aseguró que Cataluña ha superado su “capacidad de acogida”. Como ejemplo citó el asesinato de un joven de 15 años ocurrido la semana pasada en el parque de La Pegaso, en el distrito barcelonés de Sant Andreu, durante un enfrentamiento entre bandas juveniles hispanoamericanas. Una de ellas es la banda de Los Trinitarios, una de las más peligrosas asentadas en Cataluña.

Garriga reclamó al Govern que declare una ofensiva total contra las organizaciones criminales, impulse la expulsión de extranjeros condenados por delitos y cierre el paso a nuevas llegadas de inmigrantes irregulares. El líder de Vox llegó a afirmar que Cataluña es hoy más insegura que El Salvador, una comparación que provocó risas en parte del hemiciclo. Ante estas críticas, Illa volvió a defender el lema de su ejecutivo, “quien la hace, la paga”, y reivindicó la actuación de los cuerpos policiales y del sistema judicial frente a la delincuencia.

La líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, también intervino en el debate sobre seguridad e inmigración para reclamar medidas restrictivas, entre ellas la prohibición del burkini en espacios públicos, siguiendo la línea que ha impulsado desde el Ayuntamiento de Ripoll.

ERC vuelve a exigir concreciones sobre los Mossos y la financiación

En el otro gran frente político de la jornada, ERC volvió a poner a prueba la solidez de los compromisos alcanzados con el Govern. Los republicanos reclamaron una fecha concreta para culminar el acuerdo que permitirá a los Mossos asumir las competencias de seguridad en puertos y aeropuertos. El diputado republicano Josep Maria Jové recordó a Illa que gobierna en minoría y le reprochó la falta de avances visibles en una cuestión que forma parte de los pactos de investidura. Según trasladó, el ejecutivo ya no tiene margen para seguir aplazando decisiones y debe concretar cuándo se convocará la Junta de Seguridad que debe desbloquear el proceso.

El presidente reiteró su compromiso con el acuerdo de celebración de una Junta de Seguridad, aunque volvió a evitar cualquier calendario. Según explicó, el Govern sigue trabajando para encontrar una fecha que permita poner en marcha el mecanismo necesario para hacer efectivo el traspaso de competencias, pero no ofreció más detalles.

Donde sí quiso poner el acento fue en la financiación. Illa celebró que el próximo 29 de julio se reúna el Consejo de Política Fiscal y Financiera, un paso considerado clave para avanzar en el nuevo modelo de financiación singular pactado con ERC. El presidente recordó que la reforma podría traducirse en miles de millones de euros adicionales para las arcas de la Generalitat y lanzó un mensaje dirigido a Junts de cara a la futura votación en el Congreso. “Espero que todos los partidos que dicen defender Cataluña estén a la altura”, vino a señalar Illa, consciente de que la iniciativa necesitará una mayoría suficiente en Madrid para salir adelante.

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